Indio... ¡prohibido Morir!

Y ¿Se puede cambiar?

Yo sé que le dije al amigo mío… a Tortolita que es inspector, él todavía es inspector en PTJ… que le dije por casualidad “radeame” ahí fue donde me dieron la libertad, porque me hizo la diligencia… que llegué y le dije “radeame” y me dijo ¡ya va! Déjame ver por si estas solicitado y yo le dije que yo no estaba solicitado, pensé yo ¿no? entonces me volvió a decir déjame ver fue al central ahí mismo, hizo la vaina y me trajo el papel… me dijo ¡mira! Tu currículo; me... ¡ah! por eso fue que llegamos a la playa… me salió lo de Maracay “porte ilícito de arma y drog… y psicotrópicos” me salió la caída de antes, que digo que la que yo pagué fue de atraco y ésta… así que me dijo estas solicitado del año tal cuando me dice el año… ¡cónchale si yo lo pagué! Yo vengo de libertad por eso, fue cuando me dijo: vamos arreglar eso porque estas solicitado y el hablo con el Comisario y el Comisario le preguntó -¿es amigo tuyo?- , -es primo hermano mío y él está en libertad, ya él está cumplido- o sea esta solicitado pero… entonces el tipo me saco de pantalla por un mes… yo no sabía que al mes vuelven a caer en pantalla directamente los solicitados; el tipo le volvió a pedir el favor y el jefe le dijo: bueno dile que me traiga el papel que es para poder sacarlo definitivamente entonces el me hizo las diligencias, llevó el papel el mismo, yo nunca lo llevé, pero el mismo fue conmigo… cuando llegamos a hablar con el secretario del juez, le dijimos mira él es primo mío, él está… entonces de una vez me preguntó la muchacha ¿quién te dio la libertad a ti? Yo le dije el ministerio y eso… ¡no! Nosotros no te hemos dado libertad entonces el primo mío -¡claro que sí, ahí está, Busca en el papel!- y yo me digo: si investigan estoy cumplido, fue cuando ella dijo -no, tienen que hacer un informe de… tal- él le dijo -¡no! No te preocupes- y se fue al lado, como él trabajaba en los tribunales también, con los PTJ y le dijo a la Juez -mire este es un primo mío necesitan hacerle un informe para que le den su libertad al lado- la Juez le dijo a la secretaria -hágale un informe ahí al inspector…- yo le di mis datos, tal, el los… como… el mismo los llevo mira aquí está lo entregamos y me dijeron “venga mañana” al siguiente día fui… entonces me… en esos días salió mi sentencia ¡fíjate! después que tal, es que decidieron que yo estaba en libertad, en un libro… nos pasaron el diario… día… diario del… el libro del diario, de lo que pasa en el día… sabes que cada quien lleva…las novedades, entonces buscaron y ya tenían mi libertad en el libro y ya saben… no él fue… ya libre de toda culpa… cumplido pues, entonces fue ahí cuando me dieron mis papeles… con los números de identificación, el oficio que mandaron pa´ identificarme, porque eso es un oficio; mandaron otro oficio a PTJ y ahí fue onde me sacaron de pantalla, a mi… tres oficios mandaron yo tengo el número y todo en la casa por esa vaina… ahí fue cuando me… pero yo ya tenía tiempo en la calle ya echando broma, o sea no fue una alegría tal porque… ya tenía, pero la alegría esa si… que te digo que cuando me dieron… que me vine de permiso que me venía sí, que llamaba a los amigos míos, ¡ESO SI! eso fue en el año noventa y seis, el veinte de octubre me acuerdo, el día miércoles.
