Hay momentos en la vida que te hacen sentir más viva que nunca, como si cada latido del corazón llevara consigo un propósito, un recordatorio de que estás aquí, de que cada instante cuenta. La vida no espera, y a veces, entre los días ordinarios y las decisiones que parecen pequeñas, se esconden los momentos que cambian todo.
Amar, reír, llorar, arriesgarse… vivir de verdad significa sentirlo todo, aunque el mundo te diga que no es posible. Porque hay emociones que no se miden, que no se controlan, que no se olvidan. Y hay historias que, aunque nacen de un suspiro, dejan una huella que permanece.
Esta es una de esas historias. Una que habla de sueños, de amores inesperados y de la fuerza que tiene el corazón para aferrarse a lo que considera irremplazable. Bienvenido a un viaje donde cada instante puede ser inolvidable.
Pero nada es lo parece.
Editado: 17.12.2025