Irremediablemente

Capítulo 5

Adrien

Nuevamente sopeso si realmente es necesaria mi presencia en ese detestable festival. Me vestí con un jean y una camisa negra, sin embargo, no he logrado convencerme de iniciar el camino.

Luca y Ellie se encuentran en mi sala, volteo los ojos ante lo molestos que son, se están besando, como si no estuvieran en casa ajena y no me debieran respeto como su alfa. Dejo salir un ligero gruñido con desprecio al ver que sus sentidos no me han detectado porque siguen en lo suyo, a pesar de mi presencia.

Ellos se separan, Luca sonríe como el tonto enamorado que es desde que la encontró, mi lobo araña en mi interior anhelando a su compañera, carraspeó intentando ignorar y mantener bajo control sus exigencias. Por otro lado, Ellie tiene la decencia de mostrarse apenada, su cabeza se encuentra inclinada un poco hacia abajo, sé que le causo miedo, Luca ha intentado convencerme de ser amable con ella, pero eso no es precisamente mi problema, yo no he hecho nada para provocar su respuesta aversiva.

-Alguien me dijo que estabas listo hace mucho tiempo, pero que aún no habías salido. Así que decidí venir para irnos todos juntos- quiero hacer una mueca por esa idea tan mala, y por el hecho de que todos sabemos que en realidad lo hace para evitar que me decida por no ir en el último momento, lo cual estaba apunto de hacer, pero eso él no necesita saberlo, además no es como si pudiera reprenderme.

-¿Quién fue ese ser tan comunicativo que te informó de mis acciones?- pregunto dejando que la ironía se destile por mi voz, por supuesto que sé quién fue, sobre todo cuando Luca me sonríe como si la respuesta fuera innecesaria, y aún así, aparece ella de no sé dónde como si se le hubiese solicitado; el sigilo es su especialidad tanto como lo es el descaro.

-Oh, el crédito es para Agapita- infla el pecho como si aquello realmente fuera razón de orgullo y sin evidente vergüenza por el hecho de estar oyendo una conversación de la cual no formaba parte- Agapita fue muy ingeniosa y pensó en informar el beta de su tardanza- al decir lo último me señala con su pequeña y fea mano verde.

Sé que sabe que odio lo que hizo, en realidad la detesto a toda ella, y aún así tiene la audacia no solamente de hacerlo, sino de reconocerlo como si fuera un gran logro. Algún día me desharé de ella y lo disfrutaré. Le gruño y desaparece tan repentinamente como apareció.

Puedo ver que a los otros dos en el lugar le causó gracia la escena. Paso al lado de ambos para dirigirme a la puerta, bien, tendrán que caminar a mi ritmo, como lo más sensato es no dejar a mi lobo tomar el control, deberán ir a pie conmigo, y sé que no es lo que un lobo preferiría.

De soslayo, veo la cara de derrota de Luca al ver que no planeo transformarme, y que caminaremos varios minutos, reprimo la sonrisa que quiero dejar salir ante su disgusto.

El trayecto transcurre en silencio, trato de contentarme pensando que iré, estaré un rato y luego podré devolverme a la casa a revisar el último informe que mandaron de la frontera o a cualquier otra cosa que no requiera que esté rodeado de personas.

Al llegar a la plaza, todos me sienten y las miradas se dirigen a mi, hago una ligera inclinación de cabeza en forma de saludo, pretendiendo que esa sea toda mi interacción, pero como siempre, Luca tiene que entrometerse.

-Deberías dar unas palabras, solo di algo- resisto las ganas de voltear los ojos, en vez de eso, me subo al escenario, doy unas cuantas palabras y me dispongo a bajar de el para poder evitarlos a todos. Sin embargo, una fuerte brisa trae consigo algo que tensa cada músculo de mi cuerpo, mi lobo desgarra por salir como nunca antes y creo que tal vez este es el momento que he procurado evitar, quizás ya alcancé mi límite.

Me volteo nuevamente hacia el público y aspiro el aire queriendo encontrar la causa de aquello, cuando identifico el aroma más dulce y embriagante que alguna vez haya sentido sé sin lugar a dudas que la he encontrado. Continuó olfateando mientras mi vista se desliza por cada rostro, desesperado por encontrarla, cuando finalmente la veo, a ella…

La reconozco de la foto, pero aquello no le hacía justicia a la mujer más hermosa que alguna vez haya visto. Mi animal exige nuevamente y sin poder mantenerlo bajo control por primera vez, me hallo saltando del escenario y dirigiéndome hacia ella a gran velocidad, todos me abren paso y ella me observa atentamente, no deja de hacerlo en ningún momento.

Con mi lobo al mando cuando llego a ella, no lo puedo evitar, mis brazos la rodean y mi rostro se dirige a su cuello, aspiro su adictivo aroma sin poder conseguir lo suficiente. Ella suelta un grito bajo ante mis acciones, pero no hace nada para alejarme, mis brazos se aprietan a su alrededor, su calidez es semejante a un hogar, mi hogar, su suave cabello roza una parte de mi cara, su cuello me cautiva. Encontré a mi compañera, la realización llega a mi como la más fascinante de las verdades.

Sus manos se posan en mis brazos y mi lobo ronronea ante su contacto, la oigo dejar salir un chillido. Sus manos intentan alejarme, aunque no quiera hacerlo, cedo, sin embargo, mis brazos no se aflojan a su alrededor. Su rostro refleja algo de complacencia, pero sobre todo reina la confusión.

-Eres mía- proclamo, queriendo que todos lo sepan, que ella lo sepa. Alguien intenta acercarse a ella y aunque no levanto la vista, le gruño y mi cuerpo se pone a la defensiva, listo para protegerla y eliminar a cualquiera que pretenda alejarla de mi.

-No entiendo, yo… no…- su voz, es tan suave, tan melodiosa que quiero seguir escuchándola, más y más. Acerco mi rostro al suyo, mi nariz recorre sus mejillas, recopilando su aroma, “es mía” dice una voz que en mi interior que la reclama con una posesividad férrea.

-Alfa- ignoro a quien trata de llamar mi atención, en este momento solo puedo concentrarme en la mujer frente a mi. Sin embargo, alguien toca su hombro, levanto la vista dispuesto a destrozar a quien haya sido capaz de semejante osadía, le gruño hoscamente a la otra mujer y ella inmediatamente quita su mano y se aleja unos metros, por mi parte, aprieto aún más mi agarre.



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En el texto hay: obsesion, amor, hombre lobo mates

Editado: 08.04.2026

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