Cuando yo salí en libertad vivía con la mama de mi hija Nataly en ese tiempo, ella nunca me falló, ella iba todo el tiempo con su barriguita y su vaina a visitarme, yo empecé a vivir con ella fue cuando salí porque yo me la… yo me la controlé a ella fue preso, porque estaba… el sobrino de ella estaba pagando treinta años ¿no? Por homicidio, ese está muerto ahorita, le decían manguera… entonces yo… yo de chalequeo le decía al amigo mío… a manguera, que era mi convive ¿no? Coño… Miguel ¿sabes qué? Tu tía… te voy a puyar la sangre, eso fue en el Rodeo, estábamos en el Rodeo yo le decía ¡te voy a puyar la sangre oíste! “te mato”, me decía pero de vacilón, le digo te la voy a puyar, pero a mí en verdad no me gustaba ella, si no era por chalequearlo a él, entonces le decía “te la voy a puyar”, vas a ver que la voy a tal… dame una oportunidad de hablar con ella pa´ que tu veas que es mi novia ¡no hombre! esa no tira con presos ni nada porque ella es DISIP me decía él y yo le decía bueno esa DISIP va a ser mía y era chalequeo que le tenía… y de tanto dar ¡tal! Nunca nada, entontes a mí me mandaron… fue cuando me mandaron pal Dorado… después pa´ ciudad Bolívar que me regresaron, bueno me regresaron del Dorado; cuando llego a San Juan de los Morros está el allí y él es uno de los que me va a buscar porque a mí me querían matar en la máxima donde vivía; eso ya lo conté… cuando él me va a buscar… llego, cuando llego allá veo al siguiente día… ¡hay visita! Y llega la tía de él, coño cuando la veo digo ¡coño! Me… ahí, ahí si me gusto, coño la vi elegante debe haber sido… yo dije coño está más bonita que antes… hacen tantos años y digo bueno… y empiezo hablar ¿hola como estas? empiezo hablar ¡hola! Me dice ella y ni bolas me paraba, y yo… ¡no hombre! esta va a ser mi mujer y empiezo hablar con ella y le digo a mi amigo ¿qué paso? a que tu tía va hacer mía, pídeme la bendición desde ahorita, empecé a chalequearlo… todos los presos lo… -Miguel ¡pídele la bendición al indio! - Y él -No, a ese desgraciado lo mato si le dice algo a mi tía- ¡como es la vaina! Entonces va una amiga mía a visitarme ¿no? Y va la tía de él a visitarlo también, ¿sabes qué? ¡Una segunda ahí! ¿Qué? dice ella la amiga mía; ponte hablar con Miguel ahí… que ese se va a babear contigo ¡le digo así! porque yo sé que el preso es así, una mujer llega ¡ay! y me responde ella ¿pero qué? ¡No! ¡no! Yo voy atacarle a la tía; ¡coño! que voy a enamorarla, si me para… de vacilón le digo y si me para ¡bien! Pero tenme entretenido a Miguel le digo y le digo Miguel: ven acá, te presento a una amiga y el viene ¡ah! hola ¿Cómo estás? Así es uno y le digo: bueno Miguel ¿te puedes quedar con ella un momentico que ya vengo? ¡Si va! Me dice y se queda. La tía y él y la tía ni bolas, me voy… allí es cuando le hago la… la señal a mi amiga que se lo lleve pa´ toma café, aunque sea, entonces elle le dijo a Miguel - ¡ay! Bríndame un refresco-, -vamos a tomarnos un refresco, yo te lo brindo…-, -bueno ¡vamos! - y se van y me dice él: ¡indio quédate con mi tía un momentico ahí! ¡cómo no Miguel! y yo me quedo y empecé a hablar con ella ¿quieres un cafecito? Bueno porque no… y ella con cara de cañón ¡porque ella es así! Y comienzo a decirle ¡coño vale sabes que! Tengo problemas con tu sobrino ¿Por qué? Me dice ella, porque tú me has gustado todo el tiempo desde que te estoy viendo en el Rodeo, ¿en el Rodeo? yo nunca te vi en el Rodeo” nunca se había fijado, le digo: pero yo si vale, tengo una apuesta… ¡no apuesta! yo