Inocente

La boda de una Reina

Todo estaba programado en la capilla de San silvestro in capite. La iglesia y todo lo que había hecho la esposa de Cassio salió tal como estaba programado, más le valía al organizador, ya que todos llegaban a la iglesia y al mismo tiempo salían en otros autos en otra cuadra más adelante rumbo al la iglesia no muy lejos de allí, incluso la plaza se había cerrado ese día solo para Sam... la Luna perfecta, la hermosa asesina.

Quien no había perdido el tiempo era Tisiano Oliveiri quien por más que quiso saber exactamente la ubicación del lugar, nada lo tenía preparado para el cambio de último minuto en la misma iglesia. Tenía todo listo para secuestrar a la Dama, pero justo a dos horas de empezar el viaje hacia la iglesia todos los invitados fueron notificados que la ceremonia empezaría en 15 minutos,procurando alcanzar a organizar lo que ya de por sí era un hecho; no contó que, al llegar lo condujeran al patio donde le enviaban por un callejón caminando casi dos cuadras para entrar a una casa cualquiera que daba aún paso subterráneo hacia quien sabe donde...

No se permitió acceso a ninguna forma de comunicación para el exterior, era una fiesta donde todos los invitados debían confiar en los anfitriones. En la iglesia se dio inicio a una seremonia que no era real, con miles de actores Hijos de la misma asesina, criados para matar (todos aquellos que no habían escogido el camino de la muerte, aún fuera de el, le debian completa lealtad a la madre, su reina)... nadie de los que estaban fuera supieron a que hora o como es que ningún invitado estaba allí.

Dominic Santizzo también hizo su parte, las autoridades sabían más que bien que ella se casaría en ese lugar y que habría miles de personas buscadas por la ley; pero, ¡Oh! Sorpresa la que se llevaron al entrar y no reconocer a nadie, transformando una boda común en un teatro de idiotas buscando lo que ya ratos se les había perdido.

En la Basílica Lorenzo in Lucina...

-Estas lista - Héctor entró al pequeño espacio donde se suponía me estaban preparando para la seremonia-

-Hoy no Hector- el me miró con disgusto, se colocó detras de mi para quitar el collar -

-Solo por hoy Luna, recuerda que hay niños en el laboratorio que la van a pasar muy mal si tu no te comportas -

-No lo olvido, se mi lugar - dije mirandome al espejo, sin el collar era capaz de regenerarme mucho mas rápido, habia habilidades que no podia usar e incluso tomar de mi propio cuerpo, aunque que tuviese un localizador, lo mas que podian hacer era saber que ya no estaba en mi posición.

-Si desapareces empezaré a repartir sus cuerpos por medio planeta y lo sabes - mis muñecas fueron liberadas, al igual que mis tobillos .

-No hay razón para volverse locos; estoy segura que mis captores siempre tiene un plan para mantener al Diablo en su lugar- congelar las llamas era una de esas habilidades que solo pude hacer de niña y que justo ahora estaba probando cuando vi su muñeca...

-Un paso en falso y no serás tú la que reciba una descarga eléctrica, sino ellos -

-Tanto tiempo controlando mis poderes, sometiéndome a sus órdenes, haciéndome perder la cordura con sus incesantes métodos de tortura; aún así, saben que no han domado lo que sea que exista dentro de mi- quise hacer de él cenizas pero me era muy importante mantener la calma para por fin poder encontrar el lugar al que nunca he podido ver y que jamás me han mostrado.

-Saulo te llevará - le miré molesta-

-dile que necesito hacer esto sola, quiero cantar y su presencia me va a estorbar al caminar- sonrió de lado y me miró con ironía.

-¡ja!, no seas tonta al sentir algo por ese idiota, el también es un títere- me dijo al oído y no entendí a que se refería con ello-

Tantos años, tanto tiempo, nunca entendí la razón de mantenerme encerrada y hacer mi una especie de animal que debía producir huevos para ellos... muchos años siendo dormida, siendo usada, siendo lapidada cada vez que se les antojaba... días en los que no sabía si aún vivía o moría, si ser fuerte era suficiente o no...

Pero tomaron la decisión de sacarme de ese encierro una vez que lograron someterme a ellos, años buscando un aliado, años aguantando todo por amor a esos llantos tras la pared, a esas voces en mi cabeza..."mami, resiste, ¡mami, no puedes abandonarnos!, ¡mami, te lo ruego, encuentranos!, ¡mami, no me hagas esto!, ¡mami, por que permites esto!,¡mami, me duele!...

Unas cuantas lágrimas rojas rodaron en mi rostro.

-¡Hay por Dios!, el maquillaje Sam- dice Cristina interrumpiendo a Héctor, quien se retira dejándome con la cabeza hecha un lío, ¿que es lo que este par de locos quieren de mi?.

-Tranquila Cristina, son solo lágrimas- miré mi rostro y con una de mis manos tome sobre el reflejo las lágrimas para convertirlas en diamantes sobre la mesa.

-¡Wow!, nunca va a dejar de sorprenderme este lado tuyo, una humana con superpoderes, aunque siendo honesta te convertiste en una villana.

-Los villanos no son esclavos- dije levantándome ella acomoda el vestido, debido a lo boluptuoso que es, miles de capas de tul blanco cotrastado con negro en muchos lugares al igual que sus decoraciones hechas con diamantes negros, hermoso a mis ojos no a los de Cristina.

-Podemos cambiar aún el ramo, solo si quieres- me daba la caja con el ramo que Alessandro habia preparado para mí.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.