Inspirado a cambiar por ella

Parte 3

Una semana después…

Los estudiantes de carácter más abusivos doblegan sus intenciones de someter a los compañeros de otros cursos. La violencia y el caos empeoran la situación y debilitan al centro de estudiantes.

Cada vez hay más casos donde chicos de clases sociales altas o mucho poder económico hacen lo que quieren, desde golpear a otros chicos hasta acosar a compañeras como retenerlas para conseguir una cita o hasta levantar las faldas o tironear del cabello.

Las chicas privilegiadas no se quedan atrás. Incluso son peores que los chicos en algunas situaciones. Mienten para conseguir favores de los chicos. Amenazan a docentes con supuestos abusos para obtener notas.

La figura del director brilla por su ausencia y los pocos docentes que en verdad intentan hacer algo, es sin el apoyo de los directivos y eso pesa más que un pedazo enorme de concreto sobre ellos.

El profesor de educación física, Sebastián y la profesora de inglés, Lidia, hacen esfuerzos sobrehumanos para contener las injusticias que acontecen dentro de la escuela, la cual debería apoyar a los estudiantes menos favorecidos pero la debilidad del propio director y los cimientos actuales, hacen que den rienda suelta a los violentos y poderosos.

Luca, como parte de la ayuda que le da al centro de estudiantes, protege a Joel y a Carla, ambos ahora convertidos en amigos de él, aunque esta última no está muy segura de que el chico lo haga por obligación o porque en verdad quiera conocerla. Solo el tiempo lo dirá.

Mientras tanto en un salón vacío, Braian se reúne con Yamil y Claudio.

El trío come y bebe dentro del salón, riéndose y mofándose del gran logro obtenido gracias a las presiones de las familias más poderosas y ricas con influencia en la escuela. Hicieron casi toda suya la escuela todo por sus padres influyentes.

Braian se siente en sus anchas, sin alguna oposición salvo la presencia de Luca que lo molesta tan solo verlo.

-Nos habríamos ahorrado tanta estupidez del centro de estudiantes si hubiéramos hecho esto desde el principio. -dice Yamil.

-Bueno. Ya tenemos el resultado. Demasiado bueno para ser real. -exclama Braian.

-Entonces ¿porque tienes esa expresión de enojo? Ya casi tenemos control total de la escuela. -le dice Yamil.

-Supongo que ya te diste cuenta, Braian.-exclama Claudio.

-Si insinúas que soy un cobarde prepárate para que te dé una paliza. -advierte Braian.

-Puedes hacerlo si quieres, pero desde el principio te lo dije. Ese infeliz hijo de puta no es como los pobres diablos que intimidamos aquí. -insiste Claudio.

-¿Se puede saber de quien hablan? -pregunta Yamil.

-De ese bastardo de Luca. -responde Braian.

-¿Cuándo nos lo sacaremos de encima? Estoy harto de siempre hablar sobre esa basura sin valor. -se queja Yamil golpeando la mesa al lado.

-Hay que tener paciencia. -les pide Braian.

-¿Que hay sobre ese pandillero que contrataste? -pregunta Claudio.

Braian guarda un momento de silencio. Ojea su teléfono celular sacándolo del bolsillo y prendiendo la pantalla. Ve el número del teléfono descartable que le entregó a Sebastián.

Luego lo guarda y responde con ciertas dudas.

-Tengo que comunicarme con él.

-No tenemos que esperar entonces. Es momento de sacarnos de encima a ese fracasado. -exclama entusiasta Yamil. -Demasiado fuimos humillados por ese tonto, sobre todo Claudio.

-¡Cállate! -responde Claudio, aunque no con tanta objeción como se esperaría.

-Antes de las vacaciones de invierno. -interrumpe Braian.

-Diablos. ¿Por qué tanto esmero para que sea en ese momento? -se toma la cabeza.

Braian no responde. No le da importancia a lo que digan los demás sino sus propias intenciones y deseos.

Claudio empieza a darse cuenta de esos detalles en su compañero y lo mira de reojo.

-Y cuando ocurra ¿qué haremos? -pregunta Claudio para cambiar de tema y evitar que Braian y Claudio se peleen.

-Imagino que reorganizar a la escuela. Igual ya estuve hablando con mi padre. Quiere el control completo de la escuela así que en teoría...debería reunirse con el padre de la presidenta.

El interés de su padre por la escuela no es algo aislado o de capricho. Entre los más adinerados e influyentes padres hay un ferviente deseo que esa escuela se convierta en una institución exclusiva para la elite de Garaolla y el país. Solo un puñado de padres con cierta influencia y dinero los separa de ese deseo y el éxito.

Es notable como Claudio se empieza a sentir distinto cuando esta junto a ellos. Ya no se siente intocable ni pareciera que sus objetivos se alineasen. La locura de Yamil, sumando su falta de empatía. Al mismo tiempo que converge en el mismo sitio el perfil de Braian de alguien que cree estar por arriba de todos y posarse sobre quienes considera inferiores.

Claudio ya no es el mismo.

-Aun así...-deja escapar Braian.

-¿Huh? -lo miran Claudio y Yamil.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.