“iN SITU”
( Ser o Padecer )
---
No sé si mis sueños son en colores o en blanco y negro.
Los recuerdo como si los hubiese vivido, sé que no son solo sueños: Son instantes de mi vida grabados en el subconsciente.
Anoche, mientras dormía y me entregaba a uno de ellos, algo no encajó.
Un paraíso frente a mis ojos…
Y un aroma rancio, desagradable, encendió mi alerta.
Ese olor era el mismo que había tenido que soportar en la catacumba.
Abrí los ojos.
Y ahí estaba.
En el rincón, de pie junto al portal, observándome detenidamente.
Como si esperara el momento justo para someterme.
Su mirada la delataba: calculadora, expectante.
Me puse de pie frente a ella.
La miré directamente a los ojos.
Al conectar, un escalofrío me recorrió el cuerpo de pies a cabeza.
Sabía que, si mostraba debilidad, le daba la oportunidad.
Respiré profundo.
Llené los pulmones.
Entonces le dije:
—Te estaba esperando.
—No me sorprende tu presencia.
—Pero de algo estoy seguro: acá no tenés nada que hacer.
— Volvé por donde viniste.
No me dejé amedrentar.
Acto seguido.
Avanzó.
Y de inmediato retrocedió.
Como quien amaga, esperando una reacción.
Pero no la hubo.
Desconcertada, frustrada, como un remolino, revoloteó por la habitación. Tomó envión.
Y en ese mismo impulso volvió por donde había venido.
Era de esperar.
Esto iba a suceder tarde o temprano.
Es evidente que mi visita fue una provocación.
Y reaccionó.
La armonía y un aroma primaveral indicaron que se había ido.
Aun así, no puedo confiarme.
Puede volver.
En este duelo no se trata de ganar o perder.
Se trata de sostener.
Defendi mí Ser y enfrente a la soledad, iN SITU,
Sin padecer.