Internado

Jaque mate

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Toda una noche sin poder dormir me sentía en peligro intenté dormir pero no funcionaba, tomé varias pastillas pero el efecto era duradero en aparecer. no dejaba de leer papeles tampoco notas que me llegaban no me detenía en seguir investigando los documentos, la noche era fría el viento estremecía las ventanas de la habitación tomé mi teléfono y llamé a Michael.

— ¿Lo encontraste?—Pregunté.

— No, Aún no lo he encontrado—Respondió Michael.

—¿Se mudó de casa?—Pregunté preocupada.

— Si al parecer se mudó a California—Respondió Michael.

—¡Entonces búscalo!—Respondí alterada hasta colgar la llamada.

Me estaba estresando de la desesperación sin saber como empezar no sabía como iniciar un plan aunque me sentía agobiada de persistir en estas investigaciones. Estar sola en la habitación me causaba temor y miedo a dormir no me sentía segura de saber que alguien podía abrir mi puerta con facilidad. Escuché un escalofriante sonido proveniente del pasillo recurrí a rodar un puff gigante en el que se acostaba Dafne lo puse entre la puerta obstaculizándola. Miré atreves de la ventana pero en el patio no había nadie procedí a guardar todos los papeles en una caja que guardaba detrás de una puerta secreta en mi armario, cuando saqué la caja no vi el arma que me había regalado Thalía me asusté al no verla que procedí a buscarla debajo de mi lecho también los cajones de la mesa de noche la busqué en todos lado pero no aparecía. Estaba preocupada y mi peor temor era que cayera en las manos equivocadas. Tomé una lampara rodé el puff de la puerta apresuradamente salí de la habitación. Corrí en las escaleras buscando mis llaves recordé que las había dejado en el sofá de la sala de visitas me apresuré en buscarla pero ya no estaban. De repente en las escaleras escuché un sonido extraño alumbré hacia las escaleras pero no había nadie, asustada empecé a buscar debajo del sofá y la alfombra hasta encontrar una nota no la leí solo me dio tiempo guardarla en mi bolsillo, alumbraba en todos lados de la sala porque sentía que alguien me vigilaba pero no había rastros de nadie el silencio era siniestro el suelo lo sentía frio estaba caminando con mis pies descalzos. Caminé hacia la cocina pero no había nadie las luces estaban apagadas solo escuchaba el sonido de las manillas del reloj que guindaba en la entrada de la cocina, todo estaba oscuro pero sentía los pasos de alguien mas seguirme voltee y mire hacia tras pero todo se mantenía solo en silencio. busqué en todos lados de la cocina si había dejado mis llaves en la mesa pero no estaban me preguntaba ¿ donde en realidad las había dejado? no recordaba pero estaba segura desde un principio que las había dejado en el sofá. decidí abrir el refrigerador y sacar un helado de vainilla me senté en una silla junto al pantry de la concina. de repente escuche un golpe en la ventana del balcón me acerqué al balcón pero no había nadie solo estaban los arboles del bosque.

Me asusté de los sonidos extraños que se escuchaban en las paredes del sótano que tenía la cocina. decidí alejarme me apresuré en subir las escaleras cuando estaba en el pasillo vi que alguien me perseguía cada vez me alcanzaba estaba asustada que deje caer la lampara cuando llegue a mi habitación cerré la puerta, alterada me apresuré en rodar el puff hasta bloquear la puerta. me escabullé en la sabanas de mi cama sin poder dejar de pensar en los sonidos extraños que rondaban en el pasillo, me quedé un rato acostada pero mis traumas me atormentaban aún no superaba la muerte de Dafne tampoco dejaba de recordar en los momentos horripilantes que viví en este Internado. estaba pasando por un periodo depresivo recordé la nota que había metido en mi bolsillo no tarde en sacarla y leerla decía "No te queda mas tiempo Verónica" sabía que tenía que atacarla antes que ella lo hicierahacia mi. me levanté de la cama y fui al baño me antojaba tomar un baño pero solo con tocar el agua de la tina me hizo sentir escalofríos de recordar las veces que intentaron ahogarme. salí del baño y me senté en una silla frente a mi escritorio desesperada encendí la computadora y tomé la rosa que me había regalado Quiang cuidadosamente arranqué sus pétalos, me sentía satisfecha de haber fingido estar desesperada sin planes porque desde un principio sabía que estaba siendo vigilada por Analía en una cámara escondida en la puerta de mi habitación ella estaba cayendo en mi trampa. miré el reloj y eran las 6:00 a.m. el reflejo de los rayos del sol empezaban a traspasar el cristal de las ventanas me estaba vistiendo y arreglando mis libros mi computadora la metí en mi bolso y cuidadosamente rodé el puff de la puerta hasta salir caminando con pasividad.



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En el texto hay: homicidios, venganza, traición de amigos

Editado: 11.05.2026

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