isekai world: magical son

Crossover: "La Grieta Multiversal"

Esta historia esta ubicada años atrás en una aventura legendaria que vivio leokun.

El cielo de la ciudad de villa green, donde Leokun, a sus 30 años, lideraba la orden de guardianes, se partió.

No fue un rayo, ni una tormenta. Fue una cicatriz en el tejido mismo de la realidad, un tajo profundo y antinatural de color púrpura y negro que absorbía la luz.

De ella emanaba un sonido ensordecedor que hacía vibrar el núcleo de energia de la ciudad.

Leokun, con la experiencia grabada en su rostro y su brazo híbrido de metal y circuitos rúnicos dorados, analizó la situación desde su fortaleza.

«Inestabilidad dimensional de clase Nexus», pensó.

Justo cuando se preparaba para desplegar el protocolo de contención, algo cruzó la barrera.

No fue una criatura. Fueron dos figuras, expulsadas con violencia.

El primero en aterrizar, rodando con agilidad, fue un joven de 18 años. Vestía una sudadera escolar desgastada. León.

Sus ojos estaban desorbitados, y un rastro de energía verde residual parpadeaba dolorosamente alrededor de sus puños.

Se puso en pie de un salto, respirando entrecortadamente, mirando a su alrededor con una mezcla de terror y una determinación feroz nacida de su experiencia como guardián.

El segundo, Laion, de 20 años, flotaba a pocos centímetros del suelo, rodeado por un aura plateada y temblorosa.

Su expresión era de una concentración extrema.

Se sostenía el pecho, como si su esencia misma se estuviera deshilachando.

«Ciudad Bosqueta... No puedo sostener el anclaje...» murmuraba, sintiendo que su cuerpo astral se separaba del físico en un mundo que no era el suyo.

Leokun, con un movimiento fluido, desenvainó su espada legendaria, que se encendió con runas de combate. Se interpuso entre los jóvenes y la grieta.

-Identifíquense.

¿Son los causantes de esta ruptura? -preguntó Leokun, su voz resonando con autoridad.

León, instintivamente, levantó las manos, que de inmediato se cubrieron de su intensa luz verde.

-No. Yo... yo estaba entrenando con los espíritus.

Algo... algo me jaló, apenas vi un destello en el cielo, yo me llamo leon.

Yo me llamo leokun y soy el guardian de este mundo, Leokun les dijo a los jovenes.

Laion, esforzándose por estabilizarse, miró a Leokun con reconocimiento.

-Holaa!!, me llamo laion, el mundo en el que estaba fue distorsionado.

Había visto ecos de tecnología rúnica en sus viajes astrales.

Algo ha cruzado al plano físico y nos arrastró a su paso. Mi proyección no aguantará mucho más aquí.

De la grieta, el zumbido se transformó en un grito desgarrador.

Una sombra colosal, una multitud de guerreros oscuros dimensionales y pura corrupción de vacío, comenzó a emerger.

No eran unos seres vivos; era una ausencia de vida que devoraba la realidad a su paso.

Leokun entendió la situación al instante.

Su artefacto táctico parpadeó: «Entidad multiversal hostil confirmada. Potencial de asimilación del mundo: 100%».

-Si queremos sobrevivir -dijo Leokun, sin apartar la vista de las entidades-, sus mundos y el mío, tendremos que luchar juntos. La tecnología no puede sellar esto sola.

La criatura atacó. Una oleada de figuras oscuras se lanzó contra la ciudad.

-¡Ayudame a proteger La ciudad, ataquemos Leon! -gritó Leokun-.

¡Tú, Laion, dános tiempo o encuentra su núcleo!

León gritó con furia acumulada. Su energía verde no solo brilló; rugió.

Una cúpula masiva de energía espiritual esmeralda brotó de él, interceptando el ataque.

Sus brazos temblaban, pero la cúpula resistió. Era el poder de un guardián protegiendo a los suyos.

Laion, liberado de la defensa inmediata, se concentró. -Me proyectaré dentro de la entidad.

Buscaré la ancla dimensional. ¡Mantengan su atención en el plano físico! -Su cuerpo astral se separó, volviéndose una flecha de luz plateada que atravesó la corrupción.

Leokun no perdió tiempo. Activó el modo de sobrecarga de su brazo robotico.

-¡Análisis táctico: Punto débil detectado por Laion! ¡Fuego de supresión!

-Sus guanteletes con energia astral dispararon un rayo en forma de ancla afilada, tallando la sombra de la criatura para mantenerla en el mundo físico y evitar que se replegara al plano astral.

La lucha fue feroz. La entidad trataba de asimilar la energía de León y la tecnología de Leokun.

Laion, dentro del vacío, gritó en sus mentes: -¡He encontrado el núcleo, pero está blindado por la paradoja un tipo de energia dimensional!.

No puedo romperlo solo.

Necesito el resonador del mundo y la fuerza del espíritu puro.

Leokun miró a León. Los dos chicos compartían más que un nombre similar; compartían una chispa de ese legado de lucha que Leokun conocía bien en su linaje.

-León -dijo Leokun, poniendo su mano robotica sobre el hombro del chico, transmitiéndole un pulso de energia de su propia fuerza-.

Canaliza tu energía espiritual a través de mi espada. Usaré el sistema de amplificación de mi artefacto para enfocar tu poder.

León, agotado pero lleno de fe, asintió.

Posó su mano sobre el mango de la espada de Leokun. La energía verde de León comenzó a fluir por la espada, fusionándose con las runas de Leokun.

La hoja brillaba ahora con un fuego verde-esmeralda, tecnomágico y espiritual.

-¡Ahora, Laion! ¡Abre el camino!

Laion, en el astral, usó sus últimas fuerzas para crear un punto de tensión en el blindaje del núcleo.

Leokun, con el poder de León fluyendo a través de él, lanzó un ataque de estocada.

No fue un simple tajo. Fue un rayo de convergencia. El super ataque de la Esmeralda de la Guardia.

Un chorro de energía verde, rúnica, espiritual y astral impactó directamente donde Laion había debilitado la criatura.

La entidad gritó un sonido que no pertenecía a ninguna dimensión conocida y estalló en luz.

La explosión no dañó la ciudad, sino que se replegó sobre la grieta.



#1947 en Fantasía
#396 en Magia

En el texto hay: aventura epica, isekai, #acción

Editado: 20.05.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.