Wildar: ya que... Por cierto ya casi encuentro esa piedra, solo tengo que esperar a que sea de día.
Mutatio: si... Bueno, suerte.
A pesar de tener la máscara que me impedía ver su cara, podía notar algo de preocupación en su forma de pararse y como miraba a todas partes.
Mutatio: trata de ser más discreto y evita el peligro, no quiero ver morir a un niño, no dos el mismo día.
Wildar: ¿Okey?.
Mutatio camino hacia la oscuridad y desapareció.
Wildar: buenas noches... Un momento, ¿Como que dos el mismo día?... En fin seguro está loco.
Me recosté cerca de la fogata y cerré mis ojos sintiendo el calor de la fogata.
Wildar: esto es acampar a la antigua...
Perspectiva de Jester.
Estaba sentado contra un árbol con una pequeña fogata improvisada, el frío soplaba con fuerza y amenazaba con apagar el fuego.
Jester: ojalá mañana los encuentre, quizás debería moverme ahora pero... Esas cosas están al acecho.
Mutatio: ¿Que cosas?.
Me sobresalte y miré sobre mi, Mutatio estaba sentado sobre la rama del árbol.
Mutatio: es extraño ver cómo hablas solo, no hablas contigo mismo, hablas como si hubiera alguien junto a ti, pero no hay nadie.
Jester: si vienes a molestar mejor vete.
Mutatio: no, no vine a eso, ten.
Mutatio dejó caer un saco de tela roja y al abrirlo tenía rodajas de pan con ajo.
Jester: gracias, por fin que haces algo humano.
Mutatio: es porque... Bueno en realidad no tengo por qué discutir con un niño, creo que por primera vez en mucho tiempo estoy siendo un payaso.
Jester: ¿Primera vez?... ¿En mucho tiempo?... Cinco minutos no son una eternidad.
Mutatio agachó la cabeza para verme y sus ojos naranjas eran aterradores, el sonido de sus cascabeles en vez de ser cómicos daban una apariencia tétrica y el que se quedara callado no ayudaba.
Mutatio: creo que ya hice bastante por hoy, nos vemos mañana y ojalá sea el último día.
Mutatio se paró sobre la rama y se elevó lentamente como si flotara, con el tiempo su silueta se volvió difusa entre las oscuridad y pronto perdí la noción de su presencia.
Jester: ¡Afuera!.
Me di la vuelta y una de esas cosas con aspecto humanoide estaba acercándose a mi fogata con intención de apagarla.
Jester: ¡Acércate y te vuelo la cabeza!.
Di un paso y esa cosa retrocedió con impaciencia por tomarme por sorpresa, tome una piedra que tenía un extraño color azul y se la arroje con toda mi fuerza pero falle por poco pero de la fuerza la piedra quedó incrustada en el tronco de un árbol, al ver la piedra esa cosa volteo a verme nuevamente antes de desaparecer.
Jester: ¡Al que se acerque lo despedazo entero!...
Gritarle enfadado era lo único que los detenía, esa noche no dormí y solo pude descansar cuando el sol se asomaba dejando ver qué ya no estaba escuchándome.
Fin del capítulo.