Mi reloj marcaba las ocho con cincuenta y cinco cuando entré al ya conocido restaurant. No me sorprendió ver a JunMyeon moviendo su mano indicando que ya tenía una mesa.
_ ¿Algún día dejarás de ser tan puntual? –Con esta forma de saludar no me sorprendía tener un círculo social tan reducido-
_ Sabes que la impuntualidad me estresa así que la respuesta es no.
Una botella ya se encontraba en la mesa por lo que JunMyeon comenzó a servir las copas de inmediato. Los años de amistad ayudaban en momentos como esto, cada uno sabía perfectamente los gustos del otro.
Cuando estaba estudiando en la universidad junto a NamJoon nos obligaron a tomar un curso de actuación, está de más decir que ambos fuimos un asco y aprobamos la clase con la nota mínima exigida. No obstante, conocimos al, en ese entonces, pequeño JunMyeon. Un gracioso y desinhibido estudiante de Artes Escénicas que, por alguna extraña razón, terminó siendo nuestro amigo.
_ Veo que era enserio lo de necesitar una copa. –Le di un trago a mi vino, justo lo que necesitaba-
_ Esta vez ni siquiera un par de copas me va ayudar.
_ ¿Siguen los problemas con tu famoso estudiante?
_ Lo besé
_ ¡¿Qué tú hiciste qué?! –Por poco escupo todo lo que tenía en la boca-
_ No me regañes, ya sé que estuvo mal.
Mal se quedaba corto. JunMyeon era profesor en la Universidad de Seúl, trabajaba en el departamento de Artes Escénicas y hace un tiempo había tenido algunos problemas con un estudiante.
_ Sabes que toda esa mierda de alumno profesor está prohibida ¿Cierto? –Era lo único que podía decir luego del shock-
_ Claro que lo sé Min, no soy estúpido.
_ Pero lo besaste. –Recordé-
_ En realidad él me besó... y yo lo seguí. –Llevó sus manos a la cara, me detuve al ver que un mesero nos traía la comida-
_ No quiero ser pájaro de mal agüero, pero esto te puede costar la carrera.
_ He pensado en todo eso, tampoco es como si fuera a tener algo con él solo nos besamos, pero no me lo puedo sacar de la cabeza.
_ Lo que necesitas, mi querido amigo, es salir un poco de esa universidad y distraerte con otras cosas... ¿Ya pensaste en lo que te pregunté?
_ Solo quieres que vaya a trabajar a tu empresa para explotarme.
_ ¡Claro que no! Pero admite que tener otra cosa que hacer te servirá y de paso ayudas a tus dos buenos amigos.
_ Tienes razón, necesito distraerme con otras cosas por eso esta noche la pasaremos de maravilla y me beberé todo.
_ Si vomitas o haces el ridículo no pienso devolverte a tu casa. –Aclaré-
_ Eres el peor amigo de la vida Min.
_ Lo sé.
La cena se extendió más de lo debido siendo casi las doce cuando entramos a un club cercano. No era de los que disfrutaba realmente de este tipo de lugares, sin embargo, mi amigo, y creo que también yo, necesitaba emborracharse y olvidarse de sus miserables problemas.
El lugar estaba abarrotado de gente, dividido en secciones. Por una parte la barra, luego mesas altas con gente a su alrededor y al centro una enorme pista de baile. Lo primero que hicimos fue llegar hasta la barra y pedir un montón de tragos.
Tres tragos más tarde tenía la vista fija en la pista de baile, en una cosa específica... estaba seguro de conocer ese trasero.
P.O.V. Jimin
Cerca de las once de la noche por fin llegamos al famoso club, el que JongIn llevaba mencionando una semana. Antes habíamos pasado a comer un par de pizzas, si bien al principio no tenía ganas de salir el grupo que habíamos formado estaba logrando que me divirtiera. JongIn, KyungSoo, JungKook, YuGyeom, BamBam, Jaebum, JinYoung, Taemin, HoSeok y yo, un enorme grupo con el que me lo estaba pasando de maravilla.
Lo único que esperaba de esa noche era beber, bailar y volver a beber. Acepté cada cosa que me ofreció JongIn y me emocionó más aún ver que .
Todos nos fuimos a la pista, estaba repleto de gente, el lugar medianamente oscuro, con luces neón que iluminaban de forma intermitente. El calor emanando de los cuerpos sudorosos que se movían al ritmo de la música, el alcohol, el aire, todo, me estaba dejando llevar. Levantando uno de mis brazos con el vaso, de lo que fuera, en la otra mano, bebiendo un trago tras otro. No estaba seguro si era por la música o por el alcohol, pero cada vez me sentía mejor, ya no era del todo consciente de la forma en la que me movía ni con quién estaba bailando, solo quería sentirme libre.
Ya no había rastro de mis amigos, apenas podía ver a YuGyeom y BamBam a un metro bailando y... ¡Oh! Se estaban besando, dejé de mirar sintiendo que debía darles un poco de privacidad, si podía considerarse privado el besarse entre cien personas, aunque tampoco es como si el resto no estuviera haciendo lo mismo.
Unas manos en mi cintura me devolvieron a mi situación, me giré para ver de quién se trataba ya que, quien fuera, me estaba tomando por atrás. Un tipo bastante alto, que no distinguía bien, me sonreía. En un momento de sobriedad lo hubiese empujado de inmediato, pero mi mente no funcionaba bien. Quería correrlo, de verdad quería, simplemente no me estaba moviendo.