Intentando olvidarte.

Rechazo.

Capítulo 22.

Ya habían pasado dos horas, la policía se había llevado a Drew y yo no podía moverme de mi cama. 

Todo me daba vueltas y se me era imposible hacer algún movimiento. 

Mi primo me explico sobre las fotos y lo que sucedió en el baño pero yo eso lo quiero escuchar de su boca. 

Todo lo planeo Alicia junto a Drew, desde las fotos hasta lo que paso en el baño, lo de hoy... lo de hoy  solo fue algo que Drew quería hacer desde hace mucho pero nunca lo deje, pensó que Alicia lo apoyaría pero ella llamo a Marifer y les confeso todo por eso ellos están aquí. 

No le quisieron decir nada a Nathan por que sabían como se pondría y es mejor, no estoy preparada para verlo aún sabiendo que todo es mentira, que de verdad me ama y que nunca me haría daño. 

Pero... No puedo, no puedo verlo. 

El intentar olvidarlo me ha dado tan duro que no se si quiero verlo, porque igual todo lo que vi se refleja al cerrar mis ojos y no lo supero, por eso no quiero verlo, porque sé que al verlo no veré al chico que me ayudo en la fiesta o el que me consoló en la muerte de mi abuela, veré al chico mujeriego de las fotos, veré al Nathan que ya no es.

Por eso he decidido irme a pasar estos últimos días a casa de mis padres hasta comenzar las clases nuevamente.

Los chicos al enterarse de la solicitud que hice, hablaron con el rector y la cancelaron abogando que me había arrepentido y él encantado la cancelo. 

Han pasado cuatro días y solo me levanto a comer, mi animo baja cada vez más y creo que no seria adecuado irme a casa de mis padres, eso dañaría la alegría de ellos y no quiero.

Marifer a hablado varias veces con Nathan quien a entendido que no estoy preparada para verlo aún, que necesito tiempo. 

Dominik ya no viene mucho porque los chicos están aquí, me dice que no quiere incomodar y a mi me da igual lo que haga, él ha sido un apoyo incondicional pero tenia clara sus intenciones desde la vez que intento besarme.

Esteben no a hablado mucho pero se le ve triste y lejano. 

Mis noches después de aquella no han sido muy buenas, el insomnio se apodera de mi a tal punto que no hago más que admirar la foto de mí abuela, algo que me llena de tranquilidad, la necesito a mi lado.

Esteben y Marifer se han ido a dormir y yo estoy en el balcón de mi habitación observando la oscuridad que me brinda la noche. 

Es increíble como una vida cambia de la noche a la mañana, estos cuatro días lo he pasado realmente mal, no me dan ganas de nada, el solo sentir mi piel me da asco al recordar como me tocaba, me da repulsión, me siento como una basura, me siento como un objeto usado. 

Las lágrimas no tardan en salir y mi pecho se comprime a tal punto que necesito aire fresco.

Salgo a la calle a dar una vuelta, paso por un parque cercano y me siento en una de las bancas que se encuentran aquí. 

Respiro profundamente y suelto todo calmadamente, necesito volver a sentir, le agradezco a Dios que no haya pasado a más.
Es que... si mi primo no hubiese llegado ahorita me encontrarían en un centro psiquiátrico, porque si así estoy y no logró violarme, si lo hubiese hecho me hubiese vuelto loca.

Siento que alguien se para detrás de mi, volteo para ver quien es y mi respiración se corta.

No sabia cuanto lo extrañaba, y es que realmente lo hago. Verlo frente a mi hace que me den ganas de besarlo hasta quedarme sin oxígeno pero no puedo hacerlo. 

Doy tres pasos hacia atrás, no puedo estar cerca de él, no puedo llevarlo hasta donde me he sumergido,no quiero hundirlo conmigo. 

Suena exagerado pero el hecho de amarlo no me deja acercarmele, me siento asquerosa, sucia y no quiero que él sufra por eso, por mi rechazo.

El saber toda la verdad me ayudo a no hundirme totalmente. 

El seguir amándolo hizo que toda muralla construida para olvidarlo se derrumbara y se convirtiera en escombros. 

Pero mi alma no esta acta para dar todo de mi, yo no estoy acta para demostrar amor, para darlo. 

—Esmeralda... Te amo tanto—— se acerca a mi y siento que una crisis se aproxima. 

—No, detente Nathan por favor —— respiro aceleradamente—— no quiero hacerte daño, entiendeme. 

—Necesito que tú entiendas que te amo—me jalo del brazo y me pego a él, me siento como un corderito atrapada por un lobo sabiendo aún que él no me hará nada—— solo confía en mi.

—No entiendes, necesito tiempo... Tiempo para ayudarme a superar, para recomponerme e intentar olvidar. 

—Yo quiero ayudarte, yo necesito ayudarte——su insistencia me abruma, siento que moriré en cualquier momento——necesitó que me perdones. 

Si supiera que lo perdone al enterarme de todo, que lo sigo amando y que necesito estar con él pero no ahora. 

Me suelto de él arrepintiéndome de no decirle lo que de verdad siento y salgo corriendo, sin darme cuenta cruzo la calle y al voltear veo que un auto se dirige hacia mi. 

Me quedo congelada, realmente no se porque me quede estancada en el medio de la calle, escucho un sonoro ruido que seguramente proviene de Nathan para luego sentir como me empujan unas fuertes manos haciendo que cayera en la acera y me golpeara una costilla. 

Luego escucho un golpe y todo pasa en cámara lenta.

El auto golpeando a Nathan.

Nathan pasando por encima del auto.

Nathan cayendo en la cajuela del auto.

Nathan tirado en el asfalto.

Nathan con sangre alrededor de su cabeza. 

Personas alrededor de él

Yo arrastrándome para poder llegar. 

Y mi alma vuelta añicos al ver al amor de mi vida tirado en medio de la calle por mi culpa. 

Llego a donde está y quiero morirme, yo debería de estar allí, yo tendría que estar muriendo en este momento no él.

Escucho ruido a mi alrededor pero lo único que me importa se esta muriendo y nadie hace nada. 




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.