In Regards To Love

Reencuentro...

Al dia siguiente del evento, la prensa se había encargado de publicar varios artículos respecto al nuevo rostro en ascenso del mundo empresarial del Pais del Este.

Edward Blackridge era el nombre que resaltaba en enormes titulares, seguido de una lista de empresas beneficiarias de su asesoría como inversiónista.

Incluso revistas de moda, alagaban la belleza de su atractivo físico, incluso algunos murmuraban que pese a ser beta, poseía mejores atributos que los mismos Omegas.

— No son mas que idiotas...— Edward lanzó una de las revistas con su fotografía al basurero, su rostro mostraba su evidente disgusto.

¿Mas bonito que un Omega? Le causaba risa tales comparaciónes, nada de eso era de su interés, el solo tenía una razon para asumir su papel.

«Me da igual que me vean como un objeto de deseo, eso es solo un paso hacia mi verdadero objetivo...»

— Lance...— llamó en voz alta desde su oficina.

Edward se sirvió un vaso de agua, esperando la aparición de su asistente, ahora mismo no era momento de preocuparse por la opinión pública.

— Sr. Blackridge, lo lamento... Estaba preparando los documentos que me pidio esta mañana...— El muchacho ingresó nervioso al estar en la presencia de su jefe.

Lance Baldwin, era un joven omega que Edward conoció en las tierras heladas del ducado Blackridge, a sus 23 años mostraba una inteligencia envidiable siendo alguien bastante capaz y talentoso.

Su apariencia no era sobresaliente, un rostro pequeño, ojos color miel, cabello castaño, tez canela, una cabeza mas pequeño que Edward.

— Descuida, déjaselo a uno de los secretarios y que lo entreguen por la tarde...— Ordenó con paciencia.

Aunque el Omega podia hacer el trabajo, Edward no tenía los animos de hacerle cargar con mucho trabajo cuando tenía mas personas que podrían encargarse.

Lance movió los ojos de un lado a otro como si quisiera hablar.

Edward se dió cuenta y se acercó a él, con esa sonrisa tranquila que alarmaba a cualquiera que no le conociera

— No lo pienses demasiado...— Dijo con desgana, — recuerda que estas aquí como mi aprendiz y el dinero que les doy a los demás, debe ser ganado por sus propios méritos.

El Grupo Blackridge fué creado desde cero por Edward Blackridge, por lo que rápidamente se posicióno como el Presidente Ejecutivo de su propia firma, lo que significa que tenía a varias personas trabajando bajo su mando.

La jerarquía era simple, Lance Baldwin no estaba obligado a realizar los trabajos que bien podrian entregarse al personal a cargo.

— No es eso Sr. Blackridge...— Lance intervino de inmediato, — yo quise encargarme de esto personalmente porqué se trata de un proyecto importante para asegurar la adquisición de nuevos terrenos en el oeste.

Edward sonrió levemente, sabia de sobra que su aprendiz era miticuloso con los asuntos importantes, su iniciativa era algo que a él le agrada bastante del joven omega.

Pero al verlo temblando como un hamster asustado, no quiso burlarse de él.

— Sobre esos terrenos, no es necesario darle tanta importancia, al menos no por ahora.

Lance levantó la vista y no pudo evitar preguntar:

— ¿A que se refiere?

Según su entendimiento, todo el grupo estuvo trabajando bastante para presentar la propuesta oficial de compra tras haber realizado varias investigaciones en el mercado.

No podia comprender porque el Presidente Blackridge, estaba tomando una postura diferente a pocos dias de la reunión.

Edward por su parte, caminó hacia el enorme ventanal del edificio mirando el paisaje de afuera.

— Existe mas de una persona interesada en esos terrenos y el propietario, piensa que puede crear un disputa de precios para subir el valor, obteniendo una ganancia mas alta.

Lance pensó un poco antes de hablar descuidamente.

— Entonces, eso significa que... ¿usted se va a retirar?

— No — Edward negó de inmediato, — Solo quiero ver quienes están tan desesperados de pelear conmigo.

Edward no era tan presuntuoso como para no darse cuenta quién estaba intentando competir con él, tras su presentación era mas que obvio que algunos tendrian los ojos puestos en sus movimientos.

— El proyecto no se vera afectado solo porque no logre adquirir esos terrenos, asi que es mejor disfrutar del espectáculo.

Lance quiso comprender, sin embargo la mente de Edward Blackridge era un enigma, por lo que era mejor aceptar.

— De acuerdo Sr. Blackridge, entonces...¿qué debemos hacer por ahora?

Preguntó, observando el trabajo desperdiciado en la carpeta que sostenia sus manos.

— Simple, vamos a presentar la propuesta de todas formas, asi que deja que alguien mas se encargue de hacerlo ver mas presentable y que den la impresión de que verdaderamente tenemos interés... Eso es todo.

Si Edward Blackridge mostraba perder interés en esos terrenos, los demás desconfiarían y tomarían su decisión de retirarse igualmente de la pugna.

— ¿Realmente esos terrenos tienen valor? — Lance pareció captar algo finalmente.

Edward volteó con una sonrisa coqueta, mostrando los colmillos como si fuera un vampiro sin corazón.

— Los tienen, en manos de la persona adecuada...

Lance asintió, definitivamente había mucho que aprender de su maestro.

Cuando el omega estuvo a punto de retirarse, la puerta de la oficina se abrió de repente.

— ¡¿Que diablos sucede contigo?! — Un grito fuerte irrumpió en toda la habitación.

El invasor, no era otro que cierto Omega de cabellos dorados, que parecía venir a pelear con una bestia y dispuesto a salir victorioso.

— Sr. Blackridge...— Lance le dirigió la mirada, como si quisiera confirmar si debía llamar a seguridad.

— Descuida, puedes retirarte...— Edward le ordenó sin mostrarse perturbado.

Lance observo a ambos individuos antes de salir cerrando la puerta.

Gerald de inmediato se sentó en uno de los sillones dejandose caer.




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