—¿Qué haces, chi?— Entré a mi habitación con miles de pensamientos en la cabeza. Debía hablar con Peter Markov y con los RAK. ¿Por qué intentaron destruir el invernadero?
— Una lista. Ordeno mis pensamientos, me ayudará a crear una conexión entre todo los accidentes. Incluso, encontrar un vínculo que los conecte conmigo
Escribí mis ideas, mientras revisaba los boletines en busca de pistas
— ¿Cómo, chi?
— En los boletines informan de diferentes hechos que los maestros cubrieron. Por tanto, no llegaron a hacerse públicos.
La señorita Fernández: asesinada
El invernadero: destruido por los RAK
Los signos de sangre en los dormitorios masculinos: ?
La maldición de Cheryl Dennister : hospitalizada. Sin información sobre cómo o dónde obtuvo la maldición
El misterioso cadáver que nunca fue encontrado : ?
La visita del CICM : ?
El robo de los libros de plantas venosas : ?
Asesinato de Jonah Hill : sospechosos (yo) . Lugar (biblioteca) , modo y muerte ( desconocido)
Los RAK : varias veces involucrados en diferentes incidentes
Ahora recuerdo, Cash me advirtió sobre Trevor y Asher me pidió que me mantuviera cerca de los ellos
¿Acaso Trevor estaba involucrado?. Los RAK ciertamente, sabían algo ¿Pero que sabía Asher?. Tenía que hablar con ellos
Sospechosos
Cash: ?
Arthur: ?
Ritcher: ?
Trevor: ?
Asher: ?
Esto se había convertido en todo un misterio extraordinario
°°°°
El Consejo Estudiantil mantenía el control total sobre la escuela, eran la realeza de Luchetti. Un club muy exclusivo al que podía ser difícil unirte.
Y en mi afán de recibir respuesta, tuve que tocar sus puertas.
Tanya Minelli, la secretaria del mismo. Un chica con una personalidad... engreída. Así como unas ganas de chocar conmigo cada vez que me veía
— ¿Te perdiste? ¿Puedo ayudarte a encontrar el camino de regreso?. Solo das media vuelta y sigues todito recto.
Sus ojos bajaba de arriba a bajo en mi cuerpo. Buscando algún defecto del cual burlarse. Acompañada de un gesto de disgusto
— Estoy buscando al presidente
—Por supuesto. ¿No te da vergüenza existir? ¿No vendrás a pedir perdón, verdad?
— Si estoy tan jodidamente desesperada, que me encuentro lista para llorar de rodillas — dije con sarcasmo
— Él no quiere verte y no lo juzgo después de los que hiciste. No soportaría respirar el mismo aire que tú
—Eso debe decidirlo él — está chica era realmente cansina — Haz tu trabajo e infórmale que estoy esperando
—No, no lo haré, solo vete mientras soy amable
¿Estaba siendo amable, en serio? No me parecía
—Escucha, solo...—comencé a subir la voz
—¿Qué está sucediendo? — Charles Chester, salió a ver qué sucedía —Eleane Craig, ¿qué te trae por estás aguas?. Vienes a colocar una queja
—¿Queja?¿Por qué? Aunque debería, tenéis una secretaria un poco arrogante
—¿Que dijiste, pequeña perra? —gritó Tanya
—Suficiente — la mirada inquisitiva de Chester, hizo que la chica de volviera a su sitio y cerrará la boca — Hablaba de una queja sobre el Boletín Especial que anda circulando sobre ti
— ¿Puedo hacer eso? — No tenía idea
—¿Crees que no hacemos nada en el Consejo Estudiantil? Nuestro trabajo es resolver los problemas del alumnado en Luchetti. Mantener la paz y las buenas costumbres, entre otras cosas. Si colocas una queja, podemos ayudarte a encontrarlo
—¿No lo estáis buscando?—pregunté
—Si, pero por la distribución ilegal y exposición de información cerrada
—Espera, ¿todas esa cosas, realmente sucedieron?
— Lo siento, no puedo ni negarlo ni afirmarlo. Si no vienes a poner una queja, estás buscando a Ash
—No —gritó Tanya —¿no vas a dejar que hablé con ella, o si?. Le puso los cuernos, ¿recuerdas lo mal que estaba?
Vaya, no podía creer lo que escuchaba. Él, ¿sufrió por nuestro rompimiento?. Imposible, durante toda nuestra relación. Se mostraba distante, a veces creía que me trataba como objeto inferior solo para agrandar más su ego. Me molestaba, pero ciertamente, no lo engañé. A pesar de que en su momento, él decidió creer
—Tanya, métete en tus asuntos —intervino Chester
—¿Qué es este escándalo? — como era de esperar la habilidad de Asher para aparecer en los momentos menos inesperados. Debía ser premiada con rapidez
—Perfecto, llegas justo a tiempo —me acerqué a él —¿Podemos hablar?
Asher miró a Tanya y a Charles movió su cabeza, invitando a seguirlo.
—¿Qué puedo hacer por ti?
— ¿Puedo hacerte una preguntas?
—Estas haciendo una ...
— No es divertido. Otra, tal vez, varias
—No esperes que conteste a todas — me dijo tan tranquilo. Que estaba segura, sino presionaba, no respondería a ninguna.
—Por supuesto, no esperaría menos de ti...—le mostré el primer Boletín Especial que traía en mi bolsillo — ¿Es cierto lo que está escrito aquí?
—¿Qué parte de toda esta riducules? — tomó el papel por la punta. Pareciendo que solo tenelo cerca, se sentía demasiado tóxico para él
—Los signos en los dormitorios masculinos para empezar
—¿Por qué te interesa algo de eso? — levantando una de sus rubias cejas. Se mostraba realmente interesado en saber el por qué
—Estoy... estoy intentando armar el rompecabezas. No lo entenderías
— Comprendo más de lo que imaginás — me dijo tan calmadamente, que los pelos de mi nuca se pusieron de pie al instante
—Porque no me lo explicas
—Eres lo suficientemente grande para averiguarlo por tu cuenta, ¿no crees?
—¿Realmente?, no. Ayúdame, me lo debes
—¿Si?, no lo recuerdo— por supuesto que sí lo hacía
—¡Todos en la escuela me señala como la perra que le puso los cuernos, al perfecto presidente del Consejo Estudiantil! Cuando tú y yo sabemos la verdad —suspiró resignado
—Yo no te debo nada, yo no lo filtré. Por lo tanto, no es mi asunto. Yo soy el señalando como cornudo, mientras otros se preguntan, por qué salí contigo en primer lugar