It Is Aris

como nos conocimos

Es una historia extraña la manera en que conocí a Aris. Era una noche como cualquier otra, me encontraba en medio de la sala embrutecido por la cantidad de alcohol que había tomado ese día, era para mi normal en esas fechas tomar cantidades peligrosas de cualquier tipo de bebida alcohólica durante el transcurso del día para según yo olvidarme de mis penas pero no es así Simplemente mi cerebro creaba lagunas mentales de mi sufrimiento y me era imposible recordar si había hecho o no algo que me provocará dolor ya fuera físico o emocional, tengo problemas en recordar semanas enteras en donde el alcohol era mi única compañía pero como decía estaba en medio de la sala quemando en la chimenea de la casa cientos de recibos que decían como "Ya expiró"," Urgente", "Último aviso" o "Desalojo" pero no me importaba, vivir en la calle o en mi casa era irrelevante, estaba tan destruida que al banco se le sería imposible venderla si antes no la remodelada aparte de que tendrían que sacarme a la fuerza de esa casa, no me gustaba vivir ahí pero había sido el lugar favorito de mi esposa, ella era una mujer dulce, de cabello café y mirada angelical aunque lo diga yo mismo, siempre tan alegre, éramos la pareja más enamorada que habrías visto en tu vida o eso decían las personas sobre nosotros. Nuestra manera de vivir fue buena, no eramos ricos pero tampoco pobres teníamos lo suficiente para vivir con mi trabajo pero la empresa quebró y como todos fui despedido con apenas una pequeña liquidación, no le dije a mi esposa eso, ella aunque era una mujer muy noble siempre fue de gustos caros, vestidos, ropas y accesorios de todo tipo eran lo que siempre compraba por lo menos sabía nuestras limitaciones ya que jamás compraba más de los que podía ofrecerle pero después de ser despedido y no decirle nada las deudas crecieron de manera enorme hasta el punto que un día llegaron y nos embargaron el auto, eso fue humillante para nosotros más para ella que para mí, ya que molesta me dijo que quería una explicación cuando se la di ella se mostró comprensiva en un principio pero pasados los meses sin ningún avance en como conseguir un empleo y las deudas acumulándose descubri que el viejo refrán que dice "Cuando el hambre entra por la puerta, el amor sale por la ventana " es más que cierto ya que un día llegando de ser rechazado de otro trabajo encontré la casa vacía, ni mi mujer o cualquier cosa de valor quedaba en lo que alguna vez fue mi hogar aparte de una carta escrita con la letra de mi esposa y una sola frase "no me busques, se acabó" eso era todo lo que 8 años de matrimonio y casi 7 de relación merecían, una carta y dejarme sin nada que me permitiera seguir con mi vida, no la busque solo la maldije, una y otra vez hasta el punto en que mi vida se iba en estar ebrio y maldecir a mi ex mujer durante horas y horas hasta que la noche llegaba cuando con ayuda del alcohol terminaba en el suelo dormido, poco a poco las cosas de valor que mi mujer no se llevó tales como el refrigerador, la estufa y más aparatos electrodomésticos que eran imposibles para una mujer de la complexión de mi esposa llevarlos sin ayuda, se fueron llendo una por una, hasta que me quedé con casi nada más que las cosas que eran imposibles de embargar como el baño, los focos y otras cosas que no duraron mucho ya que las empeñe o rompí todo gracias a mi fiel compañero el alcohol, ya fuera por conseguir más de él o porque este me convencía de que eso era lo correcto, si destruir las pocas procesiones que me quedaban era lo más lógico del mundo todo esto lo hacía mientras maldecía a mi esposa pensando en que posiblemente ella era feliz, tal vez estaba con otro hombre gozando de la buena vida y dejándome a mí con una deuda que también era de ella no solo por qué estabamos casados también porque estoy seguro que nunca en mi vida compre nada de "Coco Chanel". 

 

Dormido en el suelo llorando mis penas, la conocí, apareció en la mitad de la sala mirándome como todo el que me vio en la calle me veía como un despojo social, tal vez un ebrio idiota o por lo menos creí que eso era lo que pensaba pero luego descubri que la razón por la que me miraba con desprecio era porque le daba lástima y parecía que esperaba que alguien me ayudara y ese tipo de personas eran y son las más desagradables según ella. 

Como describir a Aris, es una mujer alta de tal vez 1.70, largo cabellos que le llegan a las rodillas, su piel era bastante pálida, posee un lunar debajo del ojo derecho, siempre lleva guantes blancos, una gabardina negra y una vestido negro con detalles dorados en el corsé, esa era la figura que se alzaba frente a mi, una mujer hermosa y elegante que solo podría comprarla con la imagen de un ángel de ropas negras pero es todo lo opuesto. Cuando la vi por primera vez pensé que era imaginación mía, si Dumbo vio elefantes rosas cuando estuvo ebrio, tal vez yo veía a elegantes mujeres en medio de la sala ya que la otra posibilidad es que una mujer como la que les describo se metió a la casa de un ebrio que desde hace un mes desconoce el agua de la ducha e ignora que es momento de quitarse la barba y que aparte no posee ni dónde caerse muerte simplemente para mirarlo con desprecio... La opción de los elefantes rosas suena muy lógica en ese momento pero no era así, aquella mujer era Aris y venía a aliviar todas mis penas... O eso pensé. 

