Isekai Son

Capitulo 1: El héroe desobediente

Hace mucho tiempo en un mundo llamado Isalia, seres con un gran poder son teletransportados, invocados, reencarnados a este mundo proveniente de Japón, a estos seres le llamamos Isekai Warriors. Estos seres moldean el mundo con su poder, algunos los ven como una amenaza otros como un rayo de esperanza otros como una amenaza que debe ser erradica. Estos pensamientos desataron una gran guerra que sacudió el mundo, un Isekai Warrior se alzó sobre todo de ellos. Su nombre es Gallion Bane, el Isekai Warrior más poderoso de todos que junto a sus compañeros derrotaron a la amenaza más grande del mundo Alix Kill, un isekai warrior que buscaba la conquista mundial del mundo de Isalia. Gracias a esta guerra, el mundo volvió su gloria original pero algunos lugares tenían miedo de su poder por lo que requieren de los Isekai Killers para que no vuelvan a pisar de esos lugares.

Después de un tiempo, Gallion desapareció dejando un vacío en el mundo...por ahora.

En el bosque de Edonai, se encuentran las dríadas recibiendo la luz solar, pero de entre ellas, existe uno que llama la atención.

—Que aburrido es tomar el sol. —Una especie de Dríada, pero con apariencia masculina, con fuego en su antebrazo izquierdo, Hielo en el derecho, piedra en las piernas su cuerpo que son unidas por el torso que es madera con una capa de aire que le cubre una parte de la cara con una cabeza llena de hojas con un rostro de llama mágica que cambia de color con el cual puede comunicarse.

—El tomar el sol no es aburrido, Ketil, es parte de nuestra alimentación. —Contesto una dríada hermosa y madura.

—Debería estar ayudando al mundo de los Isekai Warriors como mi padre. —Respondió Ketil.

—Tu padre, era un gran hombre es cierto, pero ya el mundo no lo necesita, todo está en paz y tranquilidad, en lo único que te debería importante es en defender el bosque de cualquier amenaza que se ha vecina. Como por ejemplo de los esbirros de la reina hechicera que me molestan a diario. Ah, justamente hay uno de ellos ve y devuelvo a su mazmorra de una vez por todas—Contesto la Dríada.

—Está bien, madre si tú lo dices. Le pateare el trasero tan duro para que no vuelva. Otra vez. —Respondió Ketil se va volando con unas alas de plantas combinadas con aire. Surcando los aires hasta llegar donde el esbirro.

—Mi señora Kanon, sé que el joven Ketil ha luchado contra ellos, pero...—Contesto un hada que pasa por allí.

—No te preocupes, yo siempre lo vigilo para que no haga algo sin sentido. —Respondió Kanon y añadió. —Yo siempre lo tengo muy vigilado.

—Buenos días, Shokan como esta mi armadura viviente favorita. —Dijo Ketil que se encuentra en lo alto de un árbol.

—Ketil Greenfield. —Grito Shokan.

—El mismo, Shokan Bytes prepárate para acabar contigo de nuevo... Aunque podrías repetirme la razón por la cual quieren conquistar el bosque greenfield que se me olvido. No entiendo porque son tan persistentes si solo somos un bosque de paz y tranquilidad. —Respondió Ketil.

—Eres un estúpido o que para no saber porque rayos defiendes tu hogar. —Contesto Shokan.

—Estúpido no, pedazo de metal parlanchín...visionario. —Respondió Ketil.

—Como sea, nosotros vamos a robar el corazón del bosque para conquistar el mundo Isalia, de una vez por todas. —Contesto Shokan.

—Lamentablemente, yo Ketil Greenfield no lo permitiré así que menos charla y más acción. —Respondió Ketil que es rodeado por el ejército de metal que lo acribillan sin misericordia, pero del piso salen unas estalactitas de gemas del piso que empalan a todo el ejercito menos a Shokan.

—Ahora, somos tú y yo. —Dijo Ketil que lo mira de frente.

—Increíble esas estalactitas atravesaron el Meradium que se supone que es impenetrable. —Contesto Shokan sorprendido.

—Yo soy Ketil Greenfield protector del Bosque greenfield, la realidad como la conoces es mi ramera, ahora prepárate a ser destruido una vez más. —Exclamo Ketil que se abalanza hacia el con una espada del mismo material de las estalactitas para matarlo, pero el metal de la espada aguanta el impacto de la espada.

—Impresionante, pero no lo suficiente Shokan.—Contesto Ketil.

—Tu siempre ha sido un oponente digno, Ketil Greenfield. Por eso estuve preparado para enfrentarte una vez más. —Contesto Shokan que van golpeando sus espadas brutalmente. Ketil le impacta un cabezazo que lo hace retroceder. Invoca una piedra del piso para hacelo caer para al piso, invoca una estalactita que lo empala en el pecho y lo levanta para que Ketil le corte las extremidades y le aplaste la cabeza para ponerse a jugar futbol con ella para luego absorber el metal de los soldados caído y la espada de Shokan.

—Listo, eso fue rápido. —Dijo Ketil que ve todo el desastre y sus ramas se quedan con el resto del metal hasta dejar todo limpio y añadió. —Ese metal lo utilizare para otra ocasión.

Ketil ve el horizonte por lo que extiende la mano, a lo primero se va caminando luego corriendo hacia allá, pero es detenido por su madre con unas enredaderas que se incrustan en su cuerpo.

—Alto hay, Ketil Greenfield, recuerda que debes proteger este santuario de las manos de nuestros enemigos, no dejes que tu curiosidad te domine. El mundo no está preparado para ti, ni tú de él. —Contesto Kanon que está detrás de él.




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