Inciertos Mágicos

Capítulo 12

Convencer a mamá fue todo un escándalo. La peor parte es que papá se encontraba en la misma línea decisiva. Por lo que sabía, no contaba con apoyo real.

Tomándome un tiempo bastante largo y difícil, lograr salirme con la mía. No fue hasta el momento en que los miembros del CICM entraron a mi habitación del hospital, la mañana siguiente. Cuando mi corazón se detuvo. Especialmente al descubrir, se trataba de los mismos tres oficiales de la última vez. Con sus impolutos trajes negros y sus brillantes placas en el pecho. Me rompí como una niña y comencé a llorar sin detenerme. No porque me sintiera culpable, sino, porque era doloroso tener que lidiar con el peso de semejante realidad.

¿Realmente me consideran una asesina?¿Qué demonios había echo mal, para llegar a esta situación tan desagradable?

Mamá me tendió un pañuelo de papel, acariciando mi cabeza con cariño. Brindado un silencioso consuelo, que agradecí de la misma forma. No me sentía preparada para escuchar nada sobre el asunto, ni el cómo, cuándo o por qué. Estaba segura que las respuestas no me harían sentir mejor. Especialmente, no quería escuchar las preguntas, por muy necesarias que fueran.

Sin acto de demora, la oficial feminina. Aquella que se denominó como la IC Coleman, se cercó con una seguridad que me puso aún más nerviosa

— ¿Se encuentra mejor, señorita Craig? — asentí, limpiando los restos que mi nariz secretaba

— ¿Nos recuerda? — volví a asentir, sin demora

— Yo, no lo hice — sabía por donde tejerían el hilo y los nervios terminaron apoderándose de mi. Así que antes que pudiera hacer o decir algo más, simplemente, exploté

— Cariño, no te adelantes. Cálmate, por favor. Espera que estas personas realizen sus trabajo, por muy molesto que sea — lo último, mamá lo dijo entre dientes. Girando su cabeza y forzando una sonrisa

— Señorita y Señora Craig. Este es un Memory Recoder — el barbudo nos enseñó una caja negar con un punto rojo titulado en la parte superior — Todo los eu diga será registrado en el él, de manera permanente. ¿Está de acuerdo?

Mamá asintió e hice lo mismo

— Entonces, ¿puedes decirnos todo lo que sucedió ese día? — Tomé una calada de aire y comencé a explicar. Con calma, sin divagar. Lo más simple que me permití

— El profesor de Historia General, nos asignó un proyecto grupal. Nuestro equipo debía debatir todos los puntos relacionados sobre el impacto de los vampiros en la Quinta Guerra. Así que fuimos a la biblioteca, a buscar toda la información que pudiésemos encontrar sobre ese aspecto

— ¿Quienes erán los miembros de tu equipo?

— Dos de mis compañeras de cuarto: Melody Strauss y Candace Kim. Ritcher Han también, pero el no era un miembro inicial. Es parte de los RAK y ellos... hicieron un alboroto en su última presentación. Así que el profesor decidió dividirlos. Ritcher terminó en el nuestro. Finalmente, también teníamos a ...

—¿Jonah Hill? — asentí con mis ojos puestos en mis manos. Las cuales no dejaban de sudar y moverse

— Él llegó tarde a la clase — comencé a explicar — Nos faltaba un miembro y el profesor, solo lo asignó al grupo — Hice pequeña pausa y levante mi vista, hasta pisarla en ella — ¿Sabe? Compartimos dos clases juntas. Pero hasta ese día, solo nos habíamos dirigido dos palabras. Literal

— ¿Que sucedió después, en la biblioteca?

— Estábamos reunidos, la bibliotecaria nos mantenía vigilados porque el día anterior, Ritcher armó un buen escándalo

— ¿Por qué?

— Él es un poco ... tiende a enojarse fácilmente, no es una chico malo. Solo, tiene poca paciencia

— Entiendo. Continúa — me dijo

Intenté explicarles la idea de Jonah, sobre conocer la opinión o el punto de vista de los cambiantes. La idea de Ritcher. El libro que la bibliotecaria me recomendó y todo el desastre que se armó después

— Déjame ver si comprendí sus palabras, señorita Craig — dijo ella, leyendo las notas que había escrito en su cuaderno — ¿Los libros la atacaron?

— Si, así fue. Se que suena loco y no estoy mintiendo, lo juro

— ¿Usaste magia para defenderte? — preguntó el barbudo, el IC Miller

— Ustedes tiene mi expediente. No tengo talento mágico. Recité todo los hechizos defensivos y ofensivos que estudié los últimos tres años para el exámen nacional. Ninguno funcionó, aparte del hecho... le prometí que fue rarísimo. Mis manos cambiaron de color y realmente me asusté

— ¿Cambiaron de color?¿Cuál tomaron?— preguntó el IC especial. El cuál había permanecido en silencio en una esquina todo el tiempo

— Negras, se volvieron negras — respondí con timidez. En cambio sus ojos se abrieron tanto que parecían listos para escapar de su rostro

— ¿Cómo se enteró de la muerte de Jonah Hill? — las lágrimas amenazaban con escaparse de mis ojos, nuevamente. Apreté el pañuelo de mamá y hablé con seguridad

— Eso no es importante — le dije — Cuando fui a buscar el libro, él estaba sentado en la mesa. Vivo y sano, pregúntele a los demás

— Lo hicimos, señorita Craig. Usted despareció por tres horas enteras. Por lo que sus compañeros salieron a buscarla. Candace Kim, Melody Strauss, Ritcher Han y Jonah Hill. Cuando la encontraron, estaba tendida inconsciente en el suelo. Junto al cadáver de este último




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