In Regards To Love

La Gran Noche

[Un año y medio después...]

El salón principal del Hotel Kinsley, de la Ciudad del Este, rebozaba de gran asistencia, puesto que esa noche se celebraba uno de los eventos mas grandes para todos los empresarios renombrados de ese año.

Por supuesto no faltaban celebridades importantes del mundo del entrenamiento, paseando por las alfombras rojas en la entrada, escoltas, guardaespaldas, fotografos intentando obtener la primicia de la noche, un panorama ruidoso y ostentoso, propio de un evento de dicha magnitud.

Dentro del gran salón, no era tan diferente, mesas largas preparadas con gran variedad de bocadillos, fuentes de chocolate, pirámides de copas de cristal.

Invitados ataviados elegantemente, Alfas con trajes lujosos acompañados de sus omegas perfectamente vestidos como muñecas de porcelana, charlando unos con otros muy amenamente.

— Y asi es como se logró cerrar el último acuerdo de mi empresa. — denotando confianza y logro en su voz.

— Me alegro mucho por usted...— Samuel Pritchard felicito educadamente al joven alfa con el que estuvo manteniendo una conversación.

— Es un gran logro, pero no puedo compararme con las habilidades de su heredero...— Insinuó maliciosamente con una sonrisa, mientras posaba su mirada sobre Gerald Pritchard.

Hasta ese momento, Gerald ni siquiera tenía interés, sus asistencia solo se debía a las órdenes de su madre, por lo que no le importaba mucho socializar.

Alisha que conocía muy bien a su hijo, intervino, — Mi esposo se ha encargado de instruirlo personalmente y mi hijo muestra mucho talento para manejar los asuntos de nuestra familia.

— Pero...sigue siendo un Omega...— soltó, buscando provocar la reacción de los tres, — Es una pena que alguien con su talento y su belleza, aún no pueda contraer matrimonio.

La sonrisa de Samuel Pritchard y su esposa se mantuvo imperturbable, pese al comentario venenoso del alfa.

— Solo digo que en nuestra sociedad, los omegas dejan que su alfa este al mando, es lo mas natural...— Continúo hablando.

Gerald sonrió, jugando con la copa en su mano, — Los tiempos cambian, no todos los omegas necesitan de un alfa.

— Difiero...— Una voz interrumpió la conversación, robándose las miradas de los involucrados.

Esta persona no era otra que Kieran Arlette, acompañado de su pareja y su hijo menor.

Rainhard Arlette, un joven alfa de aproximadamente unos 30 años, el único hijo alfa nacido en su familia, una copia exacta de su padre en todos los sentidos.

— Disculpen la interrupción, pero no pude mantenerme callado ante tales declaraciones...— Rainhard sonreía con superioridad.

— El orden natural de las cosas no se puede cambiar con facilidad, los omegas estan hechos para prevalecer el legado alfa, todos lo saben...— Se arregló la chaqueta— Me parece que la familia Pritchard no supo educar a sus hijos.

— O simplemente tenemos los recursos para permitirnos no vender a nuestros hijos...— Samuel Pritchard respondió con seriedad, su voz mostraba el disgusto que le provocaba escuchar a las personas con esa mentalidad.

— No todos necesitan vender a su hijos para prósperar, es solo cuestión de capacidad...— Añadió Gerald viendo de reojo a una persona en especial.

Kieran Arlette, frunció el ceño de enojo, hacía dos años que su hijo Jason llevaba desaparecido y todo apuntaba a que los responsables no eran otros que los Pritchard, pero estos fingian no saber nada, lo que le hizo perder varias oportunidades financieras.

— Rainhard, detente...— Le ordenó a su hijo, mientras con una fingida sonrisa que no le llegaba a los ojos, se acercó a Samuel Pritchard.

— Lo lamento Samuel, mi hijo no suele contenerse con sus palabras...— Kieran se disculpo. — Sigue siendo un niño, le ruego que lo deje pasar por esta vez.

Pero no esperaba la intervención de Alisha Pritchard, hasta ese punto ella permaneció en silencio, pero le molestaba en gran manera la petulancia de esa familia.

— Rainhard ya pasa de los 30 ...¿Acaso puede considerarse un niño?, Si vamos a hablar de costumbres, un alfa de su edad ya debería estar trabajando fuera de la casa de sus padres, pero este chico sigue viviendo de su bolsillo Sr. Arlette ¿No le parece eso mas vergonzoso para su familia?.

Las palabras de Alisha fueron mordazes, no dijo nada que no fuera un secreto voces que todos en su círculo conocían muy bien.

Katherine Arlette, la madre de Rainhard de inmediato saltó en su defensa.

— Usted... Como se atreve a hablar así de mi hijo, el es un alfa y—

— ¿Y eso a quién le importa?...— Gerald la detuvo, — Lo que dijo mi madre es verdad, el heredero de los Arlette solo es un tipo incompetente que no sabe otra cosa que solo gasta el dinero que ustedes ya no tienen.

El rostro de Katherine se puso colorado de rabia, ¿De quién era la culpa? De no ser porque Gerald y su familia escondieron a su hijastro, ellos no tendrían problemas financieros.

— Dejemos esto aquí señores...— Samuel intervino, — La noche es joven y es mejor mantener la distancia... Alisha, Gerald — Les llamó, — Vamos a ocupar nuestra mesa, pronto dara inicio el evento oficialmente.

Sin dar mas razones, los tres se alejaron para no tener que lidiar con los Arlette.

— ¿Padre, porque no dijiste nada?... ellos estan escondiendo a mi hermano mayor y todavía finger no saber nada...— Rainhard lo veía lleno de frustración.

Katherine se apoyó en el brazo de su alfa, — Cariño, nuestro hijo tiene razon, si no fuera por que ese tal Gerald escondío a Jason, nuestra familia no estaría sufriendo tantas dificultades.

Kieran los apartó hasta un rincón donde nadie pudiera oirles.

—Bajen la voz —les ordenó, disimuladamente—, Recuerden donde estamos, no podemos permitirnos ofender a nadie ahora mismo.

Rainhard apretó los puños, sin quitarles la vista.
—Padre, ellos se están burlando de nosotros en nuestras caras—insistió— , Mi hermano mayor sigue desaparecido y ellos actúan como si nada.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.