¿Era normal que mi cabeza doliera de esa forma? Si alguien quería cortar una cabeza me ofrecía voluntario, esto era horrible y juraba nunca más beber en mi pinche vida. Solo a mí se me ocurría beber de esa forma, en vez de madurar con la edad me ponía más pendejo.
Para mi surte las cortinas de mi habitación seguían cerradas, me senté con cuidado de no hacer movimientos demasiado bruscos porque era suficiente con el martilleo en mi cabeza como para tener que correr al baño por el vómito. Miré mi habitación solo para asegurarme de que era mi habitación, gracias al cielo sí lo era. Por un momento me asusté al ver un cuerpo justo a mí lado, me estaba dando la espalda. Me levanté de la cama para rodearla y grande fue mi sorpresa al encontrarme con BamBam en el suelo junto a la cama, el chico que estaba junto a mí era YuGyeom.
Lo mejor era dejarlos dormir otro poco así que me fui al baño. Me lavé la cara de inmediato. Un grito ahogado salió de mis labios al ver la marca morada en mi cuello justo debajo de mi oreja. El dolor de cabeza era mayor que esa marca, ya me encargaría después. Necesitaba una pastilla y un café bien cargado.
Nuestro departamento contaba con una cocina americana que conectaba con el comedor y la sala de estar, gracias a esto podía ver el decadente panorama frente a mí. JongIn sentado con la mitad superior de su cuerpo cobre la mesada, parecía medio muerto, KyungSoo preparando café, Jaebum sentado en el sillón y JinYoung acostado con la cabeza en sus piernas.
_ Esto es lo que pasa cuando me obligan a salir. –Me quejé mientras me sentaba junto a JongIn-
_ No grites. –Dijo el chico medio muerto junto a mí-
_ El café ya está listo, hay pastillas para el dolor de cabeza en el baño. –Dijo KyungSoo acomodando un par de tazas en la mesada-
_ ¿Te vas? –JongIn levantó apenas la cabeza-
_ Tengo cosas que hacer, nos vemos luego.
No abrazos, no besos en la mejilla, nada de "Nini", algo raro estaba pasando y necesitaba saber. No tuve tiempo de preguntar porque en un abrir y cerrar de ojos KyungSoo ya estaba saliendo por la puerta.
_ ¿Qué fue todo eso? –Pregunté mientras tomaba el tan preciado café-
_ Nada.
_ Eso no parecía nada.
_ No estoy de ánimos Chim.
Y la verdad es que yo tampoco me encontraba con ánimos de ser chismoso.
A eso de las dos de la tarde ya estábamos solos con JongIn en el departamento, con un tazón de ramen a medio terminar y una película en la televisión que solo estaba para generar un poco de ruido. Algo había pasado la noche anterior, para ambos, era evidente, pero ninguno tenía ganas de hablar. En mi caso porque tenía vergüenza y estaba confundido, no pensaba confesar que había besado al hombre del que estuve hablando pestes.
¿Cómo se supone que lo iba a ver a la cara el día lunes? ¿Por qué paso todo esto en primer lugar? Se supone que él me odia y yo solo respondo a su odio. Quizás lo mejor era llegar mañana a la empresa y enfrentarlo, podíamos aclarar las cosas como dos adultos y evitar los malos entendidos.
Pero cuando llego el día lunes no había rastros de Min Yoongi, al parecer no había ido a trabajar. Cosa que sorprendió a todo el mundo porque Yoongi jamás faltaba al trabajo.
Esperé hasta el día jueves, no pensaba ir un día que no me correspondía para aclarar algo tan estúpido. Sin embargo, el jueves en la tarde me informaron que Yoongi se había ido temprano a casa. No quería pensar que me estaba evitando, pero eso era justo lo que estaba pensado. Tampoco quería estar preguntando por él y que alguien comenzara a sospechar.
El viernes llegó y sabía que este era mi día, además de mi trabajo habitual tenía que ver a Yoongi sí o sí por la canción, no podría evitarme esta vez.
NamJoon llegó a la sala de ensayo cuando ya estábamos terminando, vi que habló un par de minutos con HoSeok para luego llegar junto a mí cuando pasaba una toalla por mi cuello. Lo había visto un par de veces con SeokJin cuando KyungSoo nos invitaba al restaurant y nos habíamos cruzado en la empresa, pero nada más.
_ Hola Jimin, es un gusto verte bailar... lo haces muy bien.
_ Muchas gracias NamJoon hago lo mejor que puedo.
_ Lo sé. –Se notaba un poco incómodo- Venía a disculparme en nombre de Yoongi, dijo que ya no te necesitaba para su proyecto, pero que te pagaría lo acordado.
_ ¿Perdón? –No podía creer lo que estaba escuchando-
_ Yoongi decidió hacer otra cosa por lo que no necesita de tu ayuda, pero...
No pudo terminar porque ya había tirado lejos mi toalla y me encontraba camino al ascensor. Ese maldito gruñón me iba a escuchar. ¿Qué se cree el estúpido? No tiene derecho a sacarme porque sí, por un insignificante beso.
Llegué a la oficina y ni siquiera toqué antes, simplemente entré. Yoongi se encontraba estirado en su sillón con un brazo sobre sus ojos.
_ Déjame en paz NamJoon.
_ ¿Ahora envías a NamJoon porque ni siquiera puedes decirme las cosas tú mismo? –Se sorprendió al escuchar mi voz, pero no quitó su brazo-
_ Ya dije lo que tenía que decir, el dinero será depositado...