
Los árboles eran altos la brisa era fresca y las casas uniformadas, todo era atractivo el clima era helado y la carretera se mantenía despejada era mi primera vez en california estaba esperando a Michael desde su auto. El tocaba la puerta del detective mientras yo miraba el reloj esperando la salida de Oliver. Michael miraba a través de la ventana pero no veía al Detective tampoco notaba nada extraño en la sala, mi paciencia no duró por mucho que salí del auto a mirar a través de su ventana no había nadie y la sala se mantenía oscura con las luces apagadas desde la escalera del segundo piso. Toqué de nuevo la puerta pero nadie atendía y mucho menos daban respuesta alguna, cuando me acerqué a una segunda puerta vi que era la puerta de salida al patio, decidí intentar abrirla pero estaba amarrada con cadenas y un candado de combinación cuando estaba intentando de abrir el candado le dije a Michael que me trajera un bate quería romper el candado de repente desde lo lejos vi al detective huyendo le dije a Michael que el detective estaba huyendo de nosotros, Michael al verlo apresuradamente encendió su auto y decidió perseguirlo aún así intentaba golpear el candado hasta lograr romperlo al abrir la puerta entré al patio pero no había rastros de nadie todo estaba solo al parecer el Detective no tenía familia cuando estaba caminando cerca de su jardín aproveché abrir mi equipaje y saque un frasco cuyo es el luminol estaba sospechando del Detective no dudé en regarlo en las plantas y la pala que encontré tirada en la arena. el patio estaba cerrado bajo techo aproveche apagar las luces cuando las apague vi muchos rastros de sangre que había caído en las plantas incluso la pala estaba manchada algo que me decía que había cometido el detective un crimen pero se había desecho de los rastros de la escena que hacía parte del homicidio. Cave en el jardín pero no encontraba nada insistí que seguir cavando hasta encontrar una mano que estaba enterrada en la profundidad de la tierra hasta lograr encontrar el cuerpo entero del cadáver cuando quité las bolsas negras sobre el cadáver vi que era el maestro Abraham me quede perturbada y sorprendida sentí escalofríos hasta caer en el suelo del jardín.
Decidí levantarme y usar la pala para abrir aquella puerta trasera de la casa cuando logre abrirla vi que la sala estaba sola mire la cocina pero no había nadie que no dudé en subir a su habitación cuando entré procedí a buscar pruebas contundentes en su nochero al ver su lecho vi que estaba un arma sobre esta me puse los guantes pero al tocarla note que estaba manchada de sangre, de repente busqué en su armario hasta encontrar una foto de el y Analía al parecer ellos no eran cómplices de trabajo sino pareja algo que me hizo entender que el es el padrastro de mi hermana perdida, cuando me asomé a la ventana vi el auto de Quiang el me hacía señas desde la ventana del carro. Baje las escalares y salí por la puerta de entrada apresurada me acerque a el.
—¿Lo atraparon?—Pregunté.
—¡Si claro! a mi nunca se me escapa nada—Respondió Quiang.
—Bueno, entonces ¿dónde esta? que no lo veo atrás—Respondí.
—Esta en el baúl del carro—Respondió Quiang.
—¡¿Muerto?!—Exclamé preocupada.
—No claro que no solo esta sucio y no quería que manchara mi auto acaso ¿No sabes cuanto me costó y lo fino que es?—Dijo Quiang con arrogancia.
—Esta bien—Respondí mientras me dirigía al baúl.
—Bueno... pero ¡recuerda no ensuciar mi auto por fuera lo quiero lejos de aquí!—Exclamó Quiang mientras bajaba la ventana del carro.
Cuando estaba sacando al detective del baúl el intentó escaparse que pateo el baúl, intenté agarrarlo de la soga que estaba amarrando sus brazos pero el insistía en soltarse, Quiang enojado salió del auto y me ayudó a sostener al detective de repente Quiang golpeó la cabeza del detective con una botella que me asusté en el momento.
—¿Por qué lo golpeaste?
—Porque no se quedaba quieto además me estaba pateando mi hermoso auto—Respondió Quiang mientras sobaba el baúl del carro.
Quiang arrastraba el cuerpo del detective Oliver en el suelo de la cocina hasta terminar amarrándolo en una silla.
—¿Qué hago con el?—Preguntó Quiang mientras acomodaba la cabeza del detective estando inconsciente.
—Nada...Es mejor que no hagas nada ¿sabes que podías haberlo matado con esa botella?—Dije preocupada intentando e despertar al detective.
—¡Ayy!
—¿Que?—Pregunté preocupada.
—Creo que se me perdió mi teléfono en el camino—Respondió Quiang.
—¡Es enserio! creía que había sucedió algo malo.
—Claro que es algo malo Verónica, Mi mama había quedado conmigo que me iba a llamar tal vez iba de compras hoy con ella y ahora no tengo mi teléfono—Respondió Quiang cruzando sus brazos.
—Ahora no vengas con eso, tienes que terminar de ayudarnos con esto—Respondí mientras buscaba mi equipaje.
Cuando encontré mi equipaje procedí a buscar mis cosas pero vi que me faltaba una lampara y una soga busqué en la habitación de Oliver y me agaché a mirar bajo del lecho pero no había nada solo estaba un caja pequeña vi que tenía candado y decía libro secreto, tenía curiosidad de abrirlo pero estaba cerrado como un diario intimo, lo guardé en mi bolso y bajé las escaleras Quiang comía una chocolatina que estaba en la cocina
—¿Qué haces?— Pregunté.
—Solo como esta chocolatina deliciosa que encontré ahí—Respondió Quiang.
—¡Qué! que tal si el chocolate esta envenenado, puede ser una trampa así que deja de probar las cosas que te encuentras—Respondí hasta quitarle el chocolate de sus manos.
—Lo siento, pero ¿Crees que este envenenado, tal vez me muera en unos minutos?—Dijo Quiang asustado.
—No... solo tranquilízate ok.—Respondí dándole unas palmaditas en su hombro.
Cuando estábamos sentados escuchamos que tocaban la puerta me acerqué a la puerta y vi desde el ojo ocular que era Michael, abrí la puerta de entrada permitiéndole que entrara a la sala principal pero Michael se acercó a mi y me dijo.