Isekai Son

Capitulo 3: La caída del bosque Greenfield 

—Gracias por dejarnos entrar, niño estúpido. Ahora tomaremos el Jardín y el núcleo del bosque de una vez por todas. —Dijo la chica que con su brazalete despliega una armadura avanzada que la equipa y los entes invisibles muestran que son humanos con armadura tecnológica avanzada.

—Lárguense de aquí o si no morirán. —Contesto Ketil, que se cura del rayo de energía gracias a las plantas y se convierte en dríada.

—El que va a morir va a ser tú, mocoso. —Respondió la chica que da la orden para que avancen.

Los soldados le disparan a Ketil, pero crea de su antebrazo derecho un pilar de hielo que sirve como distracción, pero debajo de ellos salen unos ents que los atacan. Esto los distrae por un momento, por lo que aprovecha para ir a la velocidad de un parpadeo para atravesar las armaduras con su antebrazo izquierdo de fuego y matar a todos los soldados, incluyendo a la chica.

Ketil pensó: «Esos humanos sí son raros, nunca había visto humanos con ese tipo de magia, pero nada, de seguro mi madre va a echarme una reprimenda por esto.»

Las puertas del jardín se van cerrando, pero son destruidas por el disparo de un tanque a lo lejos. Varios soldados aparecen a través de portales.

—Rayos, esto se puso feo, pero me encargaré de esto antes que mi madre. —Dijo Ketil mientras se pone en posición de carrera mientras invoca elementales de todo tipo para luego salir disparado como una bala para encargarse de varios soldados. Les dispara bolas y rayos de fuego incandescente para atravesar sus armaduras e implantarles sus semillas para que absorban sus energías vitales, para que se conviertan en hombres plantas y peleen contra los soldados usando su armamento en su contra. Con esta estrategia, Ketil diezma el ejército hasta que son derrotados, por lo que solo les quedan los vehículos que están lejos de ellos, pero Ketil invoca cañones elementales de fuego que disparan contra la artillería enemiga y la destruyen por completo.

—¡Ketil Bane Greenfield, qué se supone que está pasando aquí! —gritó Kanon.

—Puedo explicarlo. —dijo Ketil.

—Que vas a explicar, que te escapaste y quiste ayudar a una chica, pero de imbécil la trajiste al jardín. —Contesto Kanon.

—Sí. —Dijo Ketil con una cara de subnormal.

—Definitivamente eres el idiota del año; ven aquí, que te voy a dar un castigo ejemplar. —Contesto Kanon que lo arrastra por el cabello.

La puerta se está reconstruyendo, pero es destruida por un vehículo de asalto escoltado por unos escuadrones de soldados.

—No que no los habías matado. —Dijo Kanon.

—Si, pero son muy persistentes. —Contesto Ketil.

—Déjame enseñarte como se hace. —Respondió Kanon.

Los escuadrones le disparan, pero un muro de piedra los cubre para luego ser lanzado brutalmente hacia ellos. Ella invoca armas orgánicas para obliterarlos a todos.

—Listo, ya todos están muertos, ahora déjame darte tu castigo. —Dijo Kanon.

Una figura se les aparece en frente de ellos, un soldado diferente de los demás.

—Vaya, vaya, así que ustedes son los protectores del bosque Edonai. Será un honor pelear con ustedes. Mi nombre es Sebastián Edge, el Stellar Crusher Así que prepárense para ser derrotados. —Dijo Stellar Crusher.

—Madre, déjamelo a mí y luego me castigas. —Dijo Ketil.

—Está bien, te lo dejo, no pierdas o si no tu castigo será peor. —Contesto Kanon.

Ketil se abalanza hacia él a la velocidad de la luz, pero Stellar Crusher lo esquiva. Después, lanza una lluvia de golpes que Stellar Crusher esquiva, lo atrapa y lo estampa contra el piso varias veces hasta que lo toma de la cabeza y lo lleva brutalmente al interior del bosque, chocando a todo ser vivo que se topa enfrente para luego lanzarlo despiadadamente contra varios árboles. Ketil se incorpora, pero Stellar Crusher lo espera con un árbol que le pega sin misericordia hasta hacer trizas el árbol. Stellar Crusher le da la paliza de su vida a Ketil; varios seres del bosque tratan de ayudarlo, pero Stellar Crusher los usa de arma contra él hasta que termina destruyendo el bosque, hasta que Stellar Crusher le presenta lo que quedó de su hijo a Kanon.

—Maldito, pagarás por lo que le hiciste a mi hijo y al bosque. —Dijo Kanon.

—Muéstreme dónde está el núcleo, o si no tendrá el mismo destino que su hijo. —Contesto Stellar Crusher.

—Sobre mi cadáver. —Respondió Kanon mientras invoca un ejército de plantas de todo tipo.

—Ok, será por las malas. —Contesto Stellar Crusher.

Las plantas lo atacan hasta formar una pila; los soldados esperan la victoria de su líder.

—Demasiado bueno para ser verdad. —Dijo Kanon hasta que él se libera de una explosión que desintegra a las plantas.

—Sí, lo sé, ahora es mi turno. —Contesto Stellar Crusher que le da una paliza igual a la que le dio Crusher.

—No te diré dónde está el núcleo. —Respondió Kanon que está hecha papilla.

—Bueno, va a tener que ser por las malas de nuevo. —Contesto Stellar Crusher, que toca la cabeza de Kanon e indaga en sus recuerdos hasta llegar por la ubicación del núcleo y añado hacia los soldados. —Listo, ya tenemos la ubicación del núcleo, a rodar.




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