le he dicho a él, y él dice que me mata si te ataco ¡ay que te va a estar matando! Dijo ella, tu… Y hablando como los locos ¿tú tienes esposo? Como si tuviera confianza con ella, me dice: ¡no! ¿Y tú? Yo tampoco vale… y yo tenía quién me visitaba claro… yo le dije yo tampoco vale, por eso es que estoy triste; así que empezamos hablar, como si nada ¡no, yo tampoco! ¡No! a ver si tú tienes tu mujer y a ver si me ve me dijo. ¡no vale, no te preocupes! le digo, no tengo a nadie, empezamos así; y yo dije ¡no! esto va a ser mío vale, porque ya vi la confianza, y llego Miguel sonriendo ¡epale indio! cónchale tu amiga fina, claro mi pana ¡levántela, atácala, enamórala! Le decía yo, entonces tal y empecé así, después llegó otra, a mí me visitaban que jode amigas; me visito otra amiga y también se la presentaba, un día llegué ¡no! de tanto darle cantaleta a la tía, ya la tía estaba… empezó a llevarme regalitos… la tía, pero no me los llevaba ella… me los mandaba pa´ que el sobrino no supiera, me mando unos shorts verdes y vaina y yo dije ¡ay vale! Empecé yo; esta como que va a caer y viene él, el sobrino y me dice: ¡coño! ¿Y esos shorts indios? yo le iba a decir me los dio tu tía, pero dije ¡no! me los… me los regalo Zulay… ¡coño! ¿Mi amiga? ¡Eh! Zulay es una amiga de él que iba con la tía… ¡sí! Dije yo, ¿de cuándo acá regalándote a ti y a mí nunca me da nada? y ella es mi amiga de toda la vida y me visita a mí y le digo: bueno pa´ que tu veas el corazoncito que tengo… yo digo dentro de mi ¡si supieras que es tu tía! ¿No? Pero, él se quedó contento porque no era su tía y seguimos, empecé a llevármela y empecé a martillarla (sexo) y de tanto darle hasta que me la martillé, en una iglesia, en la iglesia de San Juan; eso es un pecado… el cura… ¡eh! yo conocía al monaguillo, el monaguillo era un preso; eso es una historia que es un vacilón porque fueron dos mujeres que murieron (sexo) en esa iglesia, entonces llego y le digo al monaguillo coño mi pana ¿sabes qué? tengo una jeva por ahí… pero coño no la puedo martillar en la… en el cuarto donde yo duermo… porque está el sobrino; ¿Qué quieres que haga? Dijo el monaguillo, coño ahí en… mismo en la vaina del cura, el cuarto del cura, le digo coño ahí hay camas; coño indio ¿y si viene el cura? ¡que va a llegar cura! Tú me cantas la zona y bien ¡bueno si va! en eso le digo a la tía de mi amigo: vamos a dar una vuelta pal´ teatro, el teatro esta frente a la iglesia… bueno estamos en el teatro y le digo vamos pa´ la iglesia a confesarnos vale, de repente nos casamos; pero la fui tú sabes… y de repente que estábamos allá empecé ¡coño! Que más vale y tal… empecé… y ella también me veía tú sabes, de tanto dar bueno yo sé que… entonces el monaguillo me dijo: ¡mira indio ya vengo! Si, cierra la puerta le digo; cerró la puerta y nos quedamos ahí… y bueno hicimos el amor y vaina, y ella: ¿Cómo caí contigo? y empiezan a buscarme, en ese momento llegó mi mamá… ¡no! llego la jeva, la jeva que me visitaba a mí fue la vaina, y yo coño llegó la otra ahora y como hago con esta, si esta va pal mismo sitio vale, tú sabes que uno el preso se… entonces me dijo un preso de los que me fueron a buscar ¡mira te anda buscando el sobrino de, de la que anda contigo! Anda bravísimo que pa´ onde la llevaste, dile que estoy en el teatro y anda tu jeva también buscándote me dijeron y yo ¡coño! Bueno… vamos hacer una vaina diles que estoy en el teatro con ella, pa´ que cuando venga el sobrino se quede con su tía, me metí pal teatro