¿Un Omega que fué comprado? Cualquiera que viera desde el inicio la historia de Alexander Fitzroy y Jason Arlette entendería como nació una relación de la noche a la mañana, ninguno de ellos vió mas alla de una fotografía antes de la boda.
Alexander era consciente de este detalle, pero a la vez podria considerarse un poco fuera de lugar mencionar aquellos detalles de su matrimonio, menos hacer una mención cuando el problema actual era diferente.
Alexander se llevó la manos a la cabeza con fastidio echando atrás su cabellera con sus dedos, en acto de mostrar su descontento, mientras aquellos ojos frios iban en dirección al hombre sentado en la cama.
— Escucha...— Alexander parecía buscar una manera de abordar la situación de forma pacífica, por lo cual optó por una postura pacífica: — Jason, eres mi esposa desde hace mucho años, las cosas que se dieron en el pasado no deberían ser algo que traigas al presente y lo sabes.
— ¿Pero es acaso una mentira?...— Jason levantó su mano y se tocó la mejilla que tenía las huellas de la agresividad de Alexander:— Es por eso que te sientes tan libre de hacer lo quieras conmigo, si me niego tan solo un poco... Ahora reaccionas de esta manera.
Alexander al ver con la claridad del dia, una parte de él se sintió culpable al ver los extragos que ocasionó, sin embargo su orgullo no iba a permitirle ser empatíco y eligió defenderse.
— No te habría lastimado si no me hubieras hecho enojar, tantos años de matrimonio y aun no lo sabes al parecer...— Alexander aclaró nuevamente su postura, apuntando la culpa hacia su omega.
— Sabes que no tengo mucha paciencia ¿Como puedo aceptar que mi propio Omega sea tan rebelde? Estamos casados y tu deber principal es ser obediente, vivir de acuerdo a las costumbres y estar predispuesto para mí...— Alexander le recordó sus responsabilidades esperando que Jason comprenda donde estaba equivocado.
Sin embargo, estas palabras solo hicieron que Jason soltara una risa llena se ironía.
— Entonces ¿Es así?...— Jason mordisqueó sus labios a tiempo de acariciar su anillo de bodas: — No tengo voluntad de elegir, de hablar, de pensar... Lo único que debo hacer es esperar aquí dia tras día ¿No es eso demasiado bueno? Digo, solo debo ser obediente y todo estará bien.
Alexander camino hacia uno de los muebles para apoyarse: — Jason, esta conversación ya la hemos tenido mas de una vez, siempre es lo mismo... Ya te lo dije antes, si tan solo te comportas tu y yo tendremos una vida pacífica... ¿Te hace falta algo en esta casa? Tan solo mira a tu alrededor, tu ropa, las joyas, los muebles, todo lo que usas soy yo quien lo provee... Solo te pido obediencia Jason ¿Es necesario complicar todo?.
Jason de pronto entendió algo nuevamente, es verdad, desde el primer dia hasta la actualidad, nada de lo que usaba o le rodeaba era suyo.
Pero bueno ¿Alguna vez tuvo una oportunidad de hacer las cosas por si mismo? realmente nunca tuvo esa opción, su madre murió sin poder abrazarle y su padre solo lo crío para ser una moneda de cambio.
— Tienes razón...— Jason se puso de pie y camino hacia el armario con paso firme: — ¿Como es posible que sea tan desagradecido? Digo, eres un alfa tan bueno que muchos quisieran tener mi lugar, tan solo mira todo esto... Soy tan bendecido. — Escupió con sarcasmo.
Lejos de enfadarse, Alexander solo pensó que los meses de su ausencia fueron la razón del conflicto inicial, Jason era un buen omega desde que llegó a su casa, quizas solamente estaba buscando un poco de atención y esta era la única manera que encontro.
—Jason, entiendo que estes así... Te he estado descuidando y eso, hizo que la distancia entre nosotros fuera mas grande que en el pasado...— intentó sonar razonable: — Como tu alfa, debo admitir que me equivoqué... Pero hacer todo esto, las peleas y negarte a mi no son la respuesta... Ya no eres un niño y deberías saber que actuar así no hará que yo quiera mimarte.
—Já...— Jason se burló de él: — ¿crees que mi comportamiento es por eso?.
—¿No es así? No tienes ninguna razón aparte de mi descuido para estar provocando peleas... ¿No es obvio? Esto no es mas que un berrinche para llamar mi atención...— Alexander habló lleno de confianza.
—..........— Jason se mantuvo en silencio unos segundos, no podia comprender como ese hombre que tenia ahi delante, se diera la idea de que todo su enojo y decepción se debiera a algo tan simple como buscar su atención.
"Este hombre¿Siempre ha sido asi de superficial?"
Jason pensó sin perderlo de vista, ante su silencio Alexander tomó un poco de ventaja.
— Cariño...— Alexander endulzó su voz y se acercó unos pasos hacia Jason.
Su mirada dulce y llena de entendimiento, un rostro apacible y encantador, una cara que Jason conoció hacía tanto tiempo, era la misma del hombre que esperó por él en el altar hace 20 años y cuya promesa no había sido capaz de olvidar.
"— No temas, aunque nuestro matrimonio fué arreglado por nuestras familias, cuidaré de tí en el futuro y te haré feliz..."
Jason sintió que algo en su interior pareció quebrarse en un segundo, un atisbo del cariño incondicional que guardó por dos décadas, un amor que pensó que iba a trascender hasta el final de sus días.
Su corazón no se rompió cuando le arrebataron a su bebé, no fué que el hombre dejará de tratarlo bien, no fué que se alejaran, ni siquiera haberlo encontrado con ese Omega.
Jason amó a Alexander Fitzroy con la inocencia de un niño, confío ciegamente y ahora se daba cuenta que todo aquello no era mas que solo la manipulación de ese alfa.
Usar miel para atrapar a los osos y sacrificarlos después, no habia mejor manera de describirlo.
— Bebé...— Alexander le llamó con dulzura a punto de tomar su mano.
—No...— Jason se apartó de inmediato y se alejó de Alexander varios pasos hacia el balcón.
Alexander se congeló ante esta acción, mirandole con grandes ojos mientras su mano colgaba en el aire.
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Editado: 15.01.2026