Anika.
–Entonces estamos de acuerdo en los términos. –Dijiste sentándote frente a mí en el comedor–. Yo tengo mi vida y mi amor fuera de este acuerdo. Tú tienes la libertad de mantener tus secretos y tu distancia emocional.
–Sí, fingimos ser la pareja ideal ante nuestras familias y fuera de su vista volvemos cada uno a su vida.
–Fingimos ser la pareja ideal. Sales conmigo a eventos públicos, apareces en fotos familiares cuando es necesario y luego cada uno vuelve a su propia vida privada. Es un trato perfectamente razonable. Consigue lo que queremos ambos, libertad y paz en nuestras vidas reales.
– ¿Y cómo es ella? –pregunté con el atisbo de una niña curiosa que no le dejaba ver a nadie y no sé porque lo hice en ese momento contigo, solo sucedió.
Mi pregunta te tomó por sorpresa, pero no dudaste en responder. Tu expresión se suavizó al mencionar a Emily, como si solo su nombre pudiera traer calidez a la habitación fría.
–Ella es…increíble –dijiste con una sinceridad que desmentía tu habitual reserva–. Artista. Tiene un estudio lleno de lienzos y colores que huelen a sol y locura. Su risa es contagiosa y no le importa en absoluto el dinero o el estatus.
–Cuando la conocí, estaba pintando un paisaje en Central Park y casi tropieza con sus propios pinceles –continuaste con una sonrisa genuina–. Me acerqué a ayudarla y le di mi tarjeta. pero me dijo que no le interesaban los hombres con traje y reloj caro.
–Desde entonces hemos estado juntos seis años. Ella sabe que soy director ejecutivo, pero para ella soy solo Henry, no el gran Caldwell. Me hace olvidar el trabajo, la presión, todo.
–Y por eso esto me está matando. Porque sé que te mereces un marido que te mire como ella me mira a mí.
–Es bueno que seas feliz...mereces serlo, y en cuanto a un esposo, soy demasiado joven, creo que lo entiendes.
Creo que mi declaración dicha con una sinceridad que desarmó tu habitual frialdad, pareció tocar una cuerda dentro de ti, Henry, que nadie había alcanzado antes. Por un momento, la máscara de director ejecutivo perfecto se fracturó por completo.