In Regards To Love

La marca de Omega

Crash ...

El cristal se hizo añicos apenas impactó contra el piso de mármol, los pedazos volaron en todas direcciones, mientras Alexander permaneció de pie con la mano en alto.

Las noticias llegaron temprano por la mañana, el secretario llegó de prisa a la Villa de Alexander.

Jason desapareció del hospital sin dejar rastro, nadie del personal médico tenia conocimiento previo y nadie daba explicaciones al respecto.

Era como si la tierra se lo hubiera tragado.

¿Como era posible? Hasta ahora nada sucedía sin que él lo supiera, cegado por su autoconfianza, no vió a través de sus intenciones, tanto que su omega volvió a hacer de las suyas.

<<Ese tipo...>>

El rostro de Alexander se oscureció al verse burlado, la furia subia a su pecho y sus ojos se teñian de un rojo sangriento.

— ¡¡MALDICIÓN!!

El alfa gritó iracundo tomando tirando todo lo que encontraba sobre su escritorio, todos los presentes se sacudieron por el miedo.

Las feromonas de Alexander comenzaron a fluir, todo el lugar se lleno de un aire pesado, difícil de respirar, tanto que el mismo secretario comenzó a marearse pese a ser un beta.

Llevandos la mano a la cintura y apoyandose en el escritorio con el rostro sombrío, ordenó:

— Llama a quién tengas que llamar, no me importa el costo, busca hasta debajo de las piedras si es necesario pero debes traerme de regreso a Jason Arlette.

<<Te dije que no podías escapar de mí, tu lugar es a mi lado ... No pienso dejar que te burles de mí...>>

Después de todo, aunque el amor no estuviera, nada cambiaría jamás el hecho de que Jason era su omega, no podia permitir que se fuera, eso seria un golpe para su orgullo como alfa.

— Sr. Fitzroy, lamento interrumpirle pero hay una persona que lo espera en el salon que requiere su presencia de inmediato.

Thomas se detuvo en la puerta para darle el aviso sin prestarle atención al pobre secretario que tenia la frente cubierta de sudor.

— Dile que vuelva otro dia, estoy ocupado...

Alexander no tenía intenciones de hablar con nadie y menos cuando los problemas necesitaban su absoluta concentración.

— Lo lamento, Sr. Fitzroy...me temo que no puede negarse a recibirle.

¿Cómo? Quién podria ser tan importante como para que alguien como Alexander debiera darle su tiempo.

Ante de que pudiera preguntar de quien se trataba, Thomas se adelantó:

— Es la Sra. Fitzroy...

— ¡...!

Pronto las alarmas se encendieron en su cabeza, aun más al recordar que no hace mucho recibió advertencias severas de parte de su madre.

*****

Mientras tanto en una villa apartada a varios kilómetros de la ciudad mas cercana, en medio de un enorme terreno de pinos.

Se encontraba una residencia apartada, casi aislada de la sociedad, el acceso a ella era casi imposible, el bosque de pinos la hacía inaccesible y también estaba oculta a la vista de otros.

Tras el rescate, Jason fué llevado directamente hacia otra residencia de la familia de Gerald, desde la cual fue trasladado de inmediato en un helicoptero.

Quizas fuera el cansancio o todo el ajetreo, el estrés, Jason solo se dejó llevar sin mostrarse preocupado.

¿Acaso podia haber algo peor que regresar a casa de Alexander?

Pensandolo de esa forma, cualquier lugar era mil veces mejor, Jason lo sabía y también confiaba en que Gerald no fuera a engañarle, era una apuesta arriesgada y gracias al cielo, todo salió a su favor.

<<Todo vá a estar bien...>>

Jason se repitió mas de una vez, convenciendose tantas veces como pudiera durante todo el trayecto.

Mientras el ruido de la hélice era ensordecedor para los demás, los pensamientos caóticos de Jason eran mas ruidosos para él.

Después de todo, toda su vida dió un giro completo de 360°, no hubo aviso, no hubo nada y simplemente ocurrió tan de repente, incluso él se desconoció un poco.

Temiendo que todo fuera un sueño del cual pronto iba a despertar, Jason levantó la vista y observó en silencio todo el paisaje blanco que tenía enfrente.

— Jason, cariño ¿Ya hiciste el café que querías? Mis padres llamaron por la radio para preguntar por tí...

Gerald entró de repente a la cocina con aquella alegría característica a la cual ya estaba acostumbrado.

— ¿Eh?...

Jason se dió la vuelta al oírle, ¿Sus padres? Pensó haber escuchado mal, se supone que nadie debería saber de su paradero.

— Oh, no te preocupes, ellos no dirán nada.

Gerald lo tranquilizó al comprender la preocupación en el rostro de Jason, al ser alguien perceptivo era facil para el entender a los demás.

— Solo querían saber si nos encontrabamos bien, mamá es un poco alarmista cuando se trata de venir a este sitio, pero seguramente mi padre la debe estar convenciendo de que tenemos suficientes suministros...

Camino hacia una de las alacenas para sacar una caja de cereal junto a un tazón.

— ¿Entonces si ellos saben, no crees que podrían rastrearme?.

— No, porqué nuestra comunicación es mas que segura, un poco obsoleta para nuestra época, pero es lo bastante útil para mantenerse informado de todo lo que acontece, sin embargo tengo dudas...

Gerald consiguió un bote de leche y lo vertió sobre el cereal automáticamente, mientras Jason solo tenía una taza de café en sus manos, aun sobre el mesón.

— ¿Sobre qué?

Preguntó tomando un sorbo de su taza relajando su postura.

Gerald se encogio de hombros sentandose en una de los taburetes libres revolviendo su tazón de cereal.

— No lo sé, la última vez que hablamos, parecías estar muy convencido de permanecer a lado de Alexander ¿Que sucedió para que cambiaras de idea?

Jason volvió a beber un poco de su cafe y luego se quedó mirando fijamente el líquido restante en la taza.

— Es simple...— dijo con una sonrisa en los labios.

— ¿Que tan simple es eso? — Gerald volvió a preguntarle.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.