El mundo se divide con guerras.
Las calles se llenan más de miseria.
Los niños lloran hasta caer en la histeria
Y nuestra madre se entristece ante tanta impotencia.
Los mayores nos engañan.
Y uno en la inocencia no nos damos cuenta.
el resultado de esta epidemia de maldad
que solo nos obliga a perder el poder de hablar.
Pero, aunque todos estén eclipsados.
Muchos ya no lo estarán
Y algún día todo cambiara.