Inhumana

Capítulo 2

EL PROCESO DE DESCONGELAMIENTOPARTE II

Brístol, Inglaterra.

Año 2136 - actualidad.

 

-Bueno, ¿que te parece la nueva sede?-presumió mi padre mientras nos mostraba las instalaciones. -¿verdad que es grande? ¡será el laboratorio científico más grande de toda Inglaterra!-exclamó con arrogancia-como siempre, superamos a la competencia.

No le contesté, pues sabía que de todas formas no me daría el tiempo para acotar si quiera una oración completa. 
Mi padre solía ser de esa clase de personas que te hacen preguntas y cuando estás por contestar te interrumpen para hacer más preguntas y luego responderlas él mismo.

Una persona atropellada con las palabras, así es tu padre.

Las palabras de mi difunta madre resuenan en mi mente. Cuánta razón tenía esa mujer, cuánto valor para soportar tantos años a su lado. 
Puedo imaginarlo, conozco a alguien de ese tipo, mi gran amiga Raquel tiene un talento con las palabras, dice más de cincuenta oraciones por segundo y la mayoría de las veces no te deja hablar.

Aún así todos la aman.

-¿No dirás nada?-la voz irritante de mi padre me trae de regreso a la realidad. 
Busco con la mirada a Gregor y creo que logré transmitirle mi pedido de auxilio porque enseguida acude a mi rescate.

-Si me permite opinar señor Green-carraspea incómodo ante la mirada penetrante de mi padre-creo que es una sede maravillosa, tiene varias salas con distintas áreas especiales-el rostro de mi padre se iluminó por completo.

-¿Eso crees?

-!Por supuesto!-exclamó Gregor más animado-El equipamiento es excelente, ¡la calidad de los materiales es única!-Gregor me observa y le lanzo una mirada de "No exageres" . Una vez más, el chico captó mi mensaje - Aunque...faltaría más - dijo aclarándose la garganta.

-¿Faltaría más?-mi padre repitió sus palabras con una mirada impasible.- según tú -escupió con desprecio-¿que es lo que faltaría?

-Pues... -ahora era Gregor quien me pedía auxilio con la mirada.

-¡Innovacion! -solté aburrido-¡Innovacion tecnológica! para eso estamos aquí, ¿verdad?-dije enarcando una ceja-¿dónde está el modelo R-9?

-Ah, claro-bufo chasqueando los dedos-tendremos que bajar al subterráneo...

-¿Subterráneo?-repitió Gregor tragando saliva-saben...yo mejor los espero aquí-dijo retrocediendo unos pasos.

Mi padre sonrió maliciosamente y sujetó a Gregor del brazo.

-Tú te vienes con nosotros, necesitamos tu ayuda.

-Aún no logro resolver esa parte de la ecuación-murmuré.

-Ya lo sabrás-susurró mi padre adelantando el paso-vamos.

Lo seguimos hasta el subterráneo, con un Gregor un poco claustrofóbico, pero aún despierto.

En cuanto llegamos lo primero que pude percibir fue el maldito frío calando mis huesos. Se lo reproche a mi padre pero ni sé inmutó.

-Si quieres ponte aquello-sugirió señalando un perchero repleto de batas médicas.

Ignore la estúpida sugerencia y continúe recorriendo el lugar con la mirada. El laboratorio de veía excelente, mucho más amplio que la planta alta. Los trabajadores eran menos, suponía que la gente de la planta alta no estaba del todo enterada lo que se experimentaba abajo.
No sabían sobre el modelo R-9

-¿Dónde está el modelo R-9? -Ya me estaba poniendo impaciente...

-¿Es en serio, Nicolás?-recriminó mi padre-te estoy mostrando la nueva sede y la parte más importante y secreta del lugar para que solo preguntes por el jodido modelo?

-Victor-sonreí con malicia. Sabía que llamarlo por su nombre no le agradaba en lo absoluto-solo estoy ansioso por despertar a la modelo- me excuse, aunque en cierto punto, era verdad.

Victor Green se encontraba al borde del colapso, pero para mi sorpresa, inhaló fuerte y relajó sus facciones.

-Bien, andando-dijo con indiferencia.

Luego de unos casi interminables papeleos, por fin nos dirigimos a "la cámara de invierno" en términos de mi padre, no míos.

Si antes el frío me calaba los huesos, ahora estaba muriendo de hipotermia. Sin ánimos de morir hoy decido tomar prestada una chaqueta de mi padre y dos pares de lentes y guantes.

-Pontelos - le susurré a Gregor pasándole las cosas.

Minutos más tarde, la cámara se abrió junto con un estruendoso ruido seco y una nube de frío.
Todos nos quedamos expectantes ante tal descubrimiento. Ahí se encontraba ella, de pie, en estado de criogenización, desnuda y con sus ojos cerrados, sus facciones eran suaves y su cuerpo perfecto.

Ella era perfecta.

Fruncí un poco los labios al percatarme de su ex estado criónico, al parecer alguien la había estado preparando.

-Ven querida-susurró mi padre tocando su rostro-déjanos ver tus preciosos ojos.

-Padre-carraspeo para llamar su atención-¿Ya está descongelada por completo? - pregunto ya imaginando su respuesta.

-Hace un mes que la tenemos en proceso de descongelamiento-explicó maravillado-estamos seguros que hoy despertará.

-¿Y si es un androide por qué la congelaron?-ese era Gregor que aún seguía en estado de shock-¿Aún es humana?

-¿Te gusta lo que ves?-se burló mi padre al percatarse como Gregor recorría el cuerpo del androide con la mirada.

Gregor murmuró unas palabras de disculpas, estaba avergonzado, y para colmo, a mi padre le entró por reír.

-¿Le pides disculpas a un androide?-dijo soltando una carcajada. Le lance una mirada fulminante y enseguida recobro la compostura-bien, ya -bufó molesto-con respecto a tu pregunta, querido George...




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