In Regards To Love

El Espectador

Mientras el coche hacia su recorrido, Edward cerró los ojos para descansar un poco y recargar sus energías.

El cansancio no se podia disimular, lamentablemente para él, su puesto le exigía un gran precio que le hacía pasar horas trabajando sin dormir lo suficiente, lo que no le dejaba otra opción que aprovechar su poco tiempo libre en sus trayectorias.

— Baldwin ...— habló suavemente, apoyando su cabeza en el respaldo del asiento, — Durante la entrega de la lista de los inversionistas que vamos a aceptar, encárgate de informarles que si alguno de ellos intenta asociarse con los Arlette, serán retirados de inmediato, no necesito ratas en mi territorio.

— No se preocupe, me adelanté de informarle a los secretarios principales de cada miembro de la junta de inversionistas...— Lance continuaba trabajando en su computador sin apartar la vista.

— Excelente...— Edward susurró mientras bostezaba por el sueño.

Lance lo escuchó, asi que estiró la mano sacando una lata de energizante de un compartimento del automóvil que se encontraba a su lado.

— Sr. Blackridge, será mejor que beba un poco antes de llegar al lugar, no puede permitirse quedarse dormido frente a esas personas...— Le aconsejó con calma.

Edward sonrió, tomando la lata en sus manos, diciendo — Es increíble que mi gusto por estas cosas no haya cambiado desde entonces.

Un pequeño hábito adquirido después del año de estudio al que fué sometido, dejando una costumbre en Edward que ahora debia recurrir a bebidas energéticas para mantenerse despierto, si sus dias tenian mas ocupaciónes de las que debería.

— El cansancio no tiene miramientos...— Lance dió su punto de vista,— respecto a beber algo tan humilde, no necesariamente malo en el buen sentido, el cafe cargado es elegante, pero estas cosas tienen mas eficacia...— Continúo tecleando sin detenerse.

— Eficacia...— murmuró entre dientes.

Observó detenidamente el diseño de la lata antes de abrirla, minuciosamente leía rápidamente por encima, los ingredientes de la bebida particular.

— Si los demás supieran que mi lucidez depende de algo tan barato...— hizo una observación, conteniendo su propia risa.

Lance se detuvo y giró el rostro hacia él, — Seguramente los productores subirían el precio de forma arbitraria, bajo el pretexto de que el Presidente del Grupo Blackridge es su mayor consumidor.

— ¿Qué tan influyente me crees? No tengo la popularidad de los modelos ni los artistas...— Edward abrió la lata y dejó que la bebida fria recorriera su garganta.

— No lo creo, Estoy mas que seguro de ello Sr. Blackridge...— dijo con mucha convicción en su opinión personal.

A plena vista era evidente que Edward Blackridge, era mas llamativo que cualquier modelo popular, algo promocionado bajo su nombre, tenía la garantía de ser un producto exitoso.

Edward esbozó una sonrisa, — Siempre fuiste bueno eligiendo lo que funciona, no lo que luce bien.

— Fingir humildad no va con la personalidad del Sr. Blackridge...— Le corrigió, volviendo a trabajar.

— Ja,ja,ja ...— soltó una carcajada, — Pequeño omega malvado, así que aun no logro engañarte.

— Lo lamento...— Lance se disculpo, — Sr. Blackridge, usted ha sido un excelente mentor, que ahora este pequeño asistente se ha vuelto mas listo de lo permitido...— Sonrió sin parecer condescendiente.

Solo en un espacio cerrado, ambos tenían la suficiente confianza de bromear ligeramente entre ellos, afuera tenían una relación seca de Mentor-Alumno, pero en privado, tras haber permanecido juntos durante mas de un año y medio, su acercamiento era evidente.

Edward Blackridge, debido a la diferencia de edad, encontraba en Lance Baldwin una especie de amor hacia un hijo, resultando en pequeños roces en algunas ocasiones con él dando la cara por el joven Omega, quien correspondía a esos gestos con una lealtad inquebrantable.

— Si intentas subirte a mi cabeza, me encargaré de arrastrarte por el suelo para que no lo olvides...— Edward le advirtió con tono burlón.

— Mis aspiraciones no son tan grandes...— terminó su trabajo y cerro el computador, — Solo quiero aprender de usted y hacerme cargo en el futuro de mis propios asuntos.

— Dejando de lado todo eso...— Edward se enderezó ya mas despierto, — ¿Quiénes vienen a la reunión?

Lance tomó una carpeta rápidamente y la abrió, — Tenemos aproximadamente cerca de díez representantes de distintas empresas de construcción y materia prima...— Pasó rápidamente a la siguiente página, — También le estarán esperando los dos contendientes principales que desean integrarse al proyecto.

— ¿Nombres?...— terminó de vacíar la lata en un último trago.

— Gerald Pritchard y...— Le miró de reojo, midiendo su reacción anticipadamente— Alexander Fitzroy.

Edward no mostró incomodidad al escuchar el último nombre.

— Ah, eso es bueno...—sonrió relajado, aplastando la pequeña lata metálica entre sus manos, — veremos lo que estan dispuestos a ofrecerme para que los deje formar participar.

Lance cerró la carpeta de documentos, — Fitzroy estuvo insistiendo en reunirse con su persona durante todo este tiempo desde su presentación, le sugiero tener cuidado con esa persona.

Alexander Fitzroy, tenia una mala reputación en los medios, sus escándalos por su Omega desaparecido y la confusión de este al conocer a Edward Blackridge, hacian que Lance desconfíase de sus intenciones al acercarse a Edward, despertando varias alertas que no estaba dispuesto a pasar por alto.

— Alexander Fitzroy es solo un cachorro sin dientes que no puede morder a nadie...— Edward habló con desdén.

Finalmente el coche se detuvo, parecían haber llegado a su destino, por lo que ambos desendieron para ingresar al lugar de la cita.

Edward se acomodo el abrigo con elegancia, como si la conversación de ambos ya hubiera finalizado.

— Sin embargo, hasta los cachorros...— añadió, girando apenas el rostro hacia Lance, — Aprenden a morder cuando sienten que algo les pertenece.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.