porque el del teatro era amigo mío, y estoy ahí y llegó Miguel ¡Coño indio! Desde que te ando buscando yo vine pa´ acá y no te vi yo le dije: yo te vi chamo, lo que pasa es que no te pare bolas porque coño te vas a llevar a tu tía; ya estábamos listos y la tía sonriendo y yo también, entonces me dice Miguel ¡MIRA! me llama aparte y no… no me echó paja, mira allá esta tu jeva buscándote yo digo ¿esta allá? Coño que vaina, bueno tranquilo le digo voy pa´ allá y llego… y estaba este con la tía y se quedó allí, llegó mi mujer y me pregunta: ¿para dónde estabas tú? Estaba pal internado, porque la PGV (penitenciaria General de Venezuela) se comunica con el internado ¿seguro? ¡Si!; yo las sentaba al lado y no se daban cuenta, de la vaina… y llega mi sobrina también ¡COÑO! ese día se antojó toda mi familia de visitarme y llego yo dentro de mi “coño si esta supiera” en eso llega Miguel con su tía, su tía dice ¡ay! ¿Como esta señora? saluda a mi mamá porque ya se conocían desde… empiezan y vaina y yo ¡ay dios mío, como hago ahora con este lío! llegó la guardia… entonces en esos días hubo un motín, bueno eso fue un veintiocho de diciembre día de los inocentes ya estaba el motín ahí pues, pero no entraban los, los policías no entraban al penal ni los guardias, todo el mundo con pistola en mano no los dejábamos entrar ¡un motín que hubo! me acuerdo que llegamos y todo el mundo ¡pa fuera! Que va saliendo con todo… ahí es donde toman la foto, tenía mis reales en la mano izquierda, un maletín y el televisor del lado derecho; yo tenía mi televisor pa´ rriba y pa´ abajo… y nos vamos, llegamos y nos fuimos pal pabellón, a Miguel le toca vivir en la misma celda conmigo ¡ah no! ¡Ahí no!, él vivía en la misma celda conmigo y nos cambiaron pa´ otra celda… el por su lado y yo por el mío, yo vivía en la primera y él vivía en la cinco, eran diez celdas… once celdas, entonces… empiezan las visitas, la tía le llevaba su comida a él y después le decía: ¡mira voy hablar con el indio! pero él no sabía que te teníamos nada todavía y bien, yo tenía mi cuarto solo, éramos cinco que vivíamos en la celda pero, el cuarto era mío yo era el que comandaba ahí, porque yo era el más, era el que tenía más tiempo y bueno como decir ellos me paraban más bolas a mi pues… yo les decía: bueno ustedes pa´ fuera porque es mi visita conyugal y trancaba mi puerta con llave, ¡me quedaba ahí! les decía: ya saben que mi visita conyugal es para mí, ustedes busquen otra celda, no voy a estar compartiendo con ustedes y los tipos: -bueno está bien- y yo trancaba con llave y me encerraba, yo estaba con mi familia y llegaba Miguel: mira indio que mi tía quiere hablar contigo, una razón que te trae ¡ah OK! Que pase… y cerraba mi puerta y él se iba ¿no? Y el me veía con una rabia porque todo el mundo le decía -¡pídele la bendición al indio!- Le tenían ese vacilón, y él: yo lo mato si le hace algo a mi tía, ellos son amigos les decía, ahí fue donde salió la barriga, cuando ella, en una de esas le dice él: -tía usted esta gorda- y le ve la barriga -si sobrino pero eso son por nueve meses, eso se me quita en nueve meses- y él no le paro bolas, el otro amigo mío que es amigo de él de crianza y estaba preso pagando veinte años también le dice -coño Miguel… Manguera no te diste cuenta que, que tu tía esta preñada-, -¿estás loco?