In Regards To Love

Conociendo a la Reina de Espinas

El recorrido fué particularmente silencioso entre ambos individuos, Jason al notar que su acompañante no estaba dispuesto a seguir conversando, prefiero volver a sacar su teléfono y ponerse a jugar en lo que el viaje iba a durar.

<<Aun no entiendo muy bien a las personas y sus silencios...>>

Pensó Jason, los cambios de humor de los demás, era un dilema que le costaba comprender, debido a eso es que su nivel de tolerancia hacia situaciones incomodas, fué bastante alto el pasado.

¿Anestesia social? Era una gran probabilidad a considerar con seriedad, su comportamiento originalmente estuvo modificado para seguir las reglas de alfa, programado para obedecer como un robot sin voluntad propia, siguiendo fielmente el camino impuesto.

El nunca tuvo tiempo de ser consciente de sus penurias, le tomó 7 años llegar a sentir el significado real de ser decepcionado, el abandono constante de su Alfa fué el detonante principal.

Quería ser capaz de empatizar con el resto, con aquellos que lo estaban rodeándo, sin embargo no iba a tomar la iniciativa fácilmente para complacer al resto, Jason anhelaba la libertad, necesitaba conocer más allá de la jaula de oro.

<<Mas allá del sol...>>

Jason sonrió entrerrando los ojos, disfrutando del panorama al cruzar el puente, el atardecer reflejado en las inquietas olas del oceano, sintió el impulso de abrir la puerta del coche en movimiento para sentir plenamente la brisa y el aroma salado del mar.

— No pienses en hacer locuras...

La advertencia vino de repente, al girar el rostro, solo se encontró con la seriedad de Gerald quién de inmediato piso el acelerador a fondo.

— No creas que no sé lo que estás pensando, últimamente estás haciéndote más temerario y me preocupa que tu busqueda de adrenalina, te lleve a cometer alguna imprudencia sin remedio en el futuro.

El comportamiento de Jason luego de abandonar la casa de Alexander Fitzroy, paulatinamente se hizo mas inestable.

La mañana antes de dejar la villa aislada de las montañas, descubrió a Jason con la escopeta de cacería de su padre y como este tenía la fotografía de Alexander pegado en uno de los pinos.

A cada disparo, los ojos de Jason no mostraban ninguna emoción, era como si estuvieran vacios, ni una sola vez parpadeó en varios minutos.

Gerald lo estuvo observando en mas de una ocasión, dudando si había algo que no sabia, pero cuando Jason estaba frente a él, mantenía una tranquilidad inquietante.

— Ja...— Jason se bufo de él, respondiendo con cinismo— Si piensas que soy tan loco como para morir, déjame decirte que si eso sucede, me llevaré a mas de uno conmigo.

Una sensación fria recorrió la columna de Gerald, habiendo erizar toda su piel.

<<¿Este loco de verdad, dijo algo asi con esa tranquilidad?>>

— ... ¡!

Todas las alarmas en la cabeza de Gerald se encendieron, haciendo ruido desde todas partes ¿Esto era que se podría decir a la ligera? Por supuesto que no, nadie en su sano juicio hablaria de llevarse a la muerte a otros asi como así.

— Jason...— Quizo hablar con el.

Tenia que aclararlo, de lo contrario sus noches serían intranquilas debido a las palabras de este loco que estaba sentado a su lado.

Sin embargo, no esperaba que Jason decidiera cambiar el tema de conversación.

— Por cierto, necesito que me ayudes a encontrar a una persona.

Volvió a hablar casualmente como antes, esos cambios repentinos de humor, hacían que Gerald se sintiera muy confundido en relación a la cordura de su amigo, era muy difícil tratar con él.

— ¿Piensas buscar a alguien? ¿Para qué?

Indagó con genuina curiosidad, por ahora solo tenía que mantenerse alerta y si Jason hacia algo perjudicial, tenia muchos medios para intervenir, esta forma de manejar la situación era mas aceptable para Gerald.

—Si, asi es...— Jason confirmó sus intenciones: — Si la encuentro, tendré la ventaja sobre Kieran Arlette, estoy seguro que esa persona estaría encantado de ayudarme.

Gerald no lo pensó mucho y acepto de inmediato, de todas maneras no habia razón para negarse a su petición.

— Hmm... De acuerdo, cuando lleguemos allá, le pedire al secretario de mi padre que lo busque de inmediato.

— Gracias...

Jason le agradeció con amabilidad y regresó a sumirse en los juegos de su móvil.

*****

— ¡Bienvenidos a casa!

Ambos fueron recibidos por una voz llena de alegría.

Un alfa adulto los estaba esperando a lo alto de las escaleras, junto a la gran puerta,con las manos abiertas de este a oeste.

Un cuerpo fornido de estatura alta, vestido con un traje gris impecable hecho a medida,cabello rubio bien peinado, mirada suave y una sonrisa brillante, una barba recortada de forma elegante, que lo hacía lucir imponente.

Era evidente que no era otro que Samuel Pritchard, él padre alfa de Gerald, quién de inmediato corrió emocionado a sus brazos rodeando su espalda, siendo recibido de la misma forma.

Una acción que no pasó desapercibida por Jason, parecía como un gran oso cariñoso presionando el cuerpo de su hijo, como si estuviera a punto de romperle las costillas con su enorme fuerza física.

<<Con qué asi se ve una relación sana entre padres e hijos...>>

— ¿Que haces todavía ahí parado? Ven aquí...

La mano del hombre lo tomó de inmediato y al igual que Gerald, Jason también fué envuelto en los brazos de esa persona.

<<Definitivamente... Es un oso...>>

— .......

A diferencia de Gerald, la reacción de Jason que no estaba acostumbrado a estas cosas, era muy notorio para todos.

— Finalmente llegaste, no sabes lo preocupados que estuvimos por ustedes...— El alfa se mostró muy amable, su apariencia contrastaba mucho de la personalidad que mostraba.

Pensando en no parecer un mal invitado, solo le dió unas palmadas suaves a la espalda del alfa.




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