Infinity no es una historia con principio y final: es una experiencia de conciencia.
Un recorrido interior donde el tiempo deja de ser lineal y la percepción se vuelve más profunda que la razón.
A través de vivencias, intuiciones y estados que no siempre pueden explicarse con palabras, el relato explora la frontera entre lo visible y lo invisible, entre lo que se entiende y lo que simplemente se siente. No hay certezas absolutas, pero sí señales. No hay respuestas cerradas, pero sí preguntas que abren.
El protagonista no busca iluminación ni verdades superiores. Busca comprenderse en el movimiento constante de la existencia, en ese espacio donde el alma percibe antes de que la mente intente explicar.
Infinity es apertura, tránsito y resonancia.
Un viaje sin bordes definidos, donde cada lector completa el sentido desde su propia experiencia.