Internado

El costo de las decisiones

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Cuando vi a Quiang sus manos estaban ensangrentadas mientras que el miraba el suelo manteniendo un silencio extraño, me acerqué a ayudarlo, pero él se negó y no dudó en decirme que el no era la persona que estaba herida. No entendía que sucedía, pero al mirar al suelo junto a la entrada del patio estaba el cadáver de un chico. Estaba asustada porque ese no era el Quiang que conocía, pero él no me dio mas respuestas y se opuso a decirme que había sucedido con el chico. Decidí tomarlo de su brazo y llevarlo a la enfermería apresuradamente le dije a Quiang.

— Usa estas vendas para vendar las heridas que están en tus manos—Respondí mientras lo ayudaba a colocar sus vendas.

De repente Michael entró a la enfermería preocupado se acercó a mi y no entendía porque me abrazaba fuertemente, pero él no me decía nada solo guardaba silencio, solo mantenía sus brazos sobre mí, pero no quería alejarlo de mi porque sabía que tenía sentimientos por él. Michael se asustó al ver a Quiang herido.

—¿Qué te sucedió? —Preguntó Michael mientras miraba las manos de Quiang.

—Solo tuvo un pequeño accidente—Respondí, pero Michael insistía en querer escuchar una respuesta de Quiang, pero el aún no le respondía mientras que su mirada estaba perdida. Michael me susurró al oído preguntándome—¿Que le sucedió caso peleo con alguien?

—No para nada... Solo estaba plantando unos cactus, pero se maltrató las manos con el cactus y la pala ya que quería desenterrarlo del jardín porque iba a plantar unas rosas, además sabes que Maestro Abraham no le gustaba tener ese cactus en el jardín.

—Esta bien... pero le dices que tenga mas cuidado—Respondió Michael.

—¿Cómo supiste que estábamos aquí? —Pregunté mirándolo fijamente a sus ojos.

—Vine porque me enteré en los pasillos que Analía ya había llegado al Internado, además te vi esforzándote en caminar rápido con tu tobillo vendado también olvidaste tu muleta. Creía que había sucedido algo malo, sabes que esa Analía es el mismo diablo en persona me pregunto qué sucederá ahora. —De repente el teléfono de Michael empezó a sonar al parecer era una llamada, pero el no atendía le dije que atendiera la llamada afuera mientras que ayudaba a Quiang a curar sus manos con pomadas.

Cuando la Enfermería estaba sola no tardé en insistirle a Quiang que em dijera la verdad de los hechos.

—¿Por qué mentiste? —Preguntó Quiang mientras fijaba su mirada en la puerta de la enfermería.

—Mentí porque tal vez no hiciste nada malo, además no creo que seas capaz de asesinar a una persona tal vez si golpear o molestar, pero ¿no creo que llegues a esos extremos o sí? —Pregunté mirándolo fijamente a sus ojos, pero su mirada la desviaba con nervios algo que me asustaba.

—Pero... ¿Qué pasa si de verdad lo asesiné yo? —Preguntó Quiang con una mirada retorcida y repugnante mientras sonreía sin arrepentimientos. Me alejé de el porque no entendía su extraño comportamiento, pero sentía que lo desconocía con su extraña forma de mirar y hablar, pero el después decidió contarme el suceso desgarrador.

Esteban me llamaba desde mi teléfono, pero no le respondía porque estaba hablando con Quiang del suceso. De repente Quiang y yo escuchamos gritos provenientes de la habitación de arriba no entendíamos a que se debía los ruidos, pero sentía un mal agüero en los pasillos desde que llegó Analía. Cuando salí apresuradamente de la enfermería varios policías estaban entrando en la entrada del Internado. De repente ellos empezaron a golpearme hasta caer al suelo, intenté decirles sobre la situación, pero ellos entraron a la enfermería y arrestaron a Quiang mientras esposaban mis manos. Intente que se detuvieran, pero Quiang solo me hizo señas que lo dejara ir no entendía porque estaba la policía en este Internado.

Cuando se estaban llevando a Quiang desde la entrada en la puerta de un baño vía Michael mirándose frente a un espejo, pero no entendía que le sucedía todo el lugar estaba extraño y las miradas que recibía de los demás eran desagradables. De repente en el camino me encontré con Analía intenté darla desapercibida, pero ella les dijo a los oficiales que no me arrestaran. No me negué a su idea porque tenía planes en ayudar a Quiang y terminar este infierno. Cuando el oficial me quitó las esposas Analía se acercó a mi y me susurró a mi odio.

—Quiero ver hasta donde llegas... Necesito verte a media noche te aborrezco mucho espero que tengas suerte—Dijo Analía alejándose de mí.

Cuando Analía se retiró de la sala no dudé en subir a mi habitación procedía vestirme y escapara por la ventana de mi habitación. Caí en los arbustos que estaban en la terraza del Internado mi tobillo al caer me dolía, pero hice el esfuerzo por correr y alcanzar el carro de la policía hasta lograr sostenerme en las puertas traseras donde estaba Quiang.

Cuando estaba en auto intenté hacerle señas a Quiang hasta verme de repente Quiang empezó a golpear los policías que iban dentro del carro hasta lograr abrir las puertas y dejarme entrar. Decidí usar el uniforme de un oficial para infíltrame sabía que ellos no eran policías eran trabajadores de Analía e iba a acabar con sus negocios. Cuando llegamos vi desde la ventanilla que no era una cárcel era solo un lugar donde encerraban a chicos peligrosos al parecer los entrenaban no sé porque sentía que aquí es donde entrenaban a los "Corvus". De repente el oficial me ordenó que bajara del carro a Quiang yo solo obedecí porque estaba infiltrada de repente un oficial me miraba fijamente con sospechas. Tenía nervios de ser descubierta cuando el oficial miró adentro de la parte trasera del carro se sorprendió e intentó apuntarme con un arma, pero Michael golpeó su cabeza con su arma, antes de escaparme le había hablado sobre mi plan cuando entramos Esteban nos abrió las puertas porque el había encerrado a los vigilantes en un sótano. Cuando entramos le dije a Michael que fuera a la azotea. Mientras que esperaba que Quiang limpiara la sangre que estaban en su ropa y manos cuando me asomé no entendía porque actuaba raro, pero después llamé a Esteban que abriera todas las celdas donde estaban los chicos encerrados y encendiera la alarma quería fingir que esto fuera un incendio, cuando Quiang se termino de vestir le dije que nos apresuráramos porque Michael estaba activando varias bombas en los sectores de la cárcel.



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En el texto hay: homicidios, venganza, traición de amigos

Editado: 10.08.2026

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