isekai world: magical son

Capitulo 20: "Los Ecos Del Viento"

El portal dimensional de Villa Green, esa maravilla de engranajes y runas que el abuelo Leokun mantenía con tanto esmero, brillaba con una luz azul claro. Kenji, a sus treinta y tantos años, con su lanza colgada a la espalda y su brazo rúnico emitiendo un zumbido suave, ajustaba los últimos parámetros técnicos.

Sora, con su gracia intacta a pesar de los años y su guantelete rúnico brillando tenuemente, observaba el portal. No era un destino de batalla; era el hogar.

-¿Estás lista, mi pequeña tormenta? -preguntó Kenji, sonriendo a Emily.

Emily, a sus diez años, tenía el cabello azulado como el de su madre pero la curiosidad incesante de su abuelo. Llevaba una túnica celeste de Villa Green y, en su mano, un pequeño abanico de plumas que Leokun le había forjado, el "Abanico de la Intuición".

-¡Sí, papá! El abuelo me dijo que Caelum es donde el viento canta historias -respondió ella, con los ojos brillando de emoción.

Al cruzar el portal. No cayeron al suelo; aparecieron flotando. El portal los dejó en un andén de cristal rúnico que flotaba en un océano de nubes.

-Caelum... -susurró Sora, respirando profundamente.

Emily se asomó al borde. No había fin. Solo islas flotantes de cristal y piedra que flotaban en el aire, conectadas por puentes de maná puro. Los edificios eran torres altas y delgadas que parecían acariciar el cielo.

-¡Es hermoso, mamá! -exclamó Emily, sintiendo cómo el viento le revolvía el cabello.

Llegaron a la Ciudad del Silbido, el corazón de Caelum. No había ruido de engranajes ni martillos. Solo el sonido rítmico del viento soplando a través de las agujas de las torres.

-Aquí es donde crecí antes de que los dioses de la maquinaria llegaran -explicó Sora, tomando la mano de Emily-. Los habitantes de Caelum no forjamos con metal, Emily. Nosotros "escuchamos" el viento.

Apareció una anciana de Caelum, con el cabello plateado y una túnica de seda. Sus ojos reflejaban el cielo. Era una de las maestras de Sora.

-Sora... has vuelto. Y traes una nueva chispa.
La anciana miró a Emily.

-Tú tienes el viento en tu sangre, pequeña. Pero tu viento no solo sopla; "entiende".

La anciana los llevó al "Puente del Sonido", un abismo profundo que separaba dos islas flotantes. El puente estaba hecho de aire, un vacío absoluto.

-Para cruzar, no necesitas forjar un puente metálico, Kenji -dijo la anciana-. Necesitas que la mente de la niña sea el puente.

-¿Qué tengo que hacer? -preguntó Emily, un poco nerviosa, mientras Kenji la sostenía.

-Cierra los ojos. No escuches con tus oídos de metal. Escucha el flujo. El viento tiene nudos y caminos. Si los entiendes, puedes caminar sobre ellos.

Emily cerró los ojos. Kenji y Sora la miraron con fe. Al principio, solo escuchaba el rugido del viento. Pero entonces, algo cambió. Empezó a sentir la energía, y el "ritmo" que su abuela le había enseñado, pero fusionado con la corriente pura de Caelum.

Vio el viento. No como ráfagas, sino como líneas de maná rúnico que fluctuaban rítmicamente.
-Allí... -susurró ella.

Extendió su pequeño abanico de fénix. No lo movió; solo lo sostuvo como una antena. De repente, una corriente de aire puro y concentrado se solidificó bajo sus pies. No era un puente visible, sino una senda de presión de aire puro.

Emily dio un paso. Y luego otro. Caminó sobre el vacío absoluto, guiada solo por su intuición.

Emily cruzó el abismo. Kenji y Sora la siguieron, con Kenji usando su lanza de energia, para estabilizar sus propios pasos sobre la senda rúnica de su hija.

Sora estaba en shock. Ella había necesitado años para dominar el viento de Caelum, y Emily lo había logrado en minutos con una intuición que heredaba de Mailu.

-Lo hiciste, mi pequeña Emily -dijo Kenji, abrazándola-. Tu abuela Mailu estaría muy orgullosa.

-Tu abuela te dio el viento, Emily. Pero tu intuición es la forja que te permite usarlo -añadió Sora, con una sonrisa de felicidad sin igual.

Regresaron a Villa Green por el portal. Leokun los estaba esperando en el taller.

-¡Abuelo! ¡Hice un puente de aire sin metal! -exclamó Emily, corriendo a abrazar a su abuelo.
Leokun se quitó las gafas de protección y le revolvió el cabello.

-Lo sé, mi pequeña Emily. La forja nunca se apaga, solo cambia de manos... y de vientos. Tu intuición es la herramienta más poderosa que tenemos.

Y hoy, mi tiempo es todo tuyo. ¿Qué quieres jugar hoy pequeña?

Salgamos a pasear abuelo, tambien llama ala abuela mailu, asi nos acompaña y le cuento lo que hize hoy -Dijo emily--.

Caminaron de regreso a casa junto a leokun y mailu acompañandolos, llevando ala pequeña emily de las manos.

Emily le contaba su aventura a su abuela mailu, y ella le sonreia con orgulloso y le dise: (Claro mi pequeña, tu puedes todo lo que te propongas la sangre del viento corre por tus venas mi querida emily).

Mientras el sol se ponía sobre Villa Green, sintiendo la brisa suave, al llegar a su hogar leo y mailu, se despiden de kenji y sora, y su pequeña emily.

Al regresar leo y mailu, dijieron la forja sigue encendida, y el futuro, por primera vez, Se siente bajo control.

Y en la casa de kenji y sora, junto ala pequeña emily, los 3 estaban sentados cenando felices y orgullosos de su pequeña.

Al mismo tiempo en ambas casas pensaron.

Que no había palabras. Solo sonrisas y felicidad sin igual, Que recorría las tres generaciones. Sentían que todo el esfuerzo, todas las batallas, todas las forjas y todos los vientos habían valido la pena.

Habían forjado no solo herramientas poderosas, sino un destino inquebrantable para el futuro, un legado que brillaría para siempre en la familia del acero y el viento.



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En el texto hay: aventura epica, isekai, #acción

Editado: 04.04.2026

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