Tyren abriría la trampilla con cuidado; al ser abierta, desprendió un olor nauseabundo extremadamente intenso.
—¿Qué carajos es esto? —diría Chiky mientras tapa su nariz y boca con las manos.
—Hay algo grande muerto ahí abajo... —comentó Tyren.
—¿No se suponía que este lugar estaba abandonado desde hace bastante tiempo? —diría Valenxo dudoso.
—Se supone que es así. Bajemos —concluyó Tyren.
El equipo baja las escaleras antiguas del segundo sótano con cuidado; no saben qué se pueden encontrar abajo, así que están muy alertas.
Al llegar abajo, encuentran muchos cadáveres de animales tirados en el suelo.
—Cómo no nos pudimos dar cuenta del olor mientras estábamos arriba... —se lamentó Chiky.
—¡Corran! —gritó Tyren.
Tyren sale corriendo primero, seguido de los otros dos... Él estaba seguro de que algo no estaba bien.
Ya arriba:
—¿Qué pasó, Tyren? ¿Viste algo? —se preguntaría Valenxo algo preocupado.
—Esto no es un espectro de rango 10... Este es superior al 7... —afirmó Tyren.
Chiky interrumpe.
—¿Cómo puedes estar seguro de eso?
—Según mis estudios sobre los espectros, solo los espectros mayores del rango 7 pueden crear zonas o habitaciones extras en una casa, el hecho de que no sintiéramos el olor del sótano de que abrimos la trampilla demuestra que esa habitación es una invocación espectral —explicó Tyren.
—... Eso quiere decir... —murmuró Chiky.
—... Esto no es una misión para principiantes... —completó Valenxo.
Las luces del sótano comienzan a fallar mientras se sienten pasos en las escaleras del segundo sótano.
Los tres chicos quedarían paralizados del miedo, notando cómo la luz se estabiliza cambiando a un color verdoso.
—Bienvenidos, hacía mucho tiempo no venía alguien por aquí... Ya me estaba cansando de comer carne de animales —dijo la entidad desconocida.