La escueta es todo un caos, mi mente no descansa y mi cuerpo está siempre en un total estado de alerta, es una batalla de todos los días, pero por suerte hoy era sábado y volvería a ver a el hombre que me hace suspirar…
Vico se encontraba esperándome, con ya con los brazos abiertos, lo que mis hermanos habían dicho decidí ignorar por hoy, ya que solo quería disfrutar de nuestra compañía.
— ¿Qué quieres hacer mujer? — Habla con esa voz dulce pero varonil, que me hace vibrar al instante.
Me envuelvo en sus brazos, con miedo peor al sentir su calidez derrumba toda mi armadura.
—solo quiero estar contigo— Susurró mientras mi cabeza se escinde en su pecho, lo tomó de la mano para empezar a caminar.
Andamos por las calles del pequeño pueblo, como es fin de semana hay un poco de gente, unas chicas lo miran y eso me molesta pero no el me aprieta la mano para darme seguridad.
El sol está en su mayoría de esplendor, llegamos a un parque y ahí nos sentamos unos momentos observando las familias y los niños, me recuesto en él y él me toma del cabello con pequeños golpes, mi cuerpo es tocado por la brisa del aire y podría durar días aquí. Mi cuerpo grita felicidad.
Entonces coloco mi mamá o en el pecho y se agacha para cel el anillo que llevo, toca mi mano y se centra en el.
— Yo también tengo uno— Hablo mientras me enseña su mano.
Me quito el mío y dejo que lo vea, él hace lo mismo me pone en mis manos su anillo, es casi idéntico al mío solo que el mío tiene la franja negra más grande, son de color plata y la franja negra.
— Yo me quedaré el tuyo— Habla y se lo coloca en su mano.
Procede a ponerme el mío en mi mano para asegurarse de que lo use, que ya un mechón de cabello de mi rostro y se agacha para darme un beso corto pero muy necesario.
Pasamos esa tarde siendo solo nosotros, lo vuelvo a abrazar y escucho su respiración agitada, y lo miro y sus ojos están completamente abiertos y sus mejillas rojas.
— ¿Escuchas mi corazón? — Hablo mientras me abraza más fuerte
— si es como un tambor — Habló nerviosa.
— Hace Aque mi corazón lata y es lo que ocasionas en mi… — Me susurra
Me escondo más en sus brazos y me pongo como niña pequeña, sus brazos me dan paz y llenan mucho. Ese momento solo somos nosotros y nadie más, su cuerpo y el mío son uno solo, mi cuerpo esta en paz.
— Me gusta estar contigo mujer
Lo apreté más en mis brazos, no quiero que esto se termine, me aferro más a él, mi corazón está y se siente tranquilo, nada duele.
El sol empieza a bajar más, la noche está por caer pero aún no nos soltamos, solo disfrutamos la compañía de el uno y el otro.
—Me gusta estar contigo Vico— Le hablo cuando estamos apunto de irnos.
Nos tomamos de la mano y caminamos de regreso a mi casa, de nuevo mi corazón tuvo miedo, a cuadras de mi casa, me despido del y lo abrazó muy fuerte, empiezo a caminar de regreso a casa, y ya me está esperando mi mamá afuera.
— Ya es tarde— Me dice mientas me recrimina con laminada — Tus hermanos ya te están esperando.
Entró a la casa y ellos solo me miran con enojo y desaprobación.
— ¿Dónde estabas? ¿Con quién estabas?— me preguntó Mac.
— Por ahí— me limité a responder.
— Eres una niña y no te mandas sola— me grita.
— tú no eres nadie— le respondo ya enojada y a la defensiva.
— No quiero que salgas ya con el— Me grita más fuerte.
Mamá nos mira y solo nos está escuchando, mis ojos se empiezan a cristalizar y estoy apunto de de llorar cuando mamá por fin interviene.
— Yo le di permiso— Habla fuerte— y es solo su amigo así que no la molestes— Le dice y yo me subo a mi habitación mientras se queda él ahí cono mamá hablando.
Me meto en la habitación y dejo que las lágrimas caigan, saco mi vaper y empiezo a fumar para calmar la ansiedad, ya que el enojo me a a hacer colapsar. Pongo música a todo volumen para calmar mis emociones y pensamientos,mi cuerpo empieza a temblar del dolor y enojo.
Entonces las pista empieza, los acorde empiezan a salir de la bocina y me recuero en el piso, no entiendo porque cuando tengo mis destellos de felicidad solo pasa y todo se derrumba, solo sé que sus brazos y el melena como nadie lo ha hecho.
Me mira y toca con mucha delicadeza que me hace sentir como la flor que nunca fui, y me siento valorada y que realmente porfin alguien me va a querer por primera vez por lo que soy, sé que me limito a demostrarles lo que siento, Pineda miedo dar todo y al final me quedé sin nada.
Vico
Me gustó estar contigo mujer ❤️
Jimena
Adoro estar contigo
Vico
Cuento los días para vernos …
Jimena
Yo también, descansa ….
Le doy otra asicalada a mi cigarro para adormecer todo y sacar la ansiedad de todo, mi hermano es un gran dolor, no entiendo porque no quiero mí felicidad.
No me importa que tenga que hacer yo solo quiero vivir esto que está pasado y disfrutarlo, realmente esto que siento es verdad y quiero que dure un tiempo, también me gana el miedo pero trato de luchar para que todo esto pueda ser, no sé si pase pero al final todo pasará.
Apague la luz y música cuando mis lágrimas se terminaron, me dormí y esa fue mi anestesia para no sentir nada, los días pasaron y yo solo quería correr a los brazos de Vico, y olvidarme de todo, y ser solo nosotros.
Al siguiente día mi hermano seguía enojado y no le quise hablar, me quede ese día encerrada en mi habitación, escuchando música y leyendo.