It's Definitely You ~kim Taehyung~

Décimo tercero

*****

 

Tras darme una ducha y salir de mi habitación me dirigí al comedor en busca de algo para desayunar.

Me alegre de tener clase con Isabela, así podía distraerme y no pensar en lo que estaba sucediendo y en Taehyung.

Las horas pasaron muy rápido.

- ¿No te quedas a comer? - le pregunté a Isabela cuando me dijo que la clase había terminado.

- No puedo tengo que ir a un chequeo médico de rutina. - contesto ella.

- ¿Quieres que te acompañe? - pregunté.

- Gracias, pero mi hermana se ha ofrecido a acompañarme. Hablando de hermanas ... - me miró fijamente.

- He hablado con Min Ki, teme que si hace las cosas apresuradas con Danny, su suegra no le vuelva a hablar. -

- Así que no va a venir. ¿Que vas a hacer? - pregunto ella acariciado mi mano en un gesto maternal.

- Pensar en otra solución - contesté omitiendo lo de los Sloan para no involucrar mas a Isabela en esto.

- ¿No sería más fácil decir la verdad? - 

- No hay nada fácil en todo esto Isabela -

- No, si tus sentimientos hacia Taehyung continúan interponiéndose -

- No siento nada por él - 

¿Cuántas veces iba a tener que repetirlo?

- No olvides que te conozco muy bien. Sé que cuando no me miras a los ojos es que me estás mintiendo. Sé que sientes algo muy fuerte por él. ¿Por qué no lo quieres admitir? -

- Porque él no quiere mi amor -  contesté resignada.

- ¿Cómo estás tan segura? -

Le conté todo sobre los planes de matrimonio de Taehyung y sobre la madre de Seung.

- He oído decir que Seung es el hijo de su amada, pero no me lo acabo de creer - dijo Isabela.

- ¿Por qué? -

- Porque Taehyung es mucho menos mujeriego de lo que nos hace creer. Así, se libra de recibir presiones para que se case. Es un hombre extremadamente compasivo y ¿Qué mejor forma de hacerse cargo de un huérfano, que decir que es su hijo? - la escuché atentamente, la verdad no había considerado esa posibilidad. Podía ser un hijo adoptado.  - Aunque hubiera estado enamorado de la madre de Seung, eso no quiere decir que no pueda volver a enamorarse, aunque quizá le lleve un tiempo.- finalizo.

- Gracias por tu consejo Isabela - está solo asintió rodeandome con sus brazos.

Cuando salió de la habitación, estuve pensando y quería creer en esa posibilidad, si Tae hubiera adoptado a Seung, significaría que tenía un gran corazón. 

Eso cambiaría todo.

Todo menos que yo lo estoy engañando.

Yo sabía por experiencia propia que el engaño no es fácil de perdonar, e imaginé el enfado en él.

Solo lo habia visto furioso en una ocasión, cuando era niño, Tae había pillado a un jardinero acosando a una de las chicas del servicio y con eso basto para enfurecerlo.

Me estremeci al imaginar que se podía poner igual conmigo. Momento... ¿Desde cuándo me importa lo que piense de mi?, tuve que admitir que desde siempre. Desde pequeña para mi una palabra agradable por parte de él, era mejor que mil de los demás.

Salí dando un paseo por los jardines, hasta que llega un invernadero lleno de flores, quedé asombrada pues en este había un sin fin de ellas, lo más curioso era que estaba muy alejado de la casa, como si quisieran que nadie sepa de su existencia.

Como era la hora de comer no había nadie, así que entre y aspire hondo el maravilloso aroma.

En un impulso y sin prestar mucha atención, me dirigí a una mesa y alcance un florero, elegí unas cuantas flores y dispuse varios arreglos, no me había dado cuenta de cuánto echaba de menos mi trabajo, estaba emocionada y se me había roto una uña, pero me sentía feliz.

- Te has manchado la frente...- Tae estaba en la puerta mirándome, sentí quedarme sin respiración. Se veía guapísimo en ese traje marfil, le sentaba de maravilla. No era justo él estaba impecable y yo echa un desastre. Sentí flaquear mis piernas.

- ¿Ya? - pregunté tocandome la frente con el dorso de mi mano.

- Permíteme - Tae saco un pañuelo de su bolsillo lo humedecio un poco y lo paso por mi frente. El agua fría debió haber echo que sintiera frío, pero sentí todo lo contrario, me sentí arder.

- ¿Mejor? - pregunté con un hilo de voz.

- Mucho mejor - respondió.

Lo tenía tan cerca que su aroma me invadía.

- Gracias -

- De nada - respondió acercándose más.

 

 

 

 

 

******

 

Tae

 

-Verte aquí, fue como verte en tu hogar. Tuve que parpadear porque no sabía si eras tú de verdad - le dije.

No me había dado cuenta que Min Ki, había mostrado interés por un invernadero, cuando a ella no le gustaba mucho la naturaleza.

- ¿Cuánto tiempo llevabas observándome? - pregunto ella.

<< El suficiente como para desear que te preocuparas tanto por mi como por las flores >> pensé.

Tenía celos de las flores, sentí deseos de girarlas, sentía celos de todo lo que pudiera distraer la atención de esta mujer hacía mi.

- Un rato. Parecidas tan feliz que no quise molestarte. - respondí.

- Necesitaba hacer algo para distraerme -

- Bueno, si es por eso... - dije terminado de acortar la distancia y la bese.

Sentí que el invernadero comenzó a girar, ella apoyo sus manos en mi pecho.

Me aleje un poco posando mi frente en la de ella, volví a besarla pero está vez con más frenesí, ella no opuso resistencia, entre abrió la boca y me dejo hacer lo mío.

Nuestras lenguas danzaban perfectamente sincronizadas y eso provocó que sintiera un tremendo deseo en lo más profundo de mí. Supe que ella se sentía igual porque me agarro de la nuca y se acercó lo más que pudo a mi respondiendo mi beso con la misma pasión que yo lo hacía.

¿Dónde está el chico ligón? Yo nunca había dejado que ninguna mujer me controlará. Sentí que mis defensas se tambaleaban y no podía dejar que ella las derrumbara. Debía parar.

No podía dejar que ella descubriera al niño que llevo dentro, a mi verdadero yo. No debía seguir, pero no podía parar.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.