El vicedirector no me dirigió la palabra desde el minuto en que salí por las puertas como una vencedora. Porque, ciertamente, no dije nada estúpido y no me encontraba esposada. Pero tampoco me dejó regresar a clases, inmediatamente.
Luego entró Ritcher, estuvo sobre los diez minutos como máximo. Solo para finalmente, salir gritando como toda un diva
— Créeme perra, si yo la hubiese asesinado, no quedarían ni los huesos. Conozco unos maravillosos hechizos de combustión. Hacer desaparecer sus viejos y decrépitos restos, sería tan simple como un estornudo
Siguió por el pasillo, sin presentar atención en el señor O'Neill o en mi, a su lado. Así llegó el turno de Arthur, duró mucho más tiempo. Al terminar abrió la puerta de golpe y caminó por todo el pasillo, mientras silbaba una melodía muy rara. Y una vez más, fui ignorada
Cash fue el último, pero nunca salió. Se escuchó un fuerte estruendo. El señor O'Neill, me observó unos segundos, antes de dirigirse a la puerta con velocidad, farfullando imagino algunas peripecias. Listo para tocar y preguntar que sucedió. Los tres oficiales del CICM salieron a paso constante. Dentro de la oficina, no habían rastro de Cash por ninguna parte
A Alven, ni siquiera lo entrevistaron
El día posterior, como de costumbre, tuvimos clases extras. No puede hablar a Tiny nada de lo que extrañamente sucedió. El vicedirector, fue muy claro sobre revelar "información delicada" a mis compañeros y lo muy extendido que seria mi castigo si llegaba a escaparse me algo.
La señorita Dubois, en cambio se presentó unos cuantos minutos más tarde de lo normal. Lo cual me pareció extraño, incluso Cash se hallaba allí, medio dormido debajo del árbol. Impidiendome preguntarle, algo sobre le asunto del interrogatorio.
Nuestra clase de <<Vuelo>>, se tomaba específicamente en segundo año. Como fue de esperar, ninguno de nosotros superó la asignatura. Nos obligaron a repetirla como clases extra, simulando un bonito salvavidas para nuestras calificaciones
— Vamos, Tiny. Nena, necesitas ponerte derecha. Cash, querido. Inténtalo, estoy segura de que .... Ahh, Ellie, no estás nadando
La señorita Dubois, no utilizaba honoríficos, le gustaba llamarnos por nuestros nombres. Gracias a eso, no me caía como bomba nuclear y el resto de los estudiantes, agradecía su personalidad tan abierta y relajada.
Desarrolló el ejercicio del día, bajo el árbol más alto del jardín del campus. "El árbol pensantes", un ser mágico con la capacidad de comunicarse con cualquiera que se echará a dormir te dormir bajo su sombra. Intentar levitar hasta su rama más alta, debería ser tan fácil como comer un pan para un estudiante de mi año. Esa clase de espectativas no iban con nosotros. A pesar de esto, Tiny logró, con mucho esfuerzo, despegarse de la tierra en el primer intento. Y poco a poco parecía lograrlo, cuando a medio camino perdió el equilibrio y terminó de cabeza. Girando como una rueda en el aire. Mientras apenas subí unos centímetros del suelo, al punto de parecer que me hallaba de puntitas y sacudía los brazos imitando un pez buscando la superficie. Ella se aferraba a una rama del árbol para no lograr ponerse derecha nuevamente y luego, subir apoyándose por su tronco.
— Cash, sino lo intentas no tiene sentido
— Maldita sea, ya le dije. Sin escoba... mi escoba u otro medio, no. ¡No puedo volar! Vamos, dulce de leche, no puedes obligarme
— Cash — La señorita Dubois tocó su frente, visiblemente frustrada. Cash no tenía intenciones de realizar ningún intento. Pero si de sabotear la clase
— Ni mis madres, o mi padre pueden volar. Si algo he aprendido en esta vida, es que la genética no miente. Y desde la antigüedad, las brujas y hechiceros volabamos o levitabamos en escobas. Ahora quieren que seamos como los pájaros y echemos a volar solitos
— Cash, tus amigos pasaron está asignatura sin problema — le recordó la profesora. Pero el chico solo se encogió de hombros
— Vamos a aclarar, porque creo que la han estado engañado. Arthur usa magia del viento. Ritcher tiene telepatía y Alven está en primer año. Usted no sabe si puede volar aún. Así que por favor, no me ponga en el mismo saco. Siento que esto es trampa y de todas formas, lo permiten. ¿Por qué a mí no?
— ¡Señor Cross!, deje de quejarse y levante su trasero del suelo — le gruñó molesta
— ¡Por mi santa madre!¡No entiendo lo que digo maldita estúpida! — Más tarde que nunca, sucedió lo inevitable. El bastardo se enojó. ¿Desde cuándo no se limpia los oidos?¿O ya se volvió tan vieja que apenas puede entenderme?— Cash comenzó a lanzar insultos a la señorita Dubois, como hacía con el resto de los maestros cuando comenzaban a presionarlo. Normalmente podía ser un amor de persona, hasta que no podía salirse con la tuya. Ahí que su personalidad cambiará mucho, volviéndose aún más insoportable que Ritcher
— ¡Señor Cross a la oficina de la directora!
La clase no terminó bien. Cash se largó dando saltitos y cantando de felicidad absoluta porque, después de todo, se había librado de levitar. La señorita Dubois, no parecía contenta ni un poco con su actitud y no podía culparla al respecto. kasher Cross, era un completo psicópata bipolar y aún me costaba entender cómo de alguna forma, llegamos a ser amigos
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Vomité hasta el alma al bajar del árbol, fuimos juntas a la enfermería sin demorar. Mi estómago comenzaba a doler. Fue un tanto chocante encontrar personajes que usualmente no verías tan lejos de sus tronos brillantes de perfección. Y allí estaba Charles Chester, el tesorero del Consejo Estudiantil. A su lado Peter Markov quién se encontraba, visiblemente herido. La enfermera cortaba la piel que comenzaba a ponerse de una tonalidad verdosa y llena de pus
— ¿ Q.. qué su... sucedió ? — preguntó Tiny ocultándose detrás de mí, tartamudeando en cada palabra
— La caldera reventó — respondió el tesorero de manera seca y distante