Internado

Regresé por ti

d3c6447ac2731bd3ba55915d56856f63.jpg

Mientras vendaban mi tobillo, las gotas de lluvia se deslizaban en el cristal roto del espejo en aquel balcón, cuyo había sido roto por mi y mis problemas con las alucinaciones que persistían torturándome lentamente, pero aún no entendía la presencia de aquella chica extraña tampoco entendía como ella sabía a donde iba y tampoco entendía porque ella me había ayudado. Cuando llegó Esteban el se acerco a mi y me dijo.

—¿Qué sucedió? Se muy bien que algo me ocultan, pero aún sigo preguntándome ¿por qué me están excluyendo de sus planes? —dijo Esteban alterado mientras jalaba mi cobija.

—Cálmate, enserio viniste a preguntar si estoy bien o ¿solo viniste a reclamar porque no te incluimos en nuestro plan? —Respondí quitando sus manos sobre mi cobija.

—Está bien, lo siento Verónica por comportarme aso, pero ¿Enserio estas bien?

—Preguntó Esteban sentándose a mi lado.

—Si estoy bien, no hay de que preocuparse— Respondí.

—Bueno, pero no me dijiste nada que tenían planeado ir a la casa del detective, ¿Sabes que pudiste haber muerto? —Respondió Esteban.

—Si lo sé Esteban—Respondí mientras tomaba mis pastillas.

—Verónica me preocupa tu bienestar quiero que estes bien—Respondió Esteban intentando poner su mano sobre mi mano, pero fue interrumpido por Michael.

—Mm... Disculpa ¿Qué haces tú aquí? —Respondió Michael.

—¿Qué? Acaso no puedo preguntarle a verónica como se siente, además tú también ¿qué haces aquí? —Respondió Esteban.

—Soy el mejor amigo del hermano de Verónica, soy yo quien tiene que preocuparse por ella no tú—Respondió Michael mientras miraba fijamente a Estaban—Además Esteban no veo la necesidad de tocar su mano—Agregó Michael.

—Pero... Tú no eres su padre o hermano para que no le permitas algo a Verónica—Respondió Esteban agarrando la camisa de Michael.

Ellos permanecieron en silencio mientras sus miradas chocaban entre si fijamente, el momento estaba incomodo y el silencio permanecía en la habitación solo se escuchaba el eco proveniente de los pasillos. Esteban se salió de la enfermería malhumorado mientras que Michael la comida, pero yo estaba viendo Televisión que desprevenidamente Michael metió la cuchara en mi boca. La comida estaba exquisita y le había preguntado si de verdad la había cocinado él, pero me dijo.

—No... la comida la cocinó mi madre para ti.

—Pero ¿cómo sabe tu madre sobre mí si ni siquiera nos conocemos? —Pregunté.

—Mm... bueno lo que pasa es que le hablé un poquito sobre ti, le dije que estabas enferma y que eres la hermana de mi mejor amigo, pero eso no importa —Respondió Michael intentando evadir el tema.

Mientras que Michael y yo veíamos televisión en la enfermería. En la puerta de entrada vimos a Quiang entrando con dos maletas cuyas las arrastraba en toda la sala sin decirnos una mínima palabra.

—¿Qué haces con esas maletas? —Preguntó Michael.

—¡Vengo aquí a mudarme chicos! —Exclamó Quiang eufórico. Michael quedó aterrado de su respuesta que accidentalmente dejo caer el plato con la comida.

—¿Mudarte? —Preguntó Michael frunciendo el ceño mientras miraba a Quiang con desagrado.

—Si Michael me vengo a mudar a la enfermería con Verónica, además la enfermería ya no se verá opaca y solitaria porque ya estoy yo para iluminarla, sé que todos me quieren ¿verdad verónica? —Dijo Quiang.

—No —Respondí.

—Pero... no era necesario ser tan dura y cruel verónica—Respondió Quiang mientras se acostaba en el sofá.

—Pero, ¿Por qué te vienes a mudar aquí, si tienes tu propia habitación? —Dijo Michael.

—Me vine a mudar aquí porque no se quien fue el descarado de meter un cofre en mi habitación amenazándome, además Verónica está en peligro—Respondió Quiang.

—Pero ¿sabes que había en el cofre? —Pregunto Michael.

—Si... en el cofre había un dedo fue aterrador ver eso y también había una nota que decía "estoy muy pronto de ustedes", no entendía a que hace referencia, pero me da mal agüero—Respondió Quiang.

—Entonces... eso quiere decir que Analía llegara hacia nosotros muy pronto—Respondí nerviosa.

—¿Enserio? —Respondió Quiang

—Si... ella vendrá por mi porque yo fui quién asesinó a su esposo—Respondí nerviosa sin poder dejar de recordar mi pasado retorcido.

—¡¿Qué?! —Exclamó Michael.

—¿Enserio lo asesinaste? —Preguntó Michael.

—Pero si de verdad se lo merecía ese infeliz—Respondió Quiang.

—Pero... Verónica ¿qué harás si la policía se entera? —Preguntó Quiang nervioso.

—No se aún que voy hacer—Respondí.

Cuando todos estábamos pensando en la llegada de Analía no pude evitar preguntarle a Michael y Quiang sobre aquella chica.

—Chicos... necesito preguntarles algo—Respondí

—Cuéntanos ¿qué sucede? —Dijo Quiang.

—Cuando estábamos en el bosque de causalidad ustedes ¿no vieron una chica que se parecía demasiado a mi mientras caminaban en el bosque antes de ser empujados en el pozo? —Pregunté.

—Quiang ¿tú has visto una chica parecida a verónica? —pregunto Michael.

—No, en realidad nunca he visto una chica que se parezca a ti Verónica, Michael y yo solo caminábamos en el bosque creíamos que estábamos solos, pero alguien nos asechaba cuando nos enteramos que nos seguían intentamos apresurarnos, pero nos enredamos con unas ramas de los árboles, de repente nos empujaron, pero aún nos abemos quien fue, pero no recordamos mas nada. —Respondió Quiang.

—Está bien—Respondí, pero no entendía porque solo podía verla yo acaso ¿ella solo me buscaba a mí?

Esteba confusa y no sabía si lo mejor era ignorar lo sucedido, cuando Michael se había retirado de la habitación esperaba a que Quiang saliera, pero solo tardaba desempacando su ropa. Me asomé a la ventana, pero no había nadie en el patio todo estaban almorzando juntos. Cuando Quiang salió de la enfermería yo procedí a vestirme, cuando abrí la puerta empecé a caminar en el pasillo, pero aún no seguía bien de mi tobillo aun así intenté bajar las escaleras con ayuda de las muletas de repente vi que todos estaban reunidos no entendía porque todo estaban sorprendidos y asustados como si hubieran visto al mismo diablo en persona, tenía mucha curiosidad que decidí acercarme a la puerta inesperadamente vi que entraba Analía había teñido su cabello y no se parecía a las fotografías, era mi primera vez de verla en persona. Ella me miraba fijamente y no dudó en acercarse a mi y susurrarme al odio. <<Regresé por ti espero que tu tobillo no te impida a huir>>



#403 en Thriller
#175 en Misterio
#142 en Suspenso

En el texto hay: homicidios, venganza, traición de amigos

Editado: 10.08.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.