Inspirado a cambiar por ella

Capítulo 5: Conducta errática

La semana siguiente, Luca inicia con muy buen humor ya que el día anterior pudo disfrutar de una larga jornada con Soledad donde hablar, se divirtieron y la pasaron muy bien juntos.

Llega a la puerta de la escuela y escucha gritos que resuenan desde los pasillos de la institución. Luca se alarma creyendo, que, de nuevo, los estudiantes más privilegiados están atentando contra los estudiantes y no se equivoca.

Entra a la escuela y ve como un chico es golpeado por estudiantes del otro curso.

Los chicos del curso “B” no son considerados precisamente como los mejores en términos de ética y moral. Si bien hay estudiantes en ese curso que buscan lo mejor para sus vidas y estudian para ello, y otros que les da igual, simplemente buscan aprender a someter a otros con menores recursos. Todo lo que odia Luca.

Irónicamente, esos chicos del otro curso son en cierta forma subordinados de Braian como una forma de extensión de su poder dentro de las paredes de la escuela.

Camina hacia el salón atravesando el conflicto, pero no pudiendo hacer nada.

En el camino, se topa con Anabella quien lo toma de la mano y lleva hasta el patio donde se intentan refugiar muchos estudiantes y están mas cerca de la cafetería y, por ende, los adultos.

Anabella se sienta en uno de los bancos blancos de madera ubicado junto a la entrada de la cafetería. Ella no mira a Luca y se queda en silencio hasta que el chico rompe el hielo al sacar de su bolsillo un caramelo de miel.

-¿Quieres? Este otoño es muy frio y quizás te duela la garganta luego.

-Te lo agradezco, pero…estoy bien. -responde tímidamente.

-Entonces… ¿sucede algo?

-Por favor, dame un momento.

-Ehmm, claro. Tómate tu tiempo. -responde Luca. -Aunque tu fuiste la que me trajo aquí y sigo sin entenderlo. -piensa confundido.

Anabella se pone de pie de un brinco y mira de frente al chico. Lo confronta mirándolo a los ojos.

-El centro necesita tu ayuda Luca.

-¿Huh? ¿sí?

-Así es.

-¿Puedo saber para qué?

-Mira a tu alrededor Luca y dime ¿Qué es lo que ves?

No hace falta mirar a su alrededor, Luca ya sabe el estado en que se encuentra la escuela. Incluso está peor que antes debido a que los privilegiados se sienten acorralados por la intrusión del ex pandillero y como está habiendo estudiantes que se está atreviendo a ir contra el orden ya establecido.

-Supongo que ya sabes de que hablo.

-El tema sería ¿Qué necesitan de mí?

-Necesitamos que vigiles a una estudiante en particular.

-¿Una estudiante?

-Si. Ya la conociste. Su nombre es…Carla.

-Carla, esa chica rara que viste de negro o rockera. ¿Qué hay con ella?

-La está pasando fatal. Nadie la defiende. Nadie se preocupa por ella. No tiene amigos ni amigas. ¿Entiendes a lo que voy?

-Quieres que la proteja.

-Exacto.

-Escucha. Agradezco que me tengas en consideración, pero lo siento, no puedo.

-¿Por qué no?

-Intento no entrar en conflicto con nadie. Si actúo como si guarda espaldas podría faltar a mi promesa.

-Sabía que dirías algo así, pero me reusaba a verlo. -murmura Anabella en tono avergonzado.

-¿Qué dices?

-No, nada. Escúchame. En lo personal, no te veo aún como alguien de confianza. Soledad es quien propuso esto y en realidad yo me muestro disconforme, pero si ella confía en ti como para pedirte tal cosa, entonces haré lo mismo. Quiero ver que me demuestres ese cambio.

Luca se queda pensativo acerca de que Soledad intenta apostar a que él pueda ayudar a otros. Hacerlo o no mediante la violencia o la palabra es algo que tiene que decidir por él mismo.

El chico pone la mano en la cabeza y rasca la parte trasera mientras piensa que decisión tomar. Finalmente mira directamente a Anabella, que espera una respuesta bastante veloz y sin vueltas al asunto. Se toma un momento para darse un ultimo instante en pensar.

-¿Y bien Luca? ¿Qué vas a decidir?

-¿Tendré que usar la fuerza?

-Créeme que no será necesario. Asumo que solo tu presencia bastaría.

-¿Qué pasaría si las cosas no resultan y tenga que…?

-No pienses eso. Si las cosas no resultan, solo huyan y regresen al centro de estudiantes.

-Es que es tampoco sé que hacer.

-Solo se honesto. No digo que en un instante sean amigos. Además, ella es buena persona y necesita que la protejan. Quien sabe, quizás se convierta en tu mejor amiga o pareja. -bromea.

-Por favor Anabella, no digas eso. -responde en seco mirándola con seriedad punzante.

La reacción no podría encantar más a la vicepresidenta. Sonríe gratamente.

-Vaya, así que a eso se podría llamar “estar enamorado”. Te felicito Sole. -piensa la joven. Luego mira a los ojos a Luca. -Perdón si te ofendí. Entonces ¿lo harás?




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