3 meses antes…oficina corporativa de Katsar Consortium International
–Disculpe…–dije levantando la cabeza para toparme con tu mirada.
Alzaste la mirada, atento, como si incluso algo tan simple mereciera tu completa atención.
–¿Cómo se supone que lo llame señor Caldwell?
Hubo una pequeña pausa. No incómoda, pero si lo suficientemente larga como para hacerme notar que lo estabas pensando más de lo necesario.
–Henry está bien –respondiste finalmente.
Fruncí ligeramente el ceño.
–¿Solo Henry?
Una sombra de algo parecido a una sonrisa cruzó tu expresión.
–A menos que prefieras algo más formal.
Te miré un segundo más de lo necesario, evaluándote.
–No –murmuré–. Creo que eso sería más raro.
Asentiste como si estuvieras de acuerdo, o como si entendieras algo más que no dijiste.
–Entonces Henry.
Hice una pequeña inclinación de cabeza, casi automática.
–De acuerdo…Henry.
Y por alguna razón, decir tu nombre en voz alta se sintió más significativo de lo que debería.
–Me acostumbraré.
–No hay prisa –me dijiste con calma.
Y no supe si te referías solo a eso.