Inspirado a cambiar por ella

Parte 2

A la siguiente semana, Luca sale de su casa y se dirige hacia la escuela. Mira hacia el cielo y ve nubes negras. Vaticinan una semana muy lluviosa y terriblemente fresca propio del invierno garaollense.

Llega hasta la avenida principal, a un par de calles, y se detiene cuando el semáforo está en color rojo. A su lado, una figura pequeña se presenta muy cerca. Él ni se molesta en mirarla ya que está muy concentrado en el examen de geografía que tienen. Gracias a Soledad, pudo estudiar vía videollamada con ella. No quiere fallarle ni tampoco fallarse a él mismo.

Entonces, esa pequeña figura le golpea suevamente el brazo con el codo. Luca gira su mirada y ve a Dalia a su lado.

-Oye ¿tú no eres? -pregunta él, pero antes de terminar ella interrumpe.

-Jujuju, si, esa soy. La fabulosa Dalia Benitez.

-Eres la amiga de Sole.

-Exacto. Y tú eres su enamorado. -dice sin filtros.

-Si… ¡¿heeeee?! Espera un segundo yo…-intenta rectificarse torpemente.

-Jujuju, no tienes que negarlo. Yo ya lo se. Entiendo de estas cosas ¿sabes? No hay manera de que puedas engañarme.

-Haaaa, cielos. ¿Qué quieres? -exclama irritado.

-¿No puedo conocerte? Anabella ya lo hizo. No puedo quedarme atrás.

-Como sea.

Luca y Dalia caminan juntos. La chica no deja de hacerle preguntas sobre su relación con Soledad. Es una joven que ama las historias románticas y desea saberlo todo sobre eso. Le gusta consumir muchas novelas de ese género.

Para pesar de Luca, si no le responde sigue con otra pregunta. Se siente agobiado. No puede creer que enfrentó a chicos más grandes que él, venciéndolos humillantemente, pero una chica alegre y demasiado entusiasta lo está dejando sin paciencia y a punto de salir corriendo lejos de ella.

No le queda de otra que ceder ante sus preguntas.

-¡Dios santo! Si tienes alguna pregunta solo hazla y pronto. Quedan tres calles hasta la escuela.

-¡Si! -festeja Dalia.

-Que chica tan molesta y extraña. -piensa Luca. Luego sonríe sin que ella se dé cuenta. -Pero me cae muy bien. Tiene sentido que Soledad sea tan fuerte, tiene amigas así que la respaldan.

-¿Desde cuándo es que sientes cosas por ella?

La pregunta descoloca el semblante duro e intimidante de Luca. Tarda en reaccionar.

-¿Eh? -mira perdido a Dalia. La mente se le queda en blanco.

-¿Y? -espera ella.

-Yo…no lo sé. A decir verdad, jamás me detuve a pensarlo.

En ese instante, Luca se pregunta.

-¿En qué momento fue que me preocupé tanto por mejorar yo, pero nunca en los sentimientos de los demás?

Ciertamente quiere mucho a Soledad y hasta por las noches ve los últimos mensajes que le envió ella. Sonríe y se queda contento hasta cerrar sus ojos hasta el otro día.

-Que extraño. -deja escapar Dalia.

-¿Qué cosa?

-Pensaba que ya lo entendías.

-¿Sobre qué?

-Jujuju.-niega con su dedo índice. -El corazón de una mujer jamás va ir a la par que su cabeza. Y según como yo lo veo, ella se ve muy feliz cuando habla sobre ti.

Dalia se queda pensando mientras Luca sigue caminando con la mirada al frente. Muy serio, pero nota que es alguien interesante como para conversar de esas cosas.

-¿Ella se ve feliz cuando habla sobre mí? -piensa Luca con el rostro rojo. Saber ese detalle sobre ella le alegra el día. Deja escapar una leve sonrisa y carcajadas apenas escuchables.

Mientras, Dalia se rasca la barbilla en silencio. Está desconcertada.

-¿Qué esperan estos dos para dar el gran paso? Es obvio que él siente cosas y por favor, ya cenaron el otro día. ¿Qué demonios están esperando? ¿a que pase una carroza? Además, se ven tan bien juntos. Suena muy romántico, el ex pandillero y la presidenta del centro de estudiantes. Casi suena como un Romeo y Julieta. -piensa con impotencia de no saber cómo hacer para que la relación de ellos avance como quisiera.

-Llegamos. -exclama Luca al llegar a una esquina y ver a media cuadra la escuela.

-Oh, que rápido. ¿Sabes? Fue muy divertido hablar contigo. -dice ella. Lanza una risa juguetona.

-Si.

-Cielos, no te veo convencido. -le dice Dalia haciendo mueca de reprobación.

-Hiciste demasiadas preguntas. No estoy…

-Si, lo sé. Solo quería ver la clase de persona que eres. No soy como Anabella, pero al igual que ella me importa que Sole sea feliz. Eso incluye a la persona que pasa mucho tiempo con ella. -dice ella con expresión serena, lejos de la alegría que esbozaba hacía momentos.

-Me estuviste probando ¿verdad?

-Piénsalo más como…bueno si…-dice resignada. -Espero poder conocerte más Luca. -sonríe.

-¿Qué tal entonces?

-Eres de los buenos. Solo no la cagues ¿sí? -lo dice mientras acomoda su cabello hacia atrás.




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