Infectados

Capitulo 9

Familia provicional

Sky sacó su mapa de su mochila y trazó una ruta para seguir.

Una en la que no tengamos que toparnos con muchos caserios ya que puede ser peligroso.

Él y Liam van delante y los que quedamos detrás de ellos seguimos sus mandatos.

Sky se auto proclamó como Coronel o Capitán del grupo, a todos nos dio algo de risa menos a él, pero lo dejamos ser. No va a matar a nadie hasta que él se divierta un poco.

Bella ya no está tan mal y eso me alegra. Habla con todos, se mueve y ríe bastante, aunque ya no de la misma forma en que lo hacía antes de lo que pasó con el perro de Antoni.

Me da curiosidad saber todo lo que pasó en ese lugar, pero no creo que sea la conversación del momento y lo mejor sería esperar a que ella nos lo diga por su cuenta.

Caminamos por un par de horas y al llegar el mediodía hicimos una pausa en la carretera en la que nos encontramos para comer algo.

Con el hambre que tenemos y la poca comida que hay, nos acabamos casi todo lo que había y eso hace que Sky busque el pueblo más cercano.

De igual forma debíamos parar en algún sitio antes de que llegue la noche porque es ahí donde los infectados salen más, ni idea del porqué.

Quedamos de ir a un pequeño pueblo que queda a unas pocas horas de donde estamos según los cálculos de Sky.

Su mapa es físico y el calcula todo antes de llevarnos por un sitio, esa es una de las razones por las que es el guía . Porque tiene más control que nosotros sobre el camino.

Yo me ofrezco a buscar lugares donde quedarnos en mi celular cuando lleguemos. Podríamos usar mapas con internet, pero el satélite no nos da buenas vistas del mapa, así que después del segundo intento dejamos de buscar en la web.

Mientras más nos acercamos, más visibles eran las sombras de unos edificios gigantes que me hacían dudar de si realmente era un pueblo pequeño.

Llegamos al cartel de bienvenida y nos quedamos boquiabiertos con el pueblecillo este.

Grandes edificios de cristal, algunos con humo y cristales rotos mientras que otros en perfecto estado, casas modernas en blanco y negro o colores de madera, llenos de ventanas gigantes y con formas extravagantes y elegantes.

Después de la última experiencia entrando a una casa abierta nos abstuvimos de entrar a revisar todas esas. Ya que sí, estaban abiertas y algunas con las ventanas destruidas, pero sin dejar de verse espectaculares.

Me doy cuenta, al sacar mi celular, que se me acabó la data hoy mismo y chasqueo la lengua con algo de decepción.

— ¿Alguien tiene data para que me pase internet? —pregunto y la mayoría sacude la cabeza indicando que no tienen, mientras que Alexander saca su teléfono.

— Puedes conectarte a la mía, puse un plan de 1 año de internet una semana antes de que pasara todo esto —este me pasa su teléfono introduciendo su otra mano en el bolsillo de su short deportivo naranja —todos pueden hacerlo.

Tomo el celular y me agrego a la red pasándole luego el internet a los demás.

Nos adentramos en la ciudad y como ya está haciéndose algo tarde nos dirigimos al edificio que más seguro se vé. Siendo este el que se encuentra en una colina al centro del pueblo para ahí buscar un alojamiento cerca en un lugar apartado.

Entramos por la gigante puerta de cristal al igual que todo el impresionante edificio.

Ezra y Bella corren a sentarse al igual que Sky y Liam. Bella coloca su cabeza en las piernas de Ezra y esta le acaricia el cabello lentamente mientras ella solo cierra los ojos.

Yo miro desde la puerta el único asiento que queda libre en el cual Alexander fue a parar.

Me quedo mirando el lugar vacío a su lado fijamente como si eso fuera a despegarlo.

— Si tanto te molesta sentarte a mi lado pues siéntate en el piso. Pero deja de mirar el lugar así que me asustas —me dice Alexander sacándome de mi competencia con el asiento — medicate, loca.

Ruedo los ojos y cruzo los brazos acercándome a él como si no me importara que estuviera ahí.

Me quedo en silencio observando mi celular con la pantalla apagada.

Sintiendo el roce la pierna cruzada de Alexander mientras se mueve de un lugar a otro, él se encuentra tomando agua al igual que los demás, pero yo no puedo hacer lo mismo porque solo tengo una cosa en mi cabeza ahora mismo.

Escribirle a mi familia.

— Adelante, hazlo —como si hubiera leído mis pensamientos— todos aquí lo hemos hecho — dice Alexander y sé que se refiere a justo lo que quería hacer — bueno, todos menos el huérfano — dice, señalando a Liam que antes tenía la cabeza en el hombro de Sky mirando el mapa que este tenía en las piernas.

— ¡EY! —le reprocha Liam a su comentario mientras Alexander se encoge de hombros.

— No puedo hacer nada si estas huérfano, princesa —le responde Alexander como si no importara y luego se ríe.

— pero tranquilo que yo estoy casi igual —miro su cara preguntándome a que se refiere y veo una sonrisa que noto llena de melancolía, volteo la cara al frente cuando él se dirige a mí con los ojos.

— No estamos solos, si nuestras familias ya no están pues que nos valga mierda, nos tenemos entre nosotros.

Esta vez no huyo de su mirada y lo encaro.

Levantando la cabeza para verle, todos hacen lo mismo, con la misma sorpresa que yo por sus palabras. Él me sonrie y por un momento dejo de verlo como el idiota que conocí antes. Me doy paso a algo que ví cuando nos liábamos.

— ¡Se nos va a caer el techo encima o porque Alex dijo algo que no es una completa mierda! —celebra Bella con sarcasmo y todos nos reímos.

Yo aun lo observo y él solo voltea los ojos prestando la misma atención que le estoy dedicando. Como si los demás no existieran.

— Vamos, escríbeles, estamos aquí para ti… —lo veo dudar un momento y luego lo suelta — estoy aquí para ti…

Puedo jurar que lo vi mirarme los labios, pero yo sí que no niego que sentí la necesidad de besarlo.




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