Jester El Marcado

Vivir Por Las Ramas

Perspectiva de Desertor.
El dia anterior fue una locura, después de que Mutatio se fuera y una lagartija enorme me siguiera como una mascota, me la pasé escondido entre las copas de los arboles, bajando de vez en cuando solamente para moverme de árbol, Mutatio había dicho que me traería comida pero no lo vino la noche anterior, era solo un mentiroso poco confiable. Estuve toda la tarde evitando todo tipo de criaturas extrañas, lobos de un tamaño parecido a caballos, conejos del tamaño de perros grandes y osos del tamaño de elefantes, todos de tonalidades grises o marrones, de vez en cuando alguna mancha negra, el cielo estaba tan celeste que era irreal, por culpa de las hojas no se podía ver si habían nubes y la luz que llegaba al suelo era muy diferentes a la que había sobre los arboles, por encima de ellos el sol quemaba y el viento helaba la piel pero debajo de las hojas grises el aire era pesado pero cálido, la luz no era cegadora ni muy pobre, la vegetación parecía muerta pero la verla con mucho detenimiento pude notar que en realidad lo grisáceo del lugar no era por qué estuviera marchito, sino que ese era el color de la vegetación. Al subir nuevamente más allá de la punta del árbol el sol ardiente y el viento gélido se combinaban de forma agradable, note una montaña que en realidad era un roca afilada anormalmente enorme.
Desertor: que hambre.
Al bajar por comida había visto a lo lejos arbustos de hojas ocre con bayas negras y corrí a comerlas pero cuando me arrodille para comer escuché algo colgarse entre los árboles.
Wildar: yo que tu, no hago eso.
Desertor: ¿Y que haces aquí?, supongo nos dejaron a los tres en este lugar, ¿Porque no puedo comerlas?.
Wildar: son venenosas, se las di a un conejo y quedó como una piedra, fue una digna cena.
Desertor: emmm, bien, ¿Que vas a hacer ahora?.
Wildar bajo de las ramas y se acomodo la boina.
Wildar: ¡Encontrar la piedra antes que tu!.
Salió disparado como un cohete y se perdió entre la maleza.
Desertor: ¿La piedra?... ¿Se referirá a esa piedra enorme?... Creo que haré lo mismo quizás allá haya comida.
Comencé a caminar en dirección a la roca afilada subiendo a un árbol apenas escuchaba el mínimo ruido, el calor se hizo tan presente que remangue mi manga larga y mis pantalones, la tenue luz del lugar se desvanecía con el tiempo, trate de volver a subir por encima de los arboles pero una serpiente pálida salto sobre mi y apenas pude esquivarla, se enrollo por el tronco del árbol para volver a atacarme. Salí disparado en dirección contraria a ella, saltaba y columpiaba por las gruesas ramas de los arboles causando un gran ruido hasta que en un tonto descuido trate de sostenerme de una rama lo suficientemente fina para partirse con mi peso, me estrelle contra el suelo como huevos chocando con una sartén.
Desertor: levanté, levanté...
Me levanté adolorido y miré la altura, era una caída de unos dos metros y medio, toque cada parte de mi cuerpo buscando algún hueso roto pero estaba sano.
Desertor: hice demasiado ruido, algo va a venir en cualquier momento...
Use las pocas fuerzas que tenía y subí al árbol del que me había caído para sentarme en la única rama que podía sostener mi peso y me recosté en el tronco, respire hondo con cansancio.
Desertor: tengo hambre... Maldito payaso o bufón o lo que sea ese loco.
Escuché como algo se movía entre la maleza tape mi boca mientras trataba de ver qué era lo que causaba tanto movimiento, era otra serpiente de escamas pálida pero está era enorme, quizás dos o tres metros de ancho, algunas franjas negras le daban una textura de pelaje de tigre, de la impresión cerré los ojos.
Desertor: (tres metros... Son tres metros de ancho, por favor vete ya)...
Mutatio: guau te ves más palido que de costumbre, ¿Acaso te chuparon la sangre?.
Mire hacia abajo y ahi estaba Mutatio parado como si nada, instantáneamente volví a mirar donde estaba la serpiente pero está ya no estaba.
Mutatio: hey, respondeme ¿O también te comieron la lengua?.
Desertor:... Mentiroso.
Mutatio: mmm •tch•, aún conservas tu lengua.
Desertor: no te hagas el tonto, me dijiste que desayuno y cena, hasta ahora no me trajiste nada de comer.
Mutatio: ¿Yo dije eso?.
No lo decía en tono de burla, era como si realmente no recordara haberlo dicho, miro hacia abajo y se quitó los lentes de sol.
Mutatio: en fin no creo que tu serías capaz de mentir.
Desertor: no desvíes el tema, la comida.
Mutatio: si claro, comida, ya vuelvo.
Subió su mirada y me observo fijamente mientras sus ojos naranjas brillaban en la oscuridad de la noche.
Mutatio: no te muevas de aquí, no tardo demasiado.
Mutatio camino hasta detrás de un árbol y deje de sentir su presencia, el silencio hizo acto de presencia de una forma abrumadora.
Desertor: ¿Que tipo de comida traerá?...

Fin del capítulo.



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En el texto hay: shonen, ficcion sobrenatural, humor comdia

Editado: 31.07.2026

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