isekai world: magical son

Capitulo 17: "Petalos De Cristal"

El jardín de la residencia de villa green no era un jardín común; era un umbral. Mailu, con su elegancia intacta a pesar de los años y su cabello plateado recogido en una trenza adornada con hilos de seda de Albion, observaba a Emily. Su ñieta, ahora con siete años, ya no tropezaba con sus propios pies; se movía con una gracia felina, persiguiendo las "Mariposas de Éter" que se escapaban de los portales de práctica.
-Abuela Mailu, el viento hoy está inquieto -dijo Emily, cerrando los ojos y extendiendo sus pequeñas manos.
Mailu sonrió con orgullo. La sensibilidad de la niña hacia las corrientes de aire era incluso superior a la suya a esa edad.
-Eso es porque el Bosque de los Susurros en Albion está llamando, Emily. Hoy no practicaremos en el jardín. Hoy, el viento nos llevará a una verdadera aventura.
Mailu activó un pequeño colgante rúnico, un regalo que Leokun le había forjado hace décadas. Un portal de un color celeste traslúcido se abrió ante ellas. No era un portal de tecnología pesada, sino uno que vibraba con el sonido de flautas lejanas.
-Recuerda, Emily: para cruzar, no debes correr. Debes dejarte llevar.
Tomadas de la mano, abuela y nieta saltaron. No sintieron el impacto del suelo, sino la caricia de una corriente ascendente que las depositó suavemente sobre una plataforma de piedra flotante en el corazón de Albion. El paisaje era majestuoso: islas flotantes conectadas por puentes de enredaderas luminosas y cascadas que caían hacia arriba.
-Escucha -susurró Mailu, señalando hacia una isla lejana donde un arbol que parecia de cristal brillaba con una luz blanca cegadora-. Ese es el gran arbol de la isla, Una ráfaga de energía corrupta ha atrapado al "Espíritu del vardaval", la criatura que mantiene el equilibrio del aire en esta zona. Sin él, las islas empezarán a caer.
El camino estaba bloqueado por un desfiladero de nubes densas y eléctricas. Mailu podría haber usado su magia poderosa para disiparlas, pero se detuvo. Miró a Emily.
-Mis alas ya están cansadas para este tipo de turbulencia, pequeña. Necesito que tú guíes el flujo.
Mailu entregó a Emily un abanico artesanal, hecho con madera de sándalo y plumas de fénix de Albion.
-Yo pondré la energía, pero tú debes darle la dirección. Siente el vacío entre las nubes y crea un túnel de calma.
Emily asintió, su rostro transformándose en una máscara de absoluta concentración. Mailu colocó sus manos sobre los hombros de la niña, transfiriéndole una corriente de maná cálido y constante.
Emily abrió el abanico y comenzó a realizar movimientos circulares, imitando las danzas que Mailu le había enseñado desde que era bebé. Al principio, las nubes eléctricas rugieron, pero Emily no retrocedió.
-¡No me asustan! -gritó la niña-. ¡Yo soy el viento!
Con un movimiento seco y elegante del abanico, Emily lanzó una ráfaga de aire puro que cortó la tormenta a la mitad, creando un puente de aire sólido y brillante. Mailu, asombrada por la potencia natural de su nieta, la siguió mientras ambas corrían por el puente invisible hacia el arbol.
Al llegar al gran arbol, encontraron al Espíritu del vardaval -una pequeña criatura parecida a un lince hecho de nubes- atrapado en una red de espinas metálicas (un residuo de la antigua tecnología).
-Abuela, ¡le duele! -exclamó Emily.
-Usemos la "Danza del Amanecer", Emily. Juntas.
Mailu y Emily comenzaron a girar en sincronía. El maná de la abuela, maduro y estable, se entrelazó con el maná de la nieta, salvaje y vibrante. Crearon un pequeño tornado de luz dorada que envolvió al árbol. Las espinas metálicas se deshicieron como polvo ante la vibración de la magia pura.
El espíritu fue liberado y, en señal de gratitud, rodeó a Emily en un abrazo de aire tibio antes de desaparecer en el cielo, devolviendo la estabilidad a las islas flotantes.
El Regreso
De vuelta en el jardín de villa green, el sol se estaba ocultando. Emily estaba exhausta pero sus ojos brillaban como nunca. En su mano derecha, sostenía un pequeño pétalo de cristal que el árbol le había regalado.
-Hoy salvaste un pedazo de Albion, Emily -dijo Mailu, sentándose con ella en el banco de madera-. Tu abuelo forja el mundo con sus manos, pero tú... tú haces que el mundo respire.
Emily se acurrucó contra el hombro de su abuela.
-Cuando sea grande, quiero ser tan valiente como tú, abuela Mailu. Y proteger a los espíritus.
Mailu la abrazó, mirando hacia el cielo donde las primeras estrellas empezaban a aparecer. Sabía que el futuro de ambos mundos estaba en buenas manos. El legado de la artesana y el guerrero no solo vivía en las máquinas de Leokun, sino en el corazón libre y valiente de la pequeña Emily.



#1506 en Fantasía
#288 en Magia

En el texto hay: aventura epica, isekai, #acción

Editado: 04.04.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.