Sábado
Maravilloso sábado
Bendito sábado
Los fines de semana, la academia brindaba pase libre todos aquellos que vivían relativamente cerca o poseyeran una vía de moverse fuera de la escuela. Contando por supuesto, con un permiso especial emitido por sus padres o tutores legales
El viernes en la tarde, se llevó a cabo una reunión de emergencia con todo el alumnado. En ella se informó la situación con respecto a Cheryl y el desagradable acto presenciado en la cafetería. Ella se encontraba bien. La maldición se había eliminado exitosa y completamente. Sin embargo, parte de su estómago sufrió de graves efectos secundarios. Por lo cual fue trasladada a un Hospital especializado en ese tipo de situaciones. Cabe mencionar el hecho de que aparte de aquella grata información. Se negaron a mencionar el cuándo, cómo o dónde.
Otro tema que puntualizaron y el cual se llevó la atención y mayor debate. Se relacionó con el Baile de Fundación de la Academia. Con un tema bastante perturbador "Animales Fantásticos", si pensábamos en lo sucedido con una de ellas maestras que se encargaba de instruirnos en el sagrado arte de la Fauna Mágica, la señorita Fernández. Aunque por alguna razón, los rumores de su supuesta muerta y los chismes de su desaparición, terminaron cesando gradualmente. La duda sobre lo ocurrido continuaba siendo un absoluto misterio
Volviendo a mi brillante sábado. Poseía mi propia plan para mantenerme ocupada, lejos de las clases extra, pruebas, gritos y prácticas constantes. Encerrarme en mi habitación y negarme a ver la luz del día. Lamentablemente, mi precioso plan se fue a la basura, el segundo en que Trevor se presentó en la puerta de mi habitación
— Hola Eleane. ¿Tiny está dentro?— Trevor era un caso de último minuto. Se unió demasiado rápido a nuestro grupo de amigas. Pasando algunos descansos con Tiny, y por culpa de ello. Recibió una que otra miradas de molestia. Aunque las chicas y yo, rezamos duramente para que se quedarán juntos. Y ella pudiera tener un buen recuerdo de su vida estudiantil.
Mi primera reacción hacia él no fue mala. No se mostraba como un mal chico. Solo... no sabía cómo explicar mis sentimientos hacia él. Existía una sutil espina en mi costado que no dejaba de molestarme. Después estaba el pequeño asunto con el Señor Lavine. Un tanto, fuera de lo normal. Era un recién llegado, por tanto, su nombre aún no circulaba en el ranking de calificaciones. Aquel dónde todo el alumnado estaba obligado a tener su nombre.
Acaso, ¿el también consumía Oxiquidia?
Si ha él también lo hechizo y amenazó como a mí, no diría nada. Si decidió comprarla, rezaba porque no se la brindara a Tiny
— Si — le respondí
— Podrías llamarla. Por cierto, ¿a ti y a las chicas le gustaría participar en la organización de baile de Fundación?
— ¿El baile de Fundación?¿Eso no dirige el Consejo Estudiantil? ¿Cómo terminaste involucrado?
— Una chica de mi clase de Historia, me pidió ayuda. Resulta que hay poco personal
Tonterías, el Consejo Estudiantil lo que más poseía en su poder era miembros "fantasmas". Secuaces que recopilan información de la noche a la mañana. Así como siervos que ejecutaban las órdenes de Presidente, por muy obtusas o ridículas que fueran
Al pensarlo cuidadosamente, lo comprendí. Por supuesto, sus padres, peces gordos y el círculo interno de Asher Lestrange, el actual Presidente, solo se componía de chicos con padres influyentes o con poderes omnipotentes
Asher jugaba al cazador y Trevor Morgan su nueva presa. El chico cayó en su trampa sin saber cómo. Pero no me iba a arrastrarme en ese infierno. Aunque no tenía idea, si Tony fuera lo suficientemente lista para no caer en ese pozo de víboras. O lo suficientemente valiente, para no destruirse en pedazo. Al final sí tomaba una decisión, no había mucho que pudiera hacer
La misma salió del fondo del cuarto arreglándose el cabello. Sus rizos azulados caían sobre sus hombros, vestía una camiseta con un diseño de unicornios, arcoiris y tantos brillos que casi me viejo los ojos
Al ver a Trevor sus ojos se iluminaron
— Hola — le dijo
— Hola — le respondió
Sentía pequeños corazones sobrevolando de un lado a otro y que de paso, estaba de sobra
— Estoy ayudando en la organización del Baile de La Fundación. Me pidieron buscar mano de obra. ¿Te apuntas?
— Lo siento Trev, no creo que seamos bienvenidas allí
Su desconcierto era obvio. Alguien como él, parecía lejos de comprender lo difícil que era ser parias sociales. Así como los eslabones más débiles, del circo de animales donde estudiábamos. Me sentí en la obligación de explicárselo
— ¿Cómo se hacen los adornos o se organizan las mesas? ¿Cómo se crean los efectos especiales o se encantan las paredes? ¿Quieren usar un hechizo de ilusión para crear un bosque encantado, verdad?¿Cómo se supone que ayudaríamos sin nuestra magia no funcionaba correctamente?
— Vamos, seguro hay algo ...
— Claro, sentarnos en una esquina mientras todos nos observan. Seríamos el espectáculo principal — chasqueé la lengua ante su comentario
Trevor en consecuencia frunció su seño de manera profunda y volvió a hablar
— Podrían repartir volantes o reclutar miembros para ayudar — Realmente no se daría por vencido
— ¿Repartirlos nosotras mismas? ¿No existe un hechizo para convertir el papel en palomas de origami y mandarlas a volar solas? Estas severamente subestimando nuestra inutilidad mágica. Lo siento, pero yo, paso de todo
Me negaba a convertirme en el hazmerreír del día o darle la satisfacción a nadie de llamarme nombres raros. Tiny en cambio se encogió de hombros y pos su mirada en el suelo. Debatiéndose duramente que hacer con su vida
— Yo creo... — comenzó a decir. Pero no le di tiempo a terminar
— ¿Lo harás, verdad? Será divertido. Vamos estaré contigo. Prometo no dejarte sola — dijo él con una amabilidad y esa sonrisa que parecía encantarla de manera instantánea