Mi respiración se calmo pero mi corazón seguía como loco, Mutatio estaba de pie viéndonos, podía sentir que sonreía con alegría detrás de su mascara.
Desertor: ¿Que?, ¿Porque apareciste ahora?, ¿¡No podías ayudarnos antes!?.
Wildar: ¡Lo mismo digo!.
Mutatio: de nada sirve un entrenamiento si no se llega al límite, además veo que los tres ya pueden trabajar como equipo, el peor que he visto pero a fin de cuentas un equipo.
Desertor: ni loco, yo me niego a seguir con esto.
Wildar: yo también me voy.
Mutatio: ¿Que?, apenas si aprendieron algo.
Desertor: ¿Y eso que tiene que ver?, casi morimos y ¿Te importa lo que aprendimos?.
Caí agotado al suelo y Wildar se acercó preocupado, pude notar que estaba al borde del llanto.
Wildar: ¿Jester estas bien?.
Jester: si, solo estoy confundido y algo mareado.
Mutatio suspiro y se dio la vuelta viendo el cielo naranja del atardecer.
Mutatio: bien, entonces supongo que ninguno querrá seguir con esto, una lástima les veía potencial, entonces no nos volveremos a ver.
En un instante Mutatio desapareció.
Desertor: bueno, por lo menos ninguno murió, nos vemos, supongo que tampoco nos volveremos a ver.
Desertor se dirigió a las escaleras de incendios para marcharse pero antes de irse Mutatio volvió a aparecer.
Mutatio: solo les diré una cosa antes de irme por última vez, si creen que casi mueren allá, ese lugar era el más pacifico al que podrían aspirar en este lugar, mañana los esperaré a las siete de la mañana, esta por ustedes si vendrán o no.
Y una vez termino desapareció en una pequeña explosión de neblina.
Desertor: esta loco si cree que volveremos...
Desertor se fue y después de una despedida Wildar también.
El estar solo en esa azotea me hizo reflexionar por lo que mire el suelo aturdido.
Jester: ¿Que fue lo de antes?...
Decidí volver a mi casa así que camine hasta salir de la ciudad, tuve que caminar una hora hasta finalmente llegar, era una pequeña casita de madera, barro y paja, no muy lejos un pequeño huerto y cerca de un río.
Jester: ¿Que hago ahora?... No pienso ir a esa azotea mañana...
Entre en mi casa y camine por el lugar, algunos estantes de madera, una cama con un colchón relleno de paja, una estufa antigua algo oxidada y una mesa de madera.
Jester: ¿Por qué... Ahora se siente tan raro?...
Sentía como si la temperatura subía y lograba escuchar muy bajo como si todo en la casa ardia pero en un instante se detuvo, ahora se sentía frío pero aún así sudaba como si estará en un desierto, sentía que la paredes se movían como el agua y que el techo se sacudia como si en cualquier momento se caería y entonces todo volvió a la normalidad.
Jester:...
Decidí salir de la casa un momento y vi a unos niños que estaban juntando un par de piedras, sabiendo lo que pasaría decidí alejarme pero me siguieron para lanzarme las piedras.
Niño: aléjate de la ciudad monstruo!.
Empecé a correr para que se fueran y a diferencia de lo que siempre pasa esta vez no me siguieron, mire mi reflejo en el río, era como si el agua se oscureciera alrededor de mi reflejo.
Jester: no soy un monstruo, soy una persona...
El tiempo se me fue en ese río y cuando mire el cielo el sol ya se estaba llendo.
Jester: mejor vuelvo antes de que no se vea nada.
Volví a mi casa y encendí la estufa, me recosté en la cama y solo pensé en los últimos días desde que conocí a Mutatio, Wildar y Desertor, sin darme cuenta me había dormido.