Iniciativa Oblivion: Paranormal

Pergamino Eta 001: ¿Así serán los días ahora?

Dos días después de la vinculación.

 

Las sabanas de la cama que tapaban mi cuerpo se encontraban impregnadas con mi calor corporal lo que generaba una sensación de comodidad que me arrebataba las ganas de querer levantarme. Podía escuchar la alarma de mi celular sonar desde el suelo debajo de la cama, pero una gran parte de mi quería ignorarla para continuar durmiendo felizmente. Sin embargo, logré sentir como algo extraño comenzaba a moverse lentamente en mi cintura, lo primero que vino a mi cabeza fue que se trataba de un gusano, así que mis ojos se abrieron de golpe y de un salto caí de trasero al suelo.

Comencé a pasar mis manos por todo mi cuerpo para asegurarme de que ese gusano molesto y asqueroso se fuera, pero no vi nada, en su lugar escuche el quejido de alguien más sobre mi cama. Confundido me puse de pie y corrí las sabanas para un costado y terminé encontrándome con un joven de tez morena claro, con cabello negro azabache, aunque lo que más destacaba eran sus alas negras de murciélago, cola puntiaguda, su par de cuernos y que estaba completamente desnudo.

-¡¿Qué mierda estás haciendo?! –le grite molesto y cerrando ambos puños.

Totalmente tranquilo ese demonio que emanaba un aura caliente se sentó en la cama al mismo tiempo que masajeaba uno de sus ojos mientras se despertaba –Es muy temprano ¿Podrías hacer menos ruido? –comento para acto seguido dejar salir un pesado bostezo.

Aunque yo no iba a calmarme –Claro que no –respondí fastidiado -¿En qué momento entraste a mi cama? ¿Por qué lo hiciste? ¡¿Y qué haces desnudo?!

-Qué se yo porque lo hice, tal vez porque quería simplemente. Pero si sé que me desnude porque cuando entre a tu cama tú también lo estabas, si íbamos a estar en una escena erótica había que hacerlo bien –concluyendo con su vaga explicación el demonio, aquel ser maligno me guiño el ojo coquetamente.

Me agache para apagar la alarma de mi celular –Veo que no tienes remedio, y yo no estoy desnudo. Tengo ropa interior puesta.

-JAJAJAJAJA de todas formas eso no evito que se te ponga dura.

Baje la mirada y observe mi entrepierna solo para provocar que me sonrojara de la incomodidad –Eso les sucede a todos los varones todas las mañanas, tonto. Ahora vete de aquí, y ponte ropa.

Ante mis reclamos, el demonio se puso de pie desnudo y comenzó a caminar hasta la puerta del cuarto –Ey no te pongas dominante aquí, después de todo no la tienes tan grande. Aunque admito que tu corto cabello con rulos me excita –pasando caminando a mi lado logre sentir como su juguetona cola puntiaguda que se movía de un lado a otro nalgueo mi trasero –De todas formas ¿Por qué te despertaste a las 6 am? Es demasiado temprano.

Me dirigí hasta el placar que estaba en frente de la cama y abrí la puerta, en el interior se encontraba muy poca ropa debido a que recién me estaba mudando, tome una remera y un pantalón para poder vestirme –Tengo clases a las 8 am en la facultad, y el colectivo tarda como 40 minutos de viaje, así que me levante temprano para llegar tiempo.

Abriendo la puerta del cuarto el demonio salió al pasillo –Entiendo ¿Y ahora como explicas la poca cantidad de cosas que tienes en tu casa? ¿Acaso te robaron o qué onda?

Le conteste al mismo tiempo que me ponía las zapatillas –Este departamento es para estudiantes, así que es pequeño, y recién me mude hace tres días. Todavía tengo que juntar dinero para comprar más cosas –dejándome de escuchar a la mitad, el demonio se fue por el pasillo rumbo a la sala de estar donde también estaba la cocina.

Termine de vestirme a las apresuradas preocupado de que él se pusiera a hacer alguna travesura, al lado de mi cuarto se encontraba el baño y después la sala de estar con la cocina, en serio era un departamento pequeño, aunque yo sentía que era muy acogedor.

-Entre tu lista de cosas para comprar deberías agregar comida…y mucha.

No entendía a que se refería Remiel hasta que llegue a la sala de estar también, delante de nosotros se encontraba una barra que separaba la cocina de la sala y todo el lado que le correspondía a la cocina estaba hecho un desastre. Los platos estaban en la mesada y todos sucios con una extraña mezcla de harina, agua y otras cosas; todos los cubiertos estaban manchados y tirados por todos lados. También había que agregar la gran cantidad de envoltorios tirados por todos lados y los restos de fideos secos, arroz, panes y carnes tiradas en el suelo.

Lleve mis manos a la cabeza y sentía como mi alma se salía del cuerpo -¿Qué le hiciste a mi cocina? –le pregunte molesto y tomando de los hombros al demonio moreno y completamente desnudo que estaba a mi lado.

-Oye a mí no me mires, al que le gusta practicar las costumbres de los planetas que conoce es al ángel –señalando con su pulgar el demonio guio mi vista hasta el horno, que recién caía en cuenta que estaba encendido.

Escuche como la puerta se abría y de debajo de la barra se hizo presente otro joven, su piel era pálida y su cabello era blanco como la nieve –Oh buenos días Damien –comenzó a hablar aquel ser angelical que ocultaba sus características de ángel –Estuve practicando este arte de tu sociedad que llaman gastronomía y creo que conseguí grandes avances, prepare algo para que cenemos antes de salir a la facultad.

-Creo que te referirás a desayunar –le corregí.

-Sí, sí, eso fue lo que dije –contesto el ignorándome para en su lugar hacer sonar una campanita de oro con extraños símbolos verdes. Varios de esos extraños seres que eran esferas formadas de círculos de carne, llenos de ojos por todos lados y 6 alas en total salieron de sus escondites en distintos lugares de mi cocina.

Uno de esos seres utilizo sus alas para sacar del interior del horno una bandeja con una extraña masa amarillezca que tenía olor a podrido y sacaba burbujas de un líquido verde por sus agujeros –Prepare esto, y, tomando en cuenta los gustos de tu especie creo que te encantara –otro de esos seres abrió el microondas y del interior saco una jarra de vidrio con un líquido lleno de pequeñas “cosas” flotando en su interior y el líquido parecía ser el mismo que estaba dentro de la otra masa.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.