Infiltración en Zigma 3

Infiltración

Largos viajes en naves enemigas terminaron, por fin estábamos en el planeta Zigma 3. Nuestro plan era infiltrarnos en la base central de los Harkeanos en la ciudad de Kintia, buscábamos todo tipo de información sobre los Harkeanos y sus planes.

Estamos enfrente del edificio de diecisiete pisos. Adam, Bridget y yo, Gunther, entramos en formación al edificio, es bastante elegante para ser de los Harkeanos, una raza llena de sangrientos y fríos guerreros.

Llegamos al ascensor que nos llevaría al quinto piso, donde Bridget se encargaría de desactivar la seguridad del decimoquinto piso, el piso donde se encontraban los servidores y la información que buscábamos. Al pedir el ascensor, habían dos Harkeanos dentro, no parecían ser de un rango muy alto, bajaron y nosotros subimos, Adam pulso el botón con el número cinco del lenguaje Harkeano, es muy parecido al cinco de los humanos.

Las puertas del ascensor se abrieron y nos dirigimos a la sala de seguridad. Adam y yo esperamos en la puerta mientras que Bridget entraba y desactivaba la seguridad. No tardo mucho.

— Hecho, pero no tenemos mucho tiempo. Quizás treinta minutos, así que hay que moverse. —Dijo Bridget.

Esto no era un gran problema, pero no esperábamos que esto pasara. Avanzamos hasta el ascensor, esta vez estaba vacío, subimos y Adam nos llevó al piso quince. Al salir del ascensor teníamos que cruzar por una sala de reuniones, esperábamos que nadie nos detuviera en nuestro camino a la sala de seguridad.

Cuando nos acercábamos a la sala de reuniones, nos cruzamos con Arken, el rey de los Harkeanos. Nos detuvimos un momento, si se daba cuenta de quienes éramos, podíamos decir adiós a esto. Pero tuvimos un golpe de suerte, ya que solo nos miró fijamente y luego siguió su camino.

— ¡¿Era quien creo que era? —Dijo Adam, en voz baja y temblorosa. Respondí. —Sí, era Arken, y me alegra saber que no soy el único que casi ensucia su traje.

Avanzamos rápido para alejarnos de él rápido, pero dimos justo con la sala de reuniones, donde había sucedido una masacre. Varios cadáveres Harkeanos yacían en el suelo y en las sillas. Por sus trajes se podía saber que era de rangos altos.

Uno de los Harkeanos que estaba en el lugar nos vio y nos llamó. Cuando llegamos junto a él. Nos dijo que fuéramos a la sala de servidores y elimináramos cualquier información sobre los Harkeanos escritos en una pantalla táctil que nos dio. También le dio a Adam una tarjeta para entrar a la sala.

Retomamos nuestro camino hacia la sala y además, con la tarjeta, el sistema de seguridad no sería un problema.

Adam rompió el silencio. — ¿Qué acaba de pasar en esa sala? ¿Fue fuego amigo, verdad? —Eso parece. Respondió Bridget. — ¿Pero por qué? —No es nuestro problema ahora. Dije. —Tan solo llevémonos esa información y salgamos de aquí. —Sí, señor. Respondieron al unísono.

Al llegar a la sala de servidores, Adam uso la tarjeta y entramos. Mientras Adam y Bridget se encargaban de sacar toda la información, yo me encargaba de la puerta. Justo antes de terminar, Adam recibió información extra, la cual decía que el planeta seria desintegrado por completo por un grupo de fragatas que rodearan el planeta.

—Señor, hay una nave de despliegue en el tejado, podremos usarlo para escapar. Exclamo Adam. —Hagámoslo entonces. Respondí.

Adam y Bridget desconectaron los discos duros con la información y salimos. Esta vez elegimos un camino distinto para evitar la sala de reuniones. Llegamos al ascensor y durante el trayecto, la bocina del ascensor dio una información. "ATENCION TODOS, NADIE TIENE PERMITIDO SALIR DEL PLANETA POR ORDENES DIRECTAS DEL REY ARKEN"

Ya sabíamos lo que se nos venía, no sería fácil tomar esa nave, así que, como si yo hubiera dado la orden, todos desenfundamos nuestras armas al mismo tiempo. Tomamos posiciones para iniciar a correr, Adam y yo delante, mientras que Bridget iba detrás para hacer de soporte.

Al abrirse las puertas, Adam dio un pequeño salto para ponerse en la delantera, lo seguí y detrás de mi Bridget. Había varios soldados Harkeanos custodiando la nave y el tejado entero. Adam se abría paso a través de los soldados enfrente de nosotros, yo me encargaba del flanco derecho y Bridget del izquierdo.

La batalla era más una carrera que una pelea, además que al no tener nuestras armaduras Jumper, nuestra movilidad no era tan ágil. Si tuviéramos las armaduras ya estaríamos en órbita.

Bridget recibió un disparo en su pierna derecha, me detuve y regresa para ayudarla, la tome en brazos e inicie a correr. Adam ya estaba en la nave y nos estaba cubriendo desde ahí. Al llegar a la nave, deje a Bridget en uno de los asientos y me dirigí a la cabina. Inicie los motores, cerré la puerta trasera y empezamos el vuelo.




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