  • - Mueve el maldito culo - fue lo primero que me dijo mientras que con su pie me golpeaba un par de veces, no recuerdo que le dije pero ella dice que le respodi algo como,- Pudrete... Si quisiera que abrieras la boca me estaría bajando los pantalones - supongo que es cierto porque lo más claro en mi mente es que con una mano tomo el cuello de mi camisa me levanto y como si sacudiera un trapo me azotó con una fuerza impresionante contra el suelo, un grito de dolor salió de mi boca, en ese momento solo pensaba en el dolor pero sino hubiera sido así hubiera quedado impresionado con que una mujer que se veía bastante frágil podía con una mano cargar a un hombre y después estamparlo contra el suelo para luego volver a tomarme y arrastrarme por las escaleras hasta la habitación principal dejándome en mi cama no sin antes volver a repetir el anterior proceso que fue tirarme con la misma fuerza contra el colchón rompiendo por fin mi cama. Me queje de dolor mientras me retorcía, ella dice que dije un montón de groserías y un par de blasfemias aunque de eso último no estoy seguro solo que estaba sufriendo bastante pero a ella no le importó, Simplemente me tomo de la cara y dijo con voz llena de autoridad la siguente frase,- Cuando estés menos ebrio quiero que hablemos de negocios - después se fue dejándome adolorido, ni siquiera estoy seguro como me quedé dormido pero así fue.
  • A la mañana siguiente cuando desperté me sorprendió encontrarme en mi cama aparte de estar adolorido, si bien digo que en ese momento recordaba la mayoría de las cosas que pasaron esa noche jamás creí que eso hubiera pasado simplemente ignore el hecho es intentaré levantarme de mi cama pero el cuerpo me dolía como jamás creí en todo mi vida,- Maldita sea - susurre mientras me retorcía del dolor en mi cama o bueno en lo que quedaba de ella,- ¿Qué pasó? - exprese intentando recordar algo cuerente que no fuera los recuerdos que yo creía que habían sido alucinaciones hechas por el alcohol pero no recordaba nada más solo imágenes fugaces de lo que hice en el día pero ninguna explicaba mi dolor o el porque mi cama estaba partida a la mitad, nada tenía sentido en ese momento hasta que escuche ruidos en mi cocina pensé que tal vez eran drogadictos que entraron a robar pero era muy temprano tal vez el mapache que hace poco había sacado de la casa había vuelto por venganza, pero no le di importancia hasta que escuche como subían las escaleras sonaban como tacones chocando contra la madera, conocía bien ese sonido, los tacones que mi esposa que siempre usaba hacían exactamente aquel sonido,- Lucía - susurre el nombre de mi ex mujer, ¿era posible que ella hubiera regresado? Por supuesto que no pero mi mente en ese momento no lo pensó y con todo y dolor me arrastre intentando llegar a la puerta,- Lucía - repetí pero está vez un poco más fuerte mientras intentaba llegar a la puerta pero cuando la abrieron me encontré con Aris que tenía una taza de un líquido extraño en la mano,- Buenos días infeliz - exclamó ella en un tono por demás cortes casi se me olvida que me dijo infeliz,- Levanta muertos - siguió hablando mientras se incaba a mi altura,- se dice que cuando los hombres que regresaban del nuevo mundo tomaban alcohol que los mismos aztecas les ofrecían una gran cruda les llegaba a la mañana siguiente pero para seguir luchando o soportar el día a día tomaban está bebida y se dice que no existe cruda que este menjurge no pueda quitar, hojas de té verde, cacao, yerbas y otras cosas que no te puedo decir - me dijo mientras me ofrecía esa cosa que olía horrible, la mejor manera de describirlo ese es como de algo podrido como el olor que un cadáver despide después de 6 días pero no entraré en detalles sobre aquel olor sino más bien en como estaba impactado al ver que aquella mujer era real y estaba frente a mi ofreciéndome una cura (muy apestosa) para mí resaca,- ¿E... Eres r... Real? - pregunté sin creer, ella me miró durante unos segundos antes de soltar un suspiro posiblemente estaba acostumbrada lidiar con esta clase de preguntas ya que dejó la taza en el suelo para luego tomarme del cuello de mi camisa como antes lo había hecho,- Bien seré rápida en esta explicación pedazo de basura... Mi nombre es Aris y soy un ente mandado desde el mismo infiero para ofrecerte la oportunidad de darte lo que tú más quieras a cambio de dos cosas una que es más bien el ritual para llegar a tu objetivo esta es diferente siempre te puedo pedir que mates, robes, violes, secuestres y tortures personas tal vez las conozcas o tal vez no, en tu caso es más probable que se trate de tu ex mujer a la que deberás hacer estas cosas, todo depende de lo que me pidas y lo segundo es que al final de cumplir mi parte del trato me llevaré tu alma al infierno en donde serás condenado... Bien