Incondicional

CAPÍTULO 12

Aran

"Ma che diavolo avrei dovuto fare?"

Salí del cuarto de Celestia lo más rápido que podía.

"¿En serio quería besarla?"

No. Solo fue un error.

Celestia es... Celestia.

—¡ARAN!

La voz de Fabricio me sacó de mis pensamientos y lo vi parado frente a mí, de la mano de Carla.

—¿Qué decías?

—¿Estás bien? —preguntó Carla, preocupada.

—Eh... Celestia te busca.

Mentí.

Y ella se lo creyó, porque enseguida fue a buscarla.

—Oye, si te cuento algo tienes que prometerme que no vas a matarme. Recuerda que soy tu mejor amigo y hermano.

—¿Qué hiciste?

Fabricio me observó con desconfianza.

Le hice una seña para que se acercara más y lo hizo.

—Casi beso a la enana.

—¡AU! Dijiste que no me golpearías.

—Yo no dije nada.

—Eso no es lo peor. Lo peor es que sí quería hacerlo.

—¿Y por qué no lo hiciste?

—¿Estás loco? Es Celestia y...

—Y te gusta.

Él completó la frase.

—Y es mi amiga, iba a decir yo.

—Aran, engaña a quien quieras, pero no puedes engañarme a mí. Te conozco hace diecisiete años y sé que...

—No.

Esta vez no había gracia en mi voz.

Estaba hablando en serio.

Enamorarme no estaba en mis planes.

Y mucho menos de ella

—Ni lo digas. Eso no va a pasar. Ya sabes cómo termina eso para mí.

—Jamás te has enamorado. ¿Cómo lo sabes?

—No quiero hablar más de esta mierda.

Fue lo último que dije antes de salir de la casa.

Agarré mi moto y me fui.

Manejé sin rumbo fijo.

Manejé hasta cansarme.

Terminé estacionado cerca de un barranco, lejos de la gente, y me quedé ahí observando el paisaje.

"¿Amor?"

"Eso nunca termina bien para mi familia."

"Y no pienso hacerle lo mismo a ella ni a nadie."

"Me niego a lastimarla."

Mi teléfono no dejaba de sonar, hasta el punto de que terminé apagándolo.

No sé cuánto tiempo me quedé mirando el paisaje, pero cuando levanté la vista ya estaba completamente oscuro.

No tuve más opción que volver.

Me negaba a entrar a verla.

Aunque, en el fondo, quería saber cómo estaba.

Si se sentía incómoda.

Si se había vuelto a enojar.

Pero me resistí y fui directo a mi habitación.

—Tenemos que hablar.

—Mierda, Alejandro, duérmete.

—Aran... sabes que no eres como él, ¿no?

Me quedé en silencio.

Sabía perfectamente de quién hablaba.

Y él también sabía que odiaba hablar de ese tema.

—Lo sé. Ahora duerme.

—Aran... ¿estás muy seguro de que la vas a lastimar?

Respiré hondo y me senté en la cama para mirarlo.

"Mierda, no quería tener esta conversación."

—No puedo cambiar mis raíces ni mi sangre, Fabricio.

—Eso es injusto. No te pareces a tu padre ni una pizca. Es más, diría que te pareces más al mío.

No dije nada.

No sabía qué responder.

He vivido con el peso de pensar que algún día terminaré como Víctor.

Víctor...

Bueno, él se ganó que ni siquiera lo respete como padre.

—¿Y por qué, en vez de imaginar que vas a terminar rompiéndola, no imaginas que tal vez, solo tal vez, puedas cuidarla? ¿Por qué no rompes el ciclo?

Fabricio suspiró antes de continuar.

—No sé, Aran. Tal vez soy muy optimista, pero creo al cien por ciento que eres una buena persona.

—Hoy estamos filosóficos, ¿no?

No pude evitar bromear.

—No se puede hablar seriamente contigo, animal.

Fabricio me mostró el dedo del medio y se rio de mi actitud infantil.

—Ya basta de cursilerías. Vete a dormir, que mañana hay examen.

Lo dije solo para cambiar de tema.

—Ah, pensé que te habías olvidado.

—¿Olvidado de qué?

—Del examen.

—¿Espera, qué examen?

Me levanté de golpe.

No esperaba que realmente hubiera un examen.

—Sí. El que decide si te gradúas o no.

—No jodas. ¿Por qué no dijiste nada antes?

—No sé, tal vez porque estás más concentrado en Celestia que en tus estudios.

No respondí.

Simplemente apagué la lámpara y me acosté mirando el techo.

"Tal vez solo tal vez puedas cuidarla."

"No te pareces a tu padre."

Por más que lo intentaba, no podía dormir.

Las palabras de Fabricio daban vueltas en mi cabeza una y otra vez.

Pero había un pensamiento que no lograba sacar de mi mente.

Y era ella.

Celestia.

No importa cuánto lo intentara, no dejaba de pensar en ella.

Tal vez solo me preocupa como me preocupan todos los que viven en esta casa.

O tal vez...

No.

Ver a Celestia como algo más no debería estar bien.



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En el texto hay: romance, amistad, friends to lover

Editado: 11.06.2026

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