Miras aquel cielo
Y ves aquel sueño
Miras los algodones de lana
Pero de repente ya no ves nada
Tu mente se volvió negra
Tan negra como la oscuridad
Tus ojos se volvieron grises
Por la inmensa soledad
El silencio se volvió tu confidente
Y tú corazón se comenzó a cerrar
La bruma cubrió tus ojos
Y de tantas lágrimas
Te ahogaste en el mar
Los recuerdos te agobian
Y cada vez te marcan más
Pero aunque nunca superes el pesar
Jamás te volverán a ver llorar
Porque aquel mar se seco
El cielo lo volviste a observar
Y por fin la paz la encontraste
pero no la volverás a soltar