hacemos un trato - en ese momento pensé que ella estaba loca o que posiblemente el alcohol me había podrido tanto mi cerebro que ya empezaba a ver y escuchar cosas y es como era posible que un ser del averno viniera aquí para ofrecerme lo que yo más deseara para luego mandar mi alma al infierno, si claro y que más Maléfica se encargaría de mi hospedaje ahí. Posiblemente noto mi incredulidad ya que segundos más tarde termine en el suelo,- es tan molesto hacer esto - después de decir eso se quitó los guantes blancos y puso cada una de sus manos en la pared,- muestra el lugar que es mi camino a seguir y el lugar a donde yo jamás como pecadora podré entrar - en un momento vi el cielo u el otro tierno en mi pared, del cielo era un lugar hermosa indescriptible tan bello como las obras de Miguel Ángel... No era todavía más hermoso que ello, era una imagen cestial que ninguna personas será jamás capaz de describir  pero no pude ver mucho ya que el primero se cerró, tan eclipsado era que no me di cuenta de que había algo horrible en mi hogar... El infierno, era mil veces peor que lo que Dante relato en su obra, gritos y sollozos salían de ahí, era para mi imposible ver aquel lugar, decisvie la mirada casi enseguida, había fuego, llamas y un olor nauseabundo salía del lugar, estaba aterrado antes de darle cuenta me tomaron de la pierna y empezaron a alarme, era una mujer, estaba en los huesos, no llevaba ropa, sus ojos parecían salirse de sus cuencas, heridas y llagas rodeaban su piel, el cabello que tenía era Cano y casi inexistente aparte de que gritaba con voz ronca una y otra vez,- Sálvame por favor - luego de eso su vista se fijó en Aris y empezó a maldecir,- Aris zorra... Maldita malnacida... Desgraciada prostituta - gritaba mientras encajaba sus uñas en mi piel intentando salir del infierno pero antes de lograrlo de una patada Aris quitó a esa mujer antes de lanzarla al infierno,- Maldita vieja histérica - agrego mientras asomaba su cabeza por aquel portal para luego dar un paso atrás cerrando la puerta que ella había abierto,- Te parece suficiente esto o también ¿quieres conocer a Jack el destripador ? O ¿prefieres al del zodiaco? - me preguntó con cierta ironía,- ¡¡ E... Eres un demonio !! - grite con fuerza mientras intentaba irme pero con el dolor de mi cuerpo y las nuevas heridas de que esa mujer me hizo no podía moverme,- corrección no soy un demonio pero tampoco soy una persona es un larga historia en si vendí mi alma al diablo y igual que tú lo harás en cuanto firmes este contrato - alegó mientras me miraba con cierta molestia ya que ella deseaba terminar rápido,- ESTAS LOCA - grite intentando alejarme de ella,- DESPUÉS DE LO QUE VI ¿QUIÉN CARAJOS VENDERÍA SU ALMA DESPUÉS DE LO QUE VI? - .
  • - No se tal vez un hombre que no tiene nada, ni nadie que todo lo que le queda es una casa que el banco está pronta a quitarle y cuyo único consuelo está en una botella de alcohol que ya ni puede pagar y que aún después de todo lo que le hizo su mujer rogando a todo lo que hay en este mundo que te traiga de vuelta a tu esposa.... Yo no vine aquí porque si, tú dijiste una noche "Vendería mi alma solo por tener a Lucía una noche más entre mis brazos" y no me digas que no lo recuerdas porque sé que si - en ese momento solo vi a Aris y pensé que era un demonio aunque ella dijera que no lo era simplemente pensé que había algo macabro en ella y en los miles de crimenes que ella había hecho en lo pecadora que era,- ¿Qué pasa si acepto vender mi alma? - pregunté a lo que ella simplemente dijo,- Depende que pidas ... Te aconsejo que no pidas dinero ya que debes pedir una cierta cantidad de dinero exacta y bueno cuando está se acabe tendrás que irte al infierno - pero yo tenía algo mejor que pedir pero antes necesitaba saber algo, algo que posiblemente parecía una locura ahora ya que si sigo escuchando lo que ella cuenta me volvere loco,- Dijiste que vendiste tu alma al diablo... ¿Eso significa que yo también podría terminar como tú ? - pregunté a lo que ella solo mostró una sonrisa,- Créeme es mejor pasar una vida en el purgatorio que convertirte en mi -.
  • -¿Y por qué? - pregunté a lo que ella contesto,- Nunca nadie me hizo tantas preguntas ... Mejor dime si piensas venderme tu alma o no, que no tengo todo el día y dime porque la vas a vender - Simplemente trague saliva la mire y dije,- No sé, solo tengo una pregunta ¿Que eras antes de volverte esto? - no se porque pregunté eso, hasta el día de hoy no se porque ella me contestó solo que con una sonrisa por demás perturbadora dijo,- ¿quieres saber cómo me volví la mano derecha del diablo? - yo asentí a lo que ella río,- Primero dime si me venderás tu alma y porque lo harás -.
  • - está bien... Quiero... -.




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