Inefable

Celos

Llegamos a mi casa y yo estaba exhausta, solo quería dormir. Subí a mi habitación y me desplome en la cama. Justo cuando estaba a punto de dormirme mi teléfono comenzó a sonar.

-¿Matt?

-Si querida mía, soy yo, tengo que contarte algo y no lo vas a poder creer. ¿Estás en tu casa? Porque estoy a unas cuadras y tal vez podía pasar…

-Claro, ven Matt, pero ¿puedes traerme algo de comer? Algo rico, lleno de calorías.

-Ja, ja, ja, claro, en seguida llego.

Me quede acostada, llegue a estar en ese estado entre dormirme y estar despierta cuando Matt golpeó la puerta.

-¿Kal? Soy yo.

-Hmm, si… pasa… yo sol… solo estaba…

-¿Estabas durmiendo?

-No, como crees… -me acomodé un poco el pelo y me senté en la cama.

-¿Qué querías contarme? ¿Trajiste lo que te pedí?

-Sí, traje lo que me pediste y tu madre dijo que iba a subir unos cafés.

Ni bien Matt termino la frase mi madre llegó con la bandeja llena.

-Les dejo las tazas y les traje unas masitas.

-Está bien mamá, Matty trajo algo.

Mi madre dejo la bandeja en la cama y se fue.

-Bueno, ahora sí, cuéntame.

-Bien, ¿recuerdas a esa chica que iba con nosotros como en quinto grado?- Matt le dio un sorbo a su café y me quede pensando sobre quien hablaba.

-La verdad no, había muchas chicas que iban con nosotros para ese entonces y ahora no están.

-Bueno, esa chica rubia, de ojos verdes, que era gordita y tenía frenos.

-Ah, sí, esa que siempre golpeaba a las demás niñas y tenía como 2 clones que la seguían a todos lados, ¿cómo era su nombre? Candy, Can...

-Candace.

-Sí, eso, ¿qué pasa con ella?

-Hace poco la encontré, estaba en el supermercado, ella me reconoció pero yo a ella no, está completamente diferente. Estaba buscando unos cereales cuando alguien vino y me toco la espalda...

-¿Matt? Matt Campell, ¿erestú?

-Sí, ¿y tú eres...?

-Candace, Candace Jones, ¿te acuerdas de mí?

-Candace, sí, lo siento no te reconocí, estas distinta.

-He cambiado un poco.

-¿Qué haces por aquí? ¿No que te habías ido a vivir a Cataluña?

-Sí, pero hemos vuelto por el trabajo de mi padre.

-Ah, bueno, bien.

-Sí, pues volveré al colegio el próximo semestre.

-Bueno, que bien, supongo que nos veremos más seguido.

-Los quiero ver a todos, hace mucho que no lo hago y quiero ver cuánto han cambiado. Lo siento ya tengo que irme.

-Bueno, saludos a tu familia.

Ella se dio la vuelta y comenzó a caminar por el pasillo.

-¿Candace?

-Dime.

-¿¡Quieres decir que invitaste a Candace a salir!? ¿Estás loco, Matt? Es Cande la rara, estaba loca y ahora tú estás loco.

-Kal, no hay nada de loco, la chica ya creció, cambió y está bastante buena.

-Sigo pensando que estás loco, Campbell.

Matt se rio.

-Cuando todo termine siendo un desastre no vengas conmigo.

-Kal, no seas pesimista.

Admito que me había dado un poco de celos, pero como no, esa maldita llegaba de España haciéndose la buenita y el idiota de Matt se la creía. Nunca fue una buena chica, ¿por qué iba a serlo ahora?

 

Dejamos de hablar de eso y nos pusimos a jugar a las cartas. Yo era muy mala en todos los juegos y Matt de vez en cuando me dejaba ganar solo para que no me sintiera tan mal.

-Kal, ya es tarde, creo que debería irme, ¿está tu hermana? Tengo que preguntarle algo acerca de la fiesta.

-¿No quieres quedarte a cenar? Creo que Gin está en su habitación.

-No, está bien, hoy vienen mis tíos a cenar y mamá quería que la ayude con la comida y la casa.

Matty era un muy buen cocinero, siempre le gusto, cuando éramos niños jugábamos a que hacíamos pasteles de barro y los míos siempre eran una montaña de fango que se veía horrible, en cambio los de Matt siempre estaban perfectos y juntaba un par de florcitas que las ponía encima como decoración, él decía que eran flores de azúcar. Su mamá era repostera y por eso sabía tanto de pasteles.

-Iré a hablar con Gin y después a casa- se paró de la cama y yo hice lo mismo así lo despedía –Adiós, Kal, nos vemos mañana en el colegio- me dio un beso en la mejilla y se fue.

Volví a recostarme y no podía parar de pensar, pensaba en todo, en Matt, en mi hermana, la boda, la fiesta y también en Candace. ¿Y si en realidad si había cambiado y era una buena persona? ¿Y si Matt se iba con ella y se olvidaba de mí? No sé si era amor lo que sentía por él en ese entonces pero no quería perderlo.




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