Incondicional

CAPÍTULO 4

Bueno, eran como la una de la mañana y yo seguía mirando el techo de mi habitación sin poder cerrar los ojos, ya que cada vez que lo hacía solo veía al demonio de esa película. Pero me negaba a ir a donde Aran. No sé qué me pasa con él ahora, pero solo sé que no puedo evitar que mi corazón lata tan fuerte cuando está cerca de mí.

¡Tap, tap!

El sonido de mi ventana me hizo dar un salto y, en vez de ver quién era o qué era lo de mi ventana, me tapé de pies a cabeza debajo de mis sábanas.

¡Ssshhhuup!

Mis ojos se abrieron de par en par cuando escuché mi ventana abrirse de golpe.

—Mierda, Padre Nuestro que estás en los cielos...

Empecé a rezar rápido en voz baja.

—Soy yo, estúpida.

Esa voz me tranquilizó y me hizo enojar a la vez.

Salí de mis sábanas para verlo y sí, era él.

—Tarado, podías haber avisado —dije golpeándole el brazo.

—¿Por qué mentiste? Si estabas asustada, solo vas a mi habitación y ya, Celestia.

—¿Por qué me llamas así?

Él jamás me llamaba por mi nombre, siempre con esos apodos suyos.

—Así te llamas, ¿no?

—Mhm, sí —dije sin ánimos.

—Celestia.

—Estoy bien, no me mires así como si fueras un padre preocupado.

—Yo de tu padre no tengo nada.

Dijo acercándose a mí tan cerca que mi corazón se alocó, pero era solo para arroparme bien.

—Oye, no soy una nena chiquita para que me arropes.

—Chiquita sí estás, pero bueno. ¿Quieres que te lea un cuento?

Aran me dijo la última pregunta en tono de burla.

—Cállate.

Dije golpeándolo y sacándole la lengua.

—Y no eres una nena, dices. Jajaja.

Se rio de mis acciones.

—Bien, no quieres cuento. ¿Qué tal una película o vemos Friends?

Eso sí me gusta. Adoro esa serie con mi alma y él lo notó, ya que mi expresión pasó de seria a una alegría brillante.

Así que él solo se paró y trajo mi laptop para reproducir la serie.

No sé cuánto tiempo pasó, pero mis ojos se empezaron a cansar.

Me desperté temprano y lo vi ahí, durmiendo conmigo.

Él estaba tranquilo, con su respiración normal, su rostro pálido, sus pestañas largas y su cabello negro despeinado.

Se veía perfecto durmiendo, pero cuando se levanta es otro caso.

Estuve mirándolo un rato hasta que se movió y me dio un mini ataque. Cerré los ojos rápidamente, pero no pasó nada.



#370 en Joven Adulto
#5229 en Novela romántica

En el texto hay: romance, amistad, friends to lover

Editado: 11.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.