El día del concurso llegó tan pronto como lo veía Morgan, y su proyecto es inspirado por Patrick. El reducir el cambio climático, para salvar las pocas especies que hay en el mundo.
Sus padres la verían a través de la televisión, deben trabajar así que Morgan va con Patrick, de todas formas, su padre es el vicepresidente y colaborador directo del concurso.
— Estoy tan nerviosa que siento que voy a vomitar.
— Lo harás bien, no te preocupes.
— Espero que mis padres no olviden la hora en que se va a transmitir en televisión.
— Seguro tienen alguna alarma.
Durante estas semanas, no había podido conciliar el sueño de solo pensar en lo que dijo su tía sobre los papeles por firmar.
Su madre se reusó a firmar esos papeles, han tenido algunos problemas, pero tal vez con el concurso todo mejore, ellos se mudan a otra ciudad, para estar más tranquilos.
Algunos presentan sus proyectos, unos más sencillos que otros, pero de igual de interesantes. Hasta llegar al turno de Morgan, sube al escenario con las manos vacías, Patrick se encarga de bajar las luces y encender un proyector con el que daría paso a su exposición.
— Mi nombre es Morgan Yeray… Vine a dar a una pequeña solución para este cambio de clima tan helado.
Patrick muestra un video en donde se muestra la mayoría de la tierra sufrir por el cambio climático, y como las ciudades costeras fueron desapareciendo debajo del agua.
— A esto llegó el cambio climático, las ciudades desaparecieron, los animales se extinguen mucho más rápido… Así que, busqué una solución hasta que lo encontré.
La imagen cambia a unos planes de una máquina.
— Esto es en lo que he estado trabajando en los últimos meses, para lograr una estructura de gran tamaño, debemos trabajar juntos.
Ahora la imagen avanza hasta lograr esclarecer la idea.
— Esto es un domo, en donde se realizará una exposición de rayos ultravioleta, es como tener un sol en nuestra palma de la mano.
— ¿Cómo será posible? – pregunta un juez.
— Necesitamos deuterio y tritio, junto con el plasma caliente a 150 millones de grados Celsius y el domo funcionará como una cámara de vacío utilizando el máximo poder de un campo magnético.
— Es posible, gracias por tu participación.
— Gracias. – baja del escenario y Patrick deja las luces como estaban quitando el proyector.
– Fue un desastre, no me van a aceptar la beca.
— Estuviste muy bien, vi a los demás participantes y sus proyectos no son para nada ambiciosos. – la consuela acariciando su hombro.
— Debí traer una maqueta o algo.
— Fue suficiente con tus planos y la animación que hicimos del domo.
— Voy al baño, ya regreso.
Va con prisa al baño para respirar un poco lejos de las personas, Morgan está tan nerviosa, se lava su rostro con agua fría, ve como sus manos tiemblan. Se seca con una servilleta y escucha a unas chicas entrar al baño y sus risas tan altas hasta que hacen silencio al verla.
Morgan entra a un cubículo y se sienta en el inodoro tratando de mantener su respiración tranquila.
— Es una perdedora, no trajo un proyecto en físico, ¿cómo vamos a saber si funciona? –dice una chica mientras abre la llave de agua.
— No va a funcionar. Los jueces la pasaron sin chiste.
— Es tan extraña.
Morgan las escuchó claramente, sale del cubículo para ir con Patrick que está viendo con atención al último concursante.
— Me quiero ir… Ya no quiero saber nada de esto.
— Ya van a anunciar al ganador, ¿pasó algo?
— Solo quiero salir de aquí, por favor.
— Está bien… Voy por nuestras cosas. – él se va por sus mochilas en donde guarda el proyector.
Mientras Morgan lo espera, puede sentir como su pecho se contrae, un mal presentimiento la acecha, se sienta en una silla que está cerca al sentir un mareo.
— Morgan… ¡Morgan! – puede escuchar a Patrick que la llama a lo lejos.
— Estoy bien, solo… Necesito respirar.
— La beca, es tuya – él toma la mano de Morgan.
— Debo regresar… Quiero ir a casa.
— Voy avisar que estas mal… Ya regreso y nos vamos.
Patrick sube al escenario y habla con el presentador sobre Morgan que está un poco mal para subir, se disculpa y recibe el premio.
Los minutos pasaron mientras toman el avión para regresar a casa, Morgan tomó una pastilla para calmar la ansiedad, una vez en su casa con sus padres se sentiría mejor.
— Gracias por todo Patrick… Lo siento por no recibir el premio, me sentía muy mal, pero voy a descansar estos días.
— Ya tienes la beca, descansa muy bien que las clases van a comenzar en dos meses.
Hablan mientras están frente a la casa de Morgan, es de noche y en su casa todas las luces están prendidas. Ambos se despiden con un abrazo.
— Te veré en la nueva escuela.
— Si, nos vemos – dice Morgan mientras se separa del abrazo.