- , -No te dijo que la barriga duraba nueve meses- y miguel: -¡coño si! …esa esta preñada chamo y es del indio-, - ¿de quién más? Si esa mujer no le habla a más nadie- Le dijo nuestro amigo, porque ella no le hablaba a nadie, el tipo no aceptaba ¡coño! en esos días fue que empezaron a darme los permisos ¿no? de seis de la mañana a seis de la tarde, en una de esas me interceptó el tipo, cuando llego, cuando yo llegaba él estaba encerrado, pero en una de esas parece que dejaron las puertas abiertas y todo… yo le traía chocolates de afuera ¡vaya Miguel agarre ahí! Coño tenía que ganármelo, en una de esas se para con un cuchillo ¿no? Como pa´ amedrentarme ¿no? ¿Qué paso Miguel? ¿Sabes qué indio? Te voy a matar y le dije yo: coño el que dice las vainas no… el que lo va hacer no lo dice le dije, con un cuchillo… ¿Por qué, que piensas hacer con eso? Me grita: sabes que si tienes algo con mi tía te voy a matar ahorita bueno velo haciendo le digo yo, porque yo tengo algo… esa es mi mujer ahora, ¿Cómo? me preguntó Miguel; ¡Claro que sí! está en estado le dije de una vez ¡así de una vez! Así que vaya haciéndolo le digo… y vas a matar al que puya tu sangre le digo y viene un… un muchacho y le dice: -¡le vas a matar ahora el padre a tu, a tu primo o a tu prima!- se me quedo viendo y me dijo: ¿sabes qué? Coño jure que te mataba y le dije: bueno mátame tu, pero tu tía no te visita más nunca ¡porque es lógico! Si le matas el marido como la vas a… ¡cónchale! le dio un golpe a la pared y se fue y todo el mundo - ¡que vaina Manguera, tu tío el indio! - Le tenían ese vacilón, y yo coño hasta que bueno; afuera ella me visitaba en el día y en la noche yo dormía ahí, el tipo todo el tiempo me… el juraba que me iba… yo nunca lo vi en la calle ¡NUNCA! pero yo le ofrecí una pistola a él, eso fue una maldad que hice que no la tenía que hacer… porque él me dijo: ¡coño! Sabes que allá adentro todo es pistola, indio regálame algo que me quieren matar, una pistola y le digo: ¡te la mando en la semana! Yo no tenía pistola en la calle, que pistola voy a tener si tengo ese poco de años preso, cuando salgo… estoy en el barrio me acuerdo, llegó un amigo mío con una moto y tenía una llave, un vigil…, un policía de esos metropolitanos que están pa´ rriba y pa´ bajo por la calle, de esos “punto a pie” ¡existían! Que los punto a pie eran de una esquina a otra esquina, vigilaban las esquinas y… ¡lo veo! Y digo coño este policía anda solo chico, voy a quitarle esa pistola, como vengo saliendo uno anda es… con la mente dañada, entonces le… ando en una moto con un amigo mío y le digo ¿sabes qué? Dame la cola en esa moto que le voy a quitar la… aquella pistola a ese policía… un treinta y ocho ¿tú estás loco indio?; se la voy a quitar ¡ese es un gafo! ¿no estás viendo cómo camina? eso no tiene vida ¡bueno si va! Me dice, y vengo y encañono al tipo y le quite la pistola al policía ¡quieto vale! Y me voy ¿no?… y le mande la pistola al sobrino… ¡se la mando! y ese lío con esos policías, empezaron a buscarme en esos días, pero yo me fui pa´ otro lado ¡no sabían quién era yo! “Un indiecito” fue que dijeron y me fui y le mandé la pistola al tipo… y bueno el con su vaina, pero a la final nunca lo pude ver, el salió en libertad y no lo vi, o sea nunca pude hablar con él.
Después ella y yo nos dejamos porque yo me la pasaba mucho en el barrio y a ella le decían: ¡allá está el indio! en el barrio fumando droga y tomando aguardiente y no iba pa´ la casa y me la pasaba era en el barrio día y noche, de verdad haciendo todo eso, así que me dejó… sin pelear, sin discutir, un día me dijo que ya no podía más y se